Los municipios de Río Negro se preparan para un recorte en sus ingresos

El impacto de la caída de recursos a nivel provincial todavía no se traslada de manera directa a los municipios a través de la coparticipación por un desfasaje en las remesas, por eso hasta febrero las transferencias a las ciudades de Río Negro mantuvieron un promedio del 250% más que el primer bimestre de 2023.

La provincia transfirió a los 39 municipios rionegrinos 24.092 millones de pesos (sin aplicar retenciones) en el primer bimestre acumulado. La liquidación a los municipios tiene un retraso de dos meses. Los números del Ministerio de Hacienda publicados en enero y febrero computan en realidad noviembre y diciembre cuando el impacto de la crisis financiera y la inflación recién comenzaba a asomar, por lo que se estima que en el próximo cómputo se evidencie el achique también en estas transferencias.

La recaudación provincial por impuestos propios (inmobiliario, patente, ingresos brutos, sellos) evidenció una caída en el primer bimestre del orden del 9% acumulado en enero y febrero, según admitió la administración central.

La coparticipación de los impuestos es el mayor porcentaje de recursos que se envían a los municipios y muy por debajo está el reparto de regalías, que por ejemplo en las principales ciudades representa entre el 2,8 y 4%. Solo se diferencia más en Catriel, la ciudad petrolera, que del total de las remesas provinciales un 38% provienen de regalías hidrocarburíferas. En Campo Grande esa proporción es del 19%, por nombrar las dos más vinculadas a la actividad.

Entre los municipios de Río Negro, Bariloche, Roca, Cipolletti y Viedma, los cuatro más importantes, se llevan casi la mitad de los recursos de coparticipación por impuestos provinciales y regalías hidrocarburíferas.

En el primer bimestre, la provincia canceló más de 4.033 millones de pesos al municipio de Bariloche, entre coparticipación de impuestos y regalías. Es la ciudad más poblada que recibe mayores transferencias.

Según la información oficial de Hacienda, en los dos primeros meses del año le correspondieron a Bariloche 3.916 millones de pesos de coparticipación de impuestos provinciales y 117 millones por regalías, a los que se aplicaron las retenciones por saldos del municipio con la provincia del orden de los 1.222 millones de pesos, es decir un 30%.

En cada municipio, la diferencia de recursos entre el primer bimestre de 2023 y el mismo período de 2024, oscila en un 250%.

Caída de envíos nacionales


En la relación Nación- Provincia la caída de envíos de coparticipación es una constante que acusa el gobierno de Alberto Weretilneck.

El fin de semana, se informó que en el total del trimestre, las pérdidas superan los 50.000 millones de pesos, una cifra que equivale a una masa salarial completa y los gastos de funcionamiento del Estado y que no registraba una caída similar desde 2016.

El plan de ajuste del Gobierno Nacional sigue erosionando y complicando las finanzas provinciales”, acusó la gestión de Weretilneck que mantiene negociaciones salariales abiertas en las que no avanza más allá del esquema de sumas fijas, con un control estricto para poder mantener el cumplimiento de pago mensual.

Río Negro indicó que en el escenario de ingresos nacionales de marzo de 2024, la provincia sufrió una pérdida en la recaudación de 20.000 millones de pesos. En febrero habían cifrado esa reducción en 11.700 millones de pesos y en enero en 6.300 millones de pesos. La sumatoria permite el cálculo de los 50.000 millones de pesos de caída de ingresos.

La principal variable de esta curva en baja es la “fuerte caída de la actividad económica provocada por las políticas implementadas por el gobierno nacional, sobre las cuales la provincia no tiene responsabilidad”, remarcó la administración de Weretilneck al difundir los números días atrás.

En lo que va del año 2024, marzo marcó la pérdida real más alta de ingresos girado por Nación que superó el 28% (enero 10,4%; febrero 18,2%), lo que hace un acumulado de pérdida real del trimestre de un 19%.

“La inflación junto con la baja actividad económica afecta negativamente a la recaudación en términos reales al reducir el poder adquisitivo de ciudadanos y empresas, disminuyendo así el consumo y la inversión”, acusó el gobierno que puso el foco en señalar que el IVA representa en la estructura de impuestos nacionales coparticipados el 66%, por lo que el impacto en el consumo directamente se traslada a las provincias.

El gobierno explicó que dentro del primer trimestre de 2024, marzo es el primer mes con variaciones reales negativas en el IVA . De los 4 componentes, 3 de ellos arrojan pérdidas. El único componente con variaciones positivas es el relacionado con Aduana, aunque tiene el valor más bajo de los tres meses.

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