El sector inmobiliario ha comenzado a recibir, poco a poco, los beneficios de la política oficial de aliento al crédito hipotecario. El impulso dado a las líneas de préstamos bajo la modalidad UVA (Unidad de Valor Adquisitivo) provocó la estampida de la demanda, motorizada por una clase media que vislumbra la posibilidad de convertirse finalmente en propietaria de su vivienda.
Atrás quedaron los tiempos de restricción cambiaria y la implementación de los Cedin como instrumento para lubricar las operaciones en dólares. La quita del cepo y la llegada de las divisas provenientes del endeudamiento externo volvieron a darle libertad al mercado. Pero el auge tiene ahora un cariz diferente: las compras no las encabezan los inversores, sino y sobre todo personas que rubrican escrituras de propiedades con destino a uso familiar.
El Banco Central diseñó el instrumento crediticio y decidió su puesta en marcha, y las entidades públicas y privadas se sumaron sin demora a la iniciativa.
“Las nuevas líneas crediticias son realmente una opción para aquellos que no podían acceder a la vivienda propia”, destaca Germán Gómez Picasso, fundador de Reporte Inmobiliario.
-¿Cómo describiría la actualidad del sector inmobiliario?
-La verdad es que el sector inmobiliario está muy bien, en su mejor momento. Estamos viendo que crecen mucho las compra-venta de propiedades. También es muy importante lo que está ocurriendo con el crédito hipotecario. Veníamos de años muy malos en el rubro, pero ahora el sector está despegando. Se está dando un boom inmobiliario a partir del crédito. Estamos alcanzando ya las cifras que se podían ver en los años normales.
-¿La mejora viene también de la mano del auge de la construcción?
-El tema de la construcción pienso que va por otro camino. Se sigue viendo mucho más el desarrollo de la obra pública. En cambio, en la actividad privada recién ahora se observan nuevos proyectos, pero depende del financiamiento. El sector privado está algo más demorado.
ALTA DEMANDA
-¿Quién motoriza esta demanda de propiedades?
-La demanda hoy está básicamente motorizada por el crédito hipotecario que impulsa el Gobierno. Hacía mucho que no había líneas de préstamos como en la actualidad. Las nuevas líneas UVA realmente demostraron que son una opción para los que no podían acceder a una vivienda. La cuota que se paga por una hipoteca hoy es similar al pago de un alquiler mensual. Entonces los inquilinos vieron que calificaban con su sueldo para los créditos y fueron masivamente a los bancos. Hoy en día la demanda de créditos es mucho mayor a la oferta. Creo que el sistema no estaba preparado para semejante respuesta.
-Había un poco de temor en torno a la nueva modalidad de créditos UVA.
-Sí, pero el inquilino igualmente afrontaba un panorama complicado. Hay que tener en cuenta que en este contexto inflacionario se producía la actualización del alquiler, y además tenían que pagar mes de depósito, adelanto y otros gastos.
-¿Al fin se está satisfaciendo la necesidad habitacional de la clase media?
-Esa sería la gran diferencia con el ciclo anterior. Entre el 2003 y el 2015 el mercado estuvo absolutamente volcado a la figura del comprador inversor. La clase media asalariada no podía comprar su casa o departamento para vivir. Ahora los créditos UVA permiten que las clase media y media baja puedan llegar a ser propietarios.
-¿Qué evaluación hace del sistema Procrear?
-El asunto con el sistema Procrear es que hoy los créditos se igualan con el resto de la oferta hipotecaria de la banca. Es cierto que existe una subvención del Estado de 400.000 pesos, pero igual termina igualándose con las líneas crediticias de la banca oficial y privada. Eso es lo que tiene de bueno el sistema, que es sustentable y no desfinancia a los bancos.
-¿Cómo es la relación con el precio del metro cuadrado en Buenos Aires?
-Durante la etapa del cepo cambiario se retrasaron mucho los precios, que cayeron un par de años. Ahora que se salió de esa restricción el precio empezó a recuperarse lentamente. Ya se superaron los precios anteriores al cepo. En los últimos seis meses creció más debido a la fuerte demanda, producto de los créditos. Eso antes no existía. Además se están vendiendo productos que tenían poca salida, que son aquellas propiedades destinadas a las familias, con dos o tres dormitorios. También hay más movimiento con las propiedades familiares en el Gran Buenos Aires y en el Interior del país. En cambio, en la relación salario-valores no estamos bien, aunque está algo más acomodada ahora.
INVERSORES
-¿El nuevo contexto económico atrajo inversores del exterior?
-La realidad es que no solamente se generó un nuevo mercado comprador de vivienda en lo familiar, para uso propio, sino que también se potenció el mercado inversor. Ahora vienen capitales del exterior para invertir en el sector inmobiliario local.
-¿Los fondos del blanqueo de capitales impactaron en el mercado inmobiliario?
-El impacto fue mínimo. Fue un blanqueo que estuvo destinado a todos los sectores de la economía, por lo cual el sector inmobiliario recibió una porción mínima de esos capitales. Tal vez se dio el caso de alguien que hace años quería comprar alguna propiedad y no podía justificar los fondos, entonces ahora aprovechó. Pero son casos puntuales.
-¿Qué ocurre con el alquiler de locales comerciales?
-En lo que hace a los alquileres de locales destinados al sector comercial, de ventas, venía muy retrasado. En los últimos años estuvo castigado por la caída de la actividad económica. Ahora esos valores en algunos casos se acomodaron más, teniendo en cuenta que hay sectores que registran un crecimiento económico.
-¿Hay demanda de instalaciones para la industria?
-En lo que es logística, es decir oficinas o bien propiedades para uso industrial, no hay mayores cambios.
DOLARIZACION
-¿Qué enseñanzas dejó el cepo y las operatorias con Cedin?
-Aquel fue un blanqueo que se generó a partir del mercado inmobiliario y no se lo aprovechó como se debía porque hubo una desconfianza generalizada. El último blanqueo, en cambio, tuvo más ahorristas o inversores dispuestos a mostrar su dinero. Además, tomaba en cuenta a todos los sectores de la economía.
-¿Es necesario desdolarizar el mercado inmobiliario?
-La verdad es que con los créditos hipotecarios bajo el sistema UVA uno podría decir que sería bueno que se habla más en pesos o en unidades de cuenta. Pero está muy arraigado esto de cotizar las propiedades en dólares. Culturalmente será muy difícil salir de eso. Se trata de una modalidad que está muy relacionada con la baja de la tasa de inflación, con la posibilidad de contar con monedas fuertes. Ahora esperemos que el crédito hipotecario se consolide, esto es sólo el comienzo. Tuvo un despegue tremendo, pero recién empieza.
-¿Cuáles son las perspectivas para el año próximo?
-Si se analizan los últimos meses de otorgamiento de crédito hipotecario, el crecimiento es exponencial. Pienso que 2018 será un año fantástico para el sector inmobiliario. El problema que se enfrentará será el de la falta de oferta de propiedades para volcar al mercado ante el incremento de la demanda. Todavía no está armado el circuito de la construcción enfocado al segmento de compra de propiedades para vivienda.
-Justamente, el presidente del Banco Central, Federico Sturzenegger, llamó a los constructores a trabajar en la construcción de viviendas.
-En los bancos estatales se están viendo líneas destinadas para desarrolladores. La inercia del sector de la construcción es lenta. Lleva tiempo comprar un terreno, lograr que aprueben todos los planes, comenzar las obras y terminarlas. Pero es un circuito que ya está en marcha.
10 variantes de créditos hipotecarios UVA y a tasa fija
Al boom inicial del crédito hipotecario que impulsaron los bancos públicos desde marzo pasado con la modalidad UVA luego se sumaron entidades financieras privadas, lo que genera un menú de alternativas diversas disponibles en el mercado. A su vez, el Gobierno proyecta que este año se superaran los $50.000 millones en créditos bajo esa modalidad.
En este sentido, el secretario de Servicios Financieros, Leandro Cuccioli, planteó a Infobae que hay cinco ejes para mejorar las condiciones de acceso al crédito, tanto para las personas físicas como para las compañías: el impulso al financiamiento de largo plazo, acceso para todos los segmentos de la población, mayor liquidez del mercado de capitales local, protección de los inversores y desarrollo de los préstamos hipotecarios.
De acuerdo a un sondeo realizado por Infobae entre al menos 15 entidades financieras, las 10 diferentes lineas de créditos hipotecarios que se ofrecen el mercado son:
1) Créditos hipotecarios UVA Ahorro Joven Procrear
Es para la compra de vivienda única.
Requisitos: está destinado a jóvenes de entre 18 y 35 años. Incluye a trabajadores formales o informales, como también monotributistas con antigüedad de un año en la categoría que les corresponda.
Ingresos mensuales: entre dos y cuatro salarios mínimos, es decir, de entre $ 18.000 y $ 36.000.
Monto: el monto máximo a prestar será de hasta 60 mil UVA o $ 1.200.000.
Condiciones: los interesados tendrán tiempo de inscribirse hasta el 15 de noviembre. El solicitante deberá constituir un plazo fijo en una entidad bancaria en UVA. Tendrá que ahorrar en 12 meses al menos hasta 5% del valor de la propiedad, es decir, unos $ 60.000. El Estado le otorgará un subsidio de hasta $ 240.000. El resto lo deberá financiar el banco elegido por el tomador del crédito. El plazo de cancelación es de 20 a 30 años. Y el plazo determina la cuota: en un crédito a 20 años, la cuota promedio será de $ 6.500 mensuales, según informó el Gobierno, y en plazos a 30 años, de $ 5.500. El Estado calificará por puntaje a los interesados, dando prioridad a quienes sean padres o tengan a cargo familiares con algún tipo de discapacidad.
2) Créditos Hipotecarios UVA.
Sirve para la construcción y adquisición de vivienda y puede ser también para refacción, como ofrecen algunas entidades.
Monto: el monto que prestan las entidades es de hasta $ 5 millones en los bancos privados y hasta $ 3 millones los públicos.
Plazo: varía entre 20 a 30 años.
La relación cuota ingreso es del 30% y la financiación parte del 75% en la banca privada hasta el 80% en la banca publica.
Cuota mensual: va de $ 5.200 a 5.600 por cada $ 1.000.000 solicitado
La tasa de estos créditos va desde el 3,5% al 8,5% anual y si se consideran las proyecciones de inflación la tasa total que se paga hoy por este tipo de crédito UVA esta entre el 25 y el 30 % anual.
El capital y la cuota se ajustan en función de la variación de la inflación midiendo para ese fin la cotización de la Unidad de Valor Adquisitivo (UVA) que publica a diario el BCRA. “La idea es que, al tomar el crédito, el deudor no adeuda al banco pesos sino el equivalente en “UVA”y como las UVA suben entonces se va indexando el crédito y la cuota sube”, manifestó a Infobae el gerente de Banco Ciudad, Maximiliano Coll.
3) Construcción vivienda única en terreno propio
Requisitos: el solicitante debe tener un terreno a su nombre y disponer como ahorro previo de al menos el 20% del valor de la propiedad a construir.
Monto: el monto máximo otorgado será de $ 2.770.000, limitado a que no supere el 100% del valor de la obra (incluyendo IVA) sin considerar el valor del terreno. El valor de la vivienda terminada no deberá superar los $ 3.462.500, terreno incluido.
Plazo: el plazo del préstamo es de hasta 30 años, a partir del primer desembolso. Los desembolsos se realizan por tramos. El primero es del 30% del monto a financiar. El segundo, es del 50% y una vez que la entidad haya verificado la utilización de al menos el 80% del avance de obra del primer desembolso. El último desembolso equivalente al 20% del monto a financiar, se concreta una vez que se haya verificado la utilización de al menos el 80% del avance de obra del segundo desembolso.
4) Crédito para segunda vivienda UVA.
Es para la construcción y adquisición de vivienda.
Requisitos: el techo de la cuota es de hasta 30% del sueldo o de los ingresos familiares computados para la financiación.
Monto: el préstamo es de hasta $ 5 millones en bancos privados y $ 3 millones en los públicos, pero financian hasta el 80% de la obra o valor del inmueble (o el 75%, dependiendo la entidad).
Plazo: hasta 30 años.
Cuota: para un departamento de $ 1,7 millón, un banco público plnatea una cuota de unos $ 8.000.
Para quienes miran al ladrillo como una alternativa de inversión, estos créditos ofrecen una interesante alternativa: una vez adquirido el inmueble se puede alquilar y, como la cuota suele ser baja se puede financiar parte o el total de la misma con lo obtenido a cambio del alquiler.
5) Crédito UVA para adquirir vivienda de pozo
Es para la adquisición de un inmueble de pozo porque el solicitante no tiene el ahorro del 20 % del valor de la propiedad.
Monto: el crédito es de hasta $ 3,5 millones
Plazo: hasta 30 años siempre y cuando sea para vivienda única.
Financiación: hay 2 tipos e financiación que ajusta el capital por UVA. Con el CER o en Unidades de Vivienda (UVA) o actualizables por el índice de Costo de la Construcción del Indec.
Son líneas de préstamos lanzados por el Banco Nación Argentina para las constructoras de hasta seis años a una tasa Badlar más 400 puntos básicos o del 17% de tasa nacional anual (TNA) (la que resulte más baja) durante los primeros tres años. Desde el mes 37, la tasa será solo la opción Badlar más 400 puntos, aunque la mayoría de las obras suelen terminarse en un año y medio o dos. En caso de que la obra se termine antes de los tres años, se bonificarán 100 puntos básicos. Además, le darán financiamiento de un año de gracia para capital e intereses, y también financiarán el IVA. Los desembolsos se irán haciendo contra certificado de avance de obra y el monto estará relacionado con la zona, si es al pozo, y si incluye el terreno.
El usuario final podrá comprar estos inmuebles al pozo, mediante un crédito de hasta $3,5 millones a 30 años atado a la inflación, siempre cuando sea para vivienda única. “La intención del BNA es armar un departamento inmobiliario, de modo de estar mejor preparados y, a su vez, dar estos préstamos a desarrolladores para aumentar fuerte la oferta de propiedades”, manifestó un director del banco a Infobae. Es a una tasa del 6,9% (en zona Sur baja al 6,4%) y se puede optar entre UVAs, actualizable por el CER o Unidades de Vivienda (UVIs), actualizables por el índice de costo de la construcción del INDEC. Se financia hasta 70% del presupuesto de obra, neto de impuestos a un plazo de 48 meses, de acuerdo al avance de obra.
6) Crédito Puente en UVA.
Es para quienes son dueños y quieren comprar un inmueble antes de vender el que ya tienen.
En este caso el banco otorga dos préstamos individuales y simultáneos. La cancelación del saldo de capital e intereses de la propiedad “vieja” se realiza a los 12 meses de otorgado el crédito o al momento de la venta, lo que ocurra primero. De esta manera, este préstamo vino a solucionar el problema que tienen muchos vendedores que no consiguen quien le compre su inmueble pero ya escogieron la propiedad que quieren adquirir y no quieren perder la oportunidad. El préstamo sobre la nueva vivienda se abona en forma mensual a partir de los 30 días de realizada la compra e hipoteca a un plazo máximo de 30 años.
La financiación es bajo la modalidad UVA de hasta el 50% de la propiedad actual y hasta el 75% de la vivienda a comprar. En el mercado se ofrecen créditos para adquirir la “momentánea” segunda vivienda por un monto de hasta 5 millones de pesos.
7) Crédito Hipotecario Tasa fija los primeros 3 años
Es para la adquisición, cambio, ampliación, refacción o terminación de vivienda.
Tasa: para los primeros 36 meses del préstamo es fija y del 14% nominal anual (para los clientes del banco, sino asciende al 16%). A partir del mes 37, la tasa varía en función de la de referencia que tenga la entidad o equivalente a tasa Badlar del sector privado (actualmente situada en 21,2%) más 250 puntos básicos.
Monto: el monto máximo del préstamo es de $2.770.000.
Plazo: hasta 30 años
Se acepta como “codeudores” a familiares o pareja que ayudarán a incrementar el monto del préstamo al sumar sus ingresos al del interesado. La proporción del apoyo no puede superar el 80% del valor de compra o tasación, de ambos el menor.
La ventaja para quienes tienen un empleo sujeto a paritarias por convenio colectivo es que pese a que la tasa es variable, el aumento de las cuotas a partir del cuarto año no podrá ser superior a la suba de los salarios, determinada a partir del Coeficiente de Variación Salarial que publica el INDEC.
8) Crédito Hipotecario Tasa Fija para compra de primera o segunda vivienda
El único banco que lo ofrece en el mercado es el HSBC. La primera mitad es a interés fijo y luego Badlar más 4%. El préstamo es para cubrir hasta el 70% de la primera vivienda y el 60% en el caso de la segunda. El cliente podrá optar por un préstamo a 10 años con una tasa fija de 18% TNA.
El monto máximo del préstamo podrá ser de hasta 3,6 millones de pesos. Constantino Gotsis, director de la Banca de Individuos de HSBC Argentina, comentó a Infobae que “Existe una demanda muy grande en el país respecto a los créditos hipotecarios y queremos aportar a la búsqueda de una solución a esta necesidad”.
En un préstamo de $1.000.000 a 20 años, con ingresos conjuntos (titular y cónyuge) entre $50.000 y $60.000, el tramo fijo será:
Monto: el monto máximo del préstamo podrá ser de hasta $ 3.600.000
Plazo: es hasta 20 años pero la misma línea puede sacarse a 3, 5 y 7 años, con una tasa de interés fija. “El motivo de la baja de la tasa a tan poco de salir con esta línea, es que la inflación está bajando. Se trata de una expectativa de las tasas de interés. Vemos un mejor escenario, hacia la baja”, explicó a Infobae Constantino Gotsis, director de banca minorista, y agregó que “existe una demanda muy grande en el país respecto a los créditos hipotecarios y queremos aportar a la búsqueda de una solución a esta necesidad”.
9) Crédito UVA Para Desarolladores
Es para financiar proyectos de obra y desarrollos de viviendas. Solo los ofrece el Banco Nación Argentina.
Plazo: es de hasta 72 meses con los primeros 36 meses: de gracia en capital e intereses.
Monto: deben ser viviendas que, como máximo, estén valuadas en $ 2 millones.
Los desembolsos se irán haciendo contra certificado de avance de obra y el monto estará relacionado con la zona, si es al pozo, y si incluye el terreno o no.
10) Crédito Procrear UVA para construcción y adquisición de vivienda
Es para vivienda única, familiar y de ocupación permanente.
Por el momento está cerrada la inscripción pero se reabrirá el año próximo aunque la fecha no se sabe. Hay unas 50.000 personas que recibieron el subsidio del Estado pero que todavia no compraron la vivienda. Tienen tiempo entre diciembre y mayo para hacerlo.
Requistos: quienes tengan entre 18 y 55 años y para familias con ingresos formales netos entre 2 a 4 salarios mínimos, vitales y móviles.
Monto: de hasta $ 1.650.000.
Plazo: hasta 30 años
Cuota mensual: la cuota promedio mensual es de 3.040 pesos, dependiendo del monto solicitado de crédito y del banco que lo otorgue.
La serie de consultas realizada por este medio muestra que hay diferencias entre los bancos con respecto al plazo del crédito, al monto máximo a prestar en tanto que los requisitos son prácticamente los mismos. Los bancos públicos como el Banco Ciudad, Banco Nación Argentina (BNA), Banco Provincia de Buenos Aires (BAPRO) y Banco de la Pampa, junto a privados como Santander, Itau y Superville, son los únicos que ofrecen créditos a pagar en hasta 30 años de plazo. El resto va de 15 a 20 años de plazo.
Con respecto a los montos, los únicos que no tienen un tope son el Patagonia, Superville y el Itaú. El Banco Galicia no tiene un tope en el caso que el tomador del crédito tenga una cuenta sueldo en ese banco. Para la compra de una segunda vivienda solo dan crédito UVA el BAPRO, el Itaú y el Paragonia. El HSBC es el único banco que ofrece un crédito hipotecario a tasa fija pero la cuota es mas alta que la de un crédito tradicional.