El senador del PJ, Miguel Ángel Pichetto, y el presidente provisional del Senado, Federico Pinedo, analizaron el resultado de las elecciones primarias: coincidieron en la importancia de reconstruir el diálogo político y en algunas de sus críticas al kirchnerismo.
“En los últimos cinco años (del kirchnerismo) el modelo se agotó, no hubo crecimiento, hubo algunas decisiones de cierre de la economía negativas (cepo) y pérdida de empleo; esto nos costó el resultado del balotaje”, reconoció ante la atenta mirada de figuras como el juez Claudio Bonadio, el sindicalista Rodolfo Daer, Eduardo Amadeo, el sacerdote Carlos Accaputo y los embajadores de China, Uruguay, México y Canadá.
En ese sentido, Pichetto evaluó que el peronismo podría “haber resuelto” el pago a los “holdouts” (fondos buitre) y “ordenado algunas variables con los sindicatos” como el piso de Ganancias. “El resultado del balotaje sería otro”, remarcó, aunque se apuró a concluir que eso “ya es pasado” .
Sin embargo, la parte más jugosa llegó al momento de analizar la estrategia política de Unidad Ciudadana: “Hay un error en la construcción por la prevalencia de ideas y actores que gravitaron fuertemente en el último período del gobierno: esta visión de la izquierda argentina, como el pensamiento duro de Carlos Zannini o de Axel Kicillof en Economía, que son un alejamiento del ‘pejotismo’ y el peronismo nacional”. Y calificó como “fatídica” la lógica de haber conformado “una estructura de centro izquierda y de discurso duro”.
En cuanto a la decisión de crear un nuevo sello electoral, el senador pidió volver al clásico manual de guerra de los chinos que recomienda nunca dividir un ejército ante una gran batalla. “La Señora dividió al ejército, si hubiéramos dado la primaria en el marco del PJ hoy estaríamos computando el 35% (Unidad Ciudadana) más el 5% (Cumplir), esos 40 puntos hubieran sido el punto de inflexión para consolidar el triunfo en octubre en la Provincia”.
Finalmente, diagnosticó que el peronismo “está en problemas” si se traspolan los resultados de las PASO al escenario del 2019 debido a que “el corazón de la elección se define en los cinco o seis grandes distritos nacionales”. “La primarias tienen un valor simbólico realmente importante”, dijo.
Por su parte, mucho más cauto fue el análisis del senador Federico Pinedo quien interpretó que el trasfondo común a los resultados en todas las provincias fue una “vocación de cambiar el tono, las formas y los resultados de la política”.
Como ejemplo de este “cambio”, señaló que algunos de los principales referentes actuales de la política son personas que “hace cinco años eran calificados como ridículos, gente irrelevante o Heidis (sic)”. Y remató: “Algo ha pasado que no son más irrelevantes”.
Tras destacar el avance de Cambiemos en los distritos grandes y en los “sectores pobres”, el referente del PRO resaltó la necesidad de “reconstruir el sistema político” y criticó que haya “un sector que le propone al país una guerra permanente, dividir a la sociedad y destruir al adversario”
“Una oposición sólida sí puede reconstruir el sistema, solo depende de que los dirigentes se corran de la propuesta de guerra permanente”, concluyó Pinedo, que se retiró antes debido a una reunión con el presidente Mauricio Macri.
El tercer expositor de la charla fue el analista y consultor Carlos Fara quien evaluó que las PASO pusieron en cuestión algunos “mitos”. Por un lado, demostraron que la gente “no vota solo con el bolsillo” sino de acuerdo a sus expectativas. Por el otro, puso en duda que los electores elijan a personas en lugar de a los partidos al asegurar que la “marca Cambiemos” fue más potente que sus candidatos individuales.
En una conferencia organizada por la Fundación de estudios políticos, económicos y sociales para una Nueva Argentina (FEPESNA), el jefe del bloque FpV-PJ realizó una descarnada autocrítica de los últimos años del kirchnerismo y cargó con dureza contra la estrategia electoral de la ex presidente Cristina Kirchner.
Miguel Ángel Pichetto, jefe del bloque de senadores PJ-FpV, se expresó preocupado ante la inminente llegada al Congreso de la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner, a quien acusó de dividir al peronismo con argumentos de un libro de guerra chino.
Desde la tribuna de un desayuno en el salón del Hotel Savoy organizado por la Fundación de Estudios Políticos, Económicos y Sociales para la Nueva Argentina y con el presidente provisional del Senado, el macrista Federico Pinedo; el juez federal Claudio Bonadio; y el sindicalista Rodolfo Daer, entre otros, alrededor, el jefe del bloque del PJ en la Cámara alta expresó su preocupación.
“Ella puede conducir a un sector, se podría partir, pero no lo sé”, dijo un dubitativo Pinedo, y -un día después de reunirse con el mandamás de San Juan para sostener la necesidad de “defender los intereses de las provincias”- agregó: “Dependerá también de lo que hablemos con los gobernadores”.
En ese sentido, el dirigente analizó al peronismo a nivel nacional y consideró que el espacio está “sumido en una crisis profunda, de las peores desde la recuperación democrática”, y, según él y a pesar de que el PJ triunfó en la mayor parte de las provincias con altas chances de que entre ellas esté Buenos Aires, sostuvo que los resultados del domingo evidenciaron la falta de “referencias y liderazgos fuertes”.
“Si uno analiza estas primarias, que no son una encuesta sino que tienen un valor simbólico importante, y lo traspola al año 2019, desde el peronismo estamos en problemas. Después de la reforma constitucional de 1994 el corazón de la elección se define en los cinco o seis grandes distritos: provincia de Buenos Aires, ciudad de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, Mendoza, Entre Ríos y alguna otra más. La eliminación del Colegio Electoral dejó debilitadas a las demás provincias”, afirmó.
Además, lanzó una negativa predicción, según la cual “es probable que el peronismo siga en el llano, como el PRI en México, que tardó 12 años en volver al poder”, e instó a que el PJ se reconstruya como un partido de centro nacional” y no”la izquierda porteña”.
En ese contexto, aprovechó para criticar a la candidata a senadora de Unidad CIudadana, quien se presenta como una posible futura conductora del peronismo en la Cámara alta, con ideas un libro de tácticas de guerra chino: “Hay que volver al manual de la guerra de los chinos que dice que un general no debe dividir al ejercito frente a una gran batalla. Y la señora dividió al ejercito”.
“Si hubiéramos dado la primaria en el marco del peronismo, ese histórico espacio nacional, hoy estaríamos computando 35 puntos más otros 5 puntos, con lo cual el peronismo hubiera sido la primera fuerza dominante de la provincia de Buenos Aires, con proyección a octubre”, explicó.
PASO 2017: Cristina sacó 400 mil votos menos que Scioli
Los números lo muestran. El conteo de sufragios de las PASO arroja un dato sumamente preocupante para Cristina Kirchner. Comparado con el resultado de Daniel Scioli en la primera vuelta de 2015 la provincia de Buenos Aires, la candidata de Unidad Ciudadana perdió 400 mil votos.
A ese dato clave al momento de planificar lo que queda de la campaña de cara a octubre y poder sumar votos de otros espacios para ampliar diferencias se le suma otro, también interesante. Esa diferencia que se da entre el ex gobernador bonaerense y la ex mandataria es la cantidad de votos que sacó el domingo Florencio Randazzo.
En la primera sección electoral de la provincia, en 2015 Scioli obtuvo hace dos años 1.160.334 votos (35,82%) (ver resultado oficial), mientras que la ex presidenta logró 1.061.886 (32,22%), es decir, 100 mil sufragios menos sólo en ese distrito.
Macri, por su parte, obtuvo 883.999 (27,55%) sufragios pero el ex ministro de Educación consiguió, en una de las zonas más hostiles para Cambiemos, 885.470 (28,60%): dos mil votos más.
En cuanto al interior de la provincia (es decir, segunda, cuarta, quinta, sexta, séptima y octava sección), hace dos años, el Presidente sacó 1.117.000 votos y Bullrich 1.102.000. Scioli, en cambio, en esa elección consiguió 868.000 en el interior mientras que Cristina ahora logró 689.000 (es decir, perdió 200 mil).
Por el lado del oficialismo, en esa misma zona, Mauricio Macri sacó 1.029.204 votos (31,77%), número levemente superado por Esteban Bullrich que consiguió 1.057.848 (34,10%).
A pesar de comparar una elección presidencial y otra legislativa, algo que “no es erróneo” según en analista Rosendo Fraga porque “sirve como referencia”, ni Bullrich ni Cristina hicieron grandes diferencias con respecto a los votos que obtuvieron Macri y Scioli en la primera vuelta del 2015.
Siguiendo con Unidad Ciudadana, en la tercera sección electoral, la ex Jefa de Estado sacó el domingo pasado 1.287.375 sufragios (39,45%) mientras que el ex gobernador y ahora candidato a diputado por el kirchnerismo en quinto término se impuso con 1.390.491 (43,33%), osea, 100 mil votos más que su líder. (ver resultado oficial)
Si se hace la sumatoria del diferencial de votos entre Scioli y Cristina en el principal distrito electoral del país, los números muestran una clara baja en las urnas para el kirchnerismo.
PASO 2017 VS. PASO 2015. Hilando más fino, al comparar los comicios del domingo pasado con las presidenciales del 2015, según el escrutinio provisorio Cambiemos consiguió en esta ocasión 3.046.110 (34,19%) y Unidad Ciudadana 3.039.195 (34,11%).
Sin embargo, en las PASO de hace dos años la dupla Scioli – Carlos Zannini logró 3.235.947 sufragios (39,49%), mientras que Cambiemos (sumando todos los votos de la interna en la que Macri se impuso a Elisa Carrió y Ernesto Sanz) obtuvo 2.375.617 (28,99%).
En cuanto a Cambiemos, su rendimiento es notablemente mejor. A nivel nacional, en las primarias de 2015 sacó un 30% de los votos, pero ahora logró un 40%, es decir, tuvo un crecimiento del 10% en todo el país. “Es el dato más alentador para el oficialismo en esta elección”, aseguró Fraga. “Si comparás esta con primaria pasada el caudal de votos es igual o peor, no sumó nada en Buenos Aires”, agrega.
PASO 2017 VS. PASO 2013. Si se evalúa el desempeño del kirchnerismo en elecciones legislativas, la más inmediata comparación son los comicios del año 2013.
Ese año el entonces Frente Para la Victoria perdió contra Sergio Massa. El Frente Renovador había logrado salir primero con 3.041.969 votos (35,05%) y el FPV 2.573.579 (29,65%). Cabe recordar que en esa elección el candidato estrella era el ahora Intendente de Lomas de Zamora, Martín Insaurralde y la categoría máxima que se disputaba en Buenos Aires era la de diputado nacional.
PASO 2017 VS. Octubre 2005. Aunque en el 2005 no existía aún el sistema de Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias, según los especialistas también se pueden comparar entre sí para tener una referencia de la performance de Cristina Kirchner en el principal distrito electoral del país. Comparado con el resultado actual la ex presidentas perdió 10% de votantes.
En esa elección participó también Cristina de candidata a senadora nacional. Se impuso en esa categoría con 3.056.572 de votos (45,77%).