Se conmemora que el 29 de agosto de 1810 nacía en San Miguel de Tucumán Juan Bautista Alberdi, jurista, politico, diplomático y escritor argentino. Su obra más laureada fue “Bases y Puntos de Partida para la Organización Política de la República Argentina”, texto base para la Constitución Argentina de 1853.
La fecha fue decidida por la Federación Argentina de Colegios de Abogados (FACA) y comenzó a adoptarse desde 1958 bajo la presidencia de Arturo Frondizi.
Alberdi fue uno de los pensadores argentinos más destacados del siglo XIX. Fue parte de la “Generación del 37”, que fue un grupo de jóvenes intelectuales que se consideraban “hijos” de la Revolución de Mayo, siendo este grupo y el propio Alberdi opositores al gobierno de Juan Manuel de Rosas.
uego de la Batalla de Caseros, en 1852, escribió su libro más destacado “Bases y puntos de partida para la organización política de la República Argentina”, La obra fue una de las fuentes de la Constitución Nacional, sancionada al año siguiente.
Más tarde sería diplomático y luego fue elegido Diputado nacional.
El presidente, Julio Argentino Roca, lo nominó para ser embajador en Francia, pero por disputas políticas no pasó la aprobación del Congreso, tras esta situación Alberdi marchó al exilio en Francia y el 19 de junio de 1884, a la edad de 73 años, falleció en un suburbio de París.
¿Por qué se celebra hoy el Día del Árbol en Argentina?
El 29 de agosto de 1900 fue establecido el Día del Árbol en la República Argentina. Fue por iniciativa del Dr. Estanislao Zeballosdesde el Consejo Nacional de Educación.
Se determinó que desde entonces, todos los años se celebre esta jornada paraconcientizar a la gente sobre la necesidad de proteger las superficies arboladas y plantar árboles en diferentes lugares. Con el correr de los años se agregó el objetivo de frenar los efectos del cambio climático y la tala indiscriminada.
En Argentina el principal impulsor de la actividad forestal fue Domingo Faustino Sarmiento, quien en un discurso subrayó:
“El cultivo de los árboles, conviene a un país pastoril como el nuestro, porque no sólo la arboricultura se une perfectamente a la ganadería, sino que debe considerarse un complemento indispensable ” y agrega: