Qué medidas hay que tomar ante la circulación de la variante Delta en la Argentina

  • La variante Delta se asocia a una mayor transmisibilidad y una carga viral 1.000 veces superior que el virus de la primera ola.
  • Ante un virus que se comporta distinto, los expertos llaman a redefinir protocolos de aislamiento y alta médica y continuar con las medidas preventivas.
  • También es necesario completar los esquemas de vacunación, ya que frente a Delta las vacunas continúan siendo efectivas para reducir hospitalizaciones y muertes.

El Ministerio de Salud de la Nación emitió un alerta por el riesgo epidemiológico de circulación de la variante Delta en el país, tras la notificación de 2 casos confirmados de COVID-19 con dicha variante sin nexo epidemiológico conocido con viajeros internacionales por parte de la Ciudad de Buenos Aires y la ocurrencia de otros 79 casos importados en viajeros y relacionados con la importación en diferentes jurisdicciones (CABA, Provincia de Buenos Aires, Córdoba, Salta, Santa Fe y Tucumán).

La variante B.1.617.2 o Delta fue identificada por primera vez en la India en octubre de 2020 y designada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como variante de preocupación (VOC) en mayo de 2021. 

Se ha convertido en uno de los linajes prevalentes en varios países. En las muestras secuenciadas en las últimas 4 semanas esta variante de preocupación excede el 75% en países como Australia, Bangladesh, Botswana, China, Dinamarca, India, Indonesia, Israel, Portugal, Rusia, Singapur, Sudáfrica y Reino Unido.

¿Qué es lo último que sabemos sobre esta variante y qué medidas tomar ante su circulación en la Argentina? Te lo contamos en esta nota.

Mayor transmisibilidad y carga viral mil veces superior

Estudios preliminares (no revisados por pares) sugieren que las mutaciones presentes en esta variante se asocian a una mayor transmisibilidad entre personas, una reducción de la capacidad de algunos anticuerpos monoclonales de neutralizar al virus (es decir, de bloquear la infección) y una reducción moderada en la capacidad de los sueros de post vacunados de neutralizar al virus (ver acáacá y acá).

Un informe del Public Health England (PHE, por sus siglas en inglés) indica que Delta sería aproximadamente un 60% más transmisible que la variante Alpha, que a su vez resulta más transmisible y causa infecciones más severas que el coronavirus de la primera ola. Asimismo, un estudio publicado en la revista científica The Lancet -que analizó datos de Escocia- sugiere que Delta podría duplicar las probabilidades de hospitalización con respecto a la variante Alpha.

Un estudio preliminar, hecho en 62 de las primeras personas con COVID-19 en China, plantea que la carga viral es aproximadamente 1.000 veces superior en personas infectadas con esta variante comparadas con las personas infectadas con el virus original. También se observó que el tiempo de incubación (el periodo entre exposición y sintomatología) que con el virus de la primera ola era aproximadamente 6 días se reducía a 4 con la variante Delta.

“Esta es una de las cuestiones que explica por qué se generan tantos contagios secundarios con esta variante. Otro aspecto tiene que ver con la infectividad. Se observó que el ARN viral en promedio para Delta oscilaba en 18 días detectable, frente al virus de la primera ola que en promedio es detectable 13 días”, explicó a Chequeado Humberto Debat, miembros del consorcio PAIS de genómica de SARS-CoV-2 de la Argentina.  

Para el especialista, estos indicadores en conjunto deberían hacer replantear el rediseño de estrategias preventivas para intentar hacer un manejo eficiente de la pandemia. “No podemos estar utilizando protocolos que se establecieron para el virus de Wuhan hace 18 meses para un virus que se comporta distinto. Hay que rediscutir tiempos como los 15 minutos de reunión con una persona para considerarla contacto estrecho, que cantidad de días deben ser necesarios para aislar una persona y cuando dar el alta médica”, indicó.

Vacunación con esquema completo

Tras los festejos del 4 de julio en los Estados Unidos, se identificó un brote de COVID-19 asociado a la variante Delta en el condado de Barnstable, Massachusetts. De 469 casos confirmados, el 74% ocurrieron en personas completamente vacunadas (2 dosis en el caso de Pfizer y Moderna y 1 dosis con Jannsen). 

El estudio de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) de los Estados Unidos sugiere que las personas vacunadas infectadas con la variante Delta mantenían la misma carga viral en la vía aérea superior que las infectadas no vacunadas. Esto generó un replanteo de las indicaciones de los CDC que volvió a recomendar el uso del barbijo en espacios públicos cerrados, independientemente del estado de vacunación.

“Se encontró que las personas con COVID-19 serían eficientes para transmitir la infección aun estando vacunadas con las 2 dosis. Esto es lo que alerta a la comunidad científica internacional y nos lleva a nuevos desafíos, como las vacunas intranasales, que generan inmunidad en la mucosa de la vía aérea superior y podrían ser muy interesantes para combatir las variantes que tienen alta carga viral en la vía superior”, explicó a Chequeado la médica infectóloga Leda Guzzi, miembro de la Sociedad Argentina de Infectología (SADI).

A pesar de que las vacunas contra la COVID-19 tendrían una menor eficacia para prevenir la infección sintomática frente a Delta, los estudios realizados hasta ahora con AstraZeneca, Pfizer y Moderna confirman (ver acáacáacá y acá) que se mantiene elevada la protección para evitar la infección grave, el riesgo de hospitalización y muerte. 

“La vacunación es efectiva frente a la variante Delta. En ese sentido, en la Argentina arrastramos una asignatura pendiente que es el esquema de 2 dosis para tener un nivel de eficacia importante. Esperamos que, tal como se anunció, agosto sea el mes donde se pueda completar el esquema de 2 dosis por lo menos para los mayores de 50 años”, sostuvo Jorge Geffner, profesor de Inmunología de la Universidad de Buenos Aires (UBA) e investigador del Conicet, en rueda de prensa. 

Geffner remarcó que es muy importante el esquema combinado de vacunación que anunció el Ministerio de Salud de la Nación: “Hago un llamado a toda la población a no dilatar la segunda dosis. Si nos ofrecen el segundo componente de Sputnik V, bienvenido, y si es AstraZeneca o Moderna saber que el esquema será similar o incluso superior tanto en términos de seguridad como de inmunogenicidad [N. de la R.: capacidad de activar el sistema inmune]”.

Para Guzzi, además de la vacunación, frente a Delta es clave continuar con las medidas de prevención: uso del barbijo, distancia social, lavado de manos y ventilación cruzada. “Hay que ver qué evolución tiene la variante Delta en la Argentina. Todo indicaría que por su mayor tasa de reproducción y contagiosidad se va a terminar imponiendo, pero no lo sabemos. Seguramente el aumento de casos no va a definir conductas, pero si se acompaña de un gran número de hospitalizaciones y muertes -que no creo a priori que vaya a suceder-, habría que establecer nuevamente medidas restrictivas que podrían incluso involucrar a la escolaridad”, opinó. 

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