
Es fija: si el gobierno nacional anuncia un nuevo aumento de precios en algún rubro y asegura que “será el último” del trimestre, o peor aún, de semestre, seguramente no será así. Uno de los ejemplos más evidentes es el de las naftas, luego de cada uno de los reiterados incrementos se dicen cosas similares.
Este fin de semana los combustibles subirán entre el 3 y el 4 por ciento y la excusa ahora es el impuesto que el Estado le cobra a las petroleras. Además, las compañías ponen como otro de los motivos la inflación y la devaluación.
El impuesto en cuestión subirá este sábado el 11,8 por ciento, lo que derivará en el aumento anunciado por las estaciones de servicio.
En este marco, se espera que el gasoil suba un 3 por ciento y las naftas el 4 por ciento en todas las marcas del ramo.
Así y todo, las petroleras aseveran que los valores al público están retrasados respecto del precio del barril de crudo (ese que cuando baja los precios no lo reflejan) por lo que es probable que en pocas semanas se produzca otra suba.

