Según un informe de la UMET (Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo), la actividad económica se encamina a alcanzar los niveles de 2015, pero el avance no está siendo acompañado por el “mercado laboral”. Existen riesgos de pérdida de empleo, lo que generó el crecimiento del trabajo precario y las contrataciones del mismo tipo.
La UMET indicó que se dio “una caída del peso de los trabajadores asalariados registrados a costa de monotributistas”.
Consideró además que ese régimen “está relacionado con un crecimiento de las formas de contratación precarias con menores niveles de protección”.
El sondeo indicó que “en el período de noviembre de 2015 hasta agosto de 2016 se registraron 82.000 trabajadores asalariados privados menos, mientras se sumaron 33.500 monotributistas”.
Se señaló además que “desde noviembre de 2016 hasta agosto de 2017 se sumaron 54.000 trabajadores registrados del sector privado asalariado y 104.500 monotributistas”.
“Este resultado exhibe la debilidad del sector privado de generar empleos en relación de dependencia y es un primer síntoma de precarización laboral ya que proyecta una constante asimetría entre el trabajo precario y el registrado”, alertaron desde UMET.
En ese escenario, el documento puntualizó que “a pesar de que la actividad económica está alcanzando los niveles de 2015, no es acompañada por el mercado laboral” y argumentó que “el crecimiento del riesgo de pérdida de empleo ha permitido la generación de un escenario propicio para la precarización del trabajo”.
La Universidad en cuestión, subrayó que observó “una caída de la cantidad de puestos de trabajo en los sectores de mejor remuneración y crecimiento en los peores pagos”.
“Entre 2016 y 2017, se perdieron casi 40.000 puestos de trabajo registrados privados en los sectores con remuneración mayor al promedio”, concluyeron.