“La decisión de convocar a un paro general no es casual ni pareciera responder a un reclamo económico social -como se plantea- sino que está atada al otrora explotado vínculo de Martín Soria con la ex Presidente Cristina kirchner”, expresaron desde la agrupación Boinas Blancas Río Negro en referencia a la protesta que el 28 de este mes harán todas las centrales obreras.
Continuaron diciendo: “Antes de arrancar y para evitar malos entendidos convengamos en que la economía argentina (y por tanto nuestra cotidianeidad) atraviesa un duro trance”.
Es inobjetable el dato. Pareciera que tampoco habría sido posible eludirlo. Y ahora que las confesiones de los involucrados en la “causa de los cuadernos” admiten que entre un 15 y un 20% de cada obra se anticipaba para entregarse como coima al gobierno de la década Kirchnerista, se tiene una aproximación al escandaloso robo del que fue víctima cada argentino.
Y sostenemos que es una aproximación porque las confesiones de los acusados revelan que en momentos de soja con precios siderales y balanza comercial extremadamente favorable, no hubo rincón en que la mano de los ladrones no alcanzara. Bosques, medicamentos, ladrillos, energías, textiles, autorpartes, cine, universidades, fueron diez años de temporada de robo!
En ese contexto es menester recordar algunos datos que permitirán inferir que este paro convocado es el mascarón de proa del peronismo rionegrino en el marco de su campaña política
Cuando Carlos, padre de Martín y María Emilia Soria llegó al gobierno de Río Negro lo hizo con fuertes críticas sobre el enorme gasto que representaba la administración pública provincial y su futuro ministro de economía Alejandro Palmieri anunció la “Ley de Prescindibilidad” cuyo nombre luego suavizaron cambiándolo por el de “Disponibilidad”. La ley dejó en situación de orfandad a 25 mil empleados públicos. Pero, los docentes quedaron afuera ya que el ministro de educación era su autoridad gremial: Alejandro Mango.
El gremio Unter abrazó su condición de protegido, cerró filas y abandonó al resto de los trabajadores. El gremio Unter es un gremio comprometido partidariamente con el peronismo. Cómo no recordar que Marcelo Nervi bajó su candidatura a intendente de Viedma a cambio de la muy jugosa oportunidad que le cedió el Senador Pichetto con la vocalía gremial en Ipross.
El peronismo transita su legítima estrategia para llegar al gobierno provincial con los mismos recursos ilegítimos de siempre. Claro que la “causa de los cuadernos” los enloda no solo porque fueron parte de este gobierno sino porque la cercanía con la ex presidente Cristina Kirchner que Martín Soria forzó con denuedo hoy es un blasón difícil de esconder.
María Eugenia Martini supo aprovechar por años su condición de Delegada de Desarrollo Social de Nación. Producto familiar del peronismo bonaerense, la funcionaria fue la mejor expresión del sistema de Mas por Menos peronista. Con fuertísimos vínculos a partir de su padre viceministro de Julio Alak y su hermano senador provincial, logró profundizar una agenda de contactos que la llevó por ejemplo a sentarse en el Congreso cuando asumió CFK.
Cuando la ex Presidente conformó una fuerza de intendentes que con grado de intimidad casi, se exhibían como especie de Guardia de Corps y se dieron el nombre de “Los Oktubres”.
Agrupados por Julio de Vido (vaya, vaya), a Patricio Mussi (Berazategui), Francisco “Paco” Durañona (San Antonio de Areco), Juan Pablo de Jesús (Partido de la Costa), Juan Pablo Angeleri (General Rodríguez), Eduardo “Bali” Bucca (Bolívar), Santiago Magiotti (Navarro), Francisco Echarren (Castelli), y Hernán Izurrieta (de Punta Indio), la profunda inserción de María Eugenia Martini en el esquema kirchnerista hizo posible que se sumara ella misma como intendente de Bariloche y sumara a Martín Soria como intendente de General Roca.
El camino a la gobernación hace imprescindible despegar de quienes fundieron al país. De quienes revolearon bolsos repletos de dólares. De quienes dejaban dormirse otros en un aeropuerto, como los de Antonini. Hay que separarse de Oyarbide. Hay que evitar mencionar viviendas, rutas, hospitales.
En el actual contexto el peronismo de Río Negro (y Martín Soria) solo tienen dos alternativas. Condenan enfáticamente aquella década de oprobio y latrocinio o, saltan el tema movilizando a un paro provincial. Tan sencillo. Tan de manual. Sin embargo, la deuda ética sigue pendiente: Y USTEDES, DE QUE LADO ESTABAN”