
La doctora en Ciencias de la Biología, Ailen Chalcobsky, brindó detallas acerca del censo aéreo que se realizó bordeando la costa desde la desembocadura del Río Chubut hasta Puerto Lobos. “Este año es el primer vuelo que realizamos y los demás van a depender del financiamiento que consigamos, y las condiciones climáticas”.
En diálogo con EL CHUBUT, Ailen Chalcobsky, doctora en Ciencias de la Biología, comentó que el proyecto lo viene desarrollando el Laboratorio de Mamíferos Marinos del Cesimar del Cenpat, que comenzó en 1999 y se está llevando a cabo casi ininterrumpidamente desde entonces, “con un promedio de entre tres y cuatro vuelos anuales, en el cual hacemos un recorrido que comienza en la desembocadura del río Chubut y terminamos en el límite con la provincia de Río Negro, en la zona de Puerto Lobos”.
“Es un vuelo que se hace de sur a norte y contamos todas las ballenas que vemos desde un avión a unos 500 pies de altura. Tratamos de identificar no sólo cuántas ballenas, sino qué tipo de ballenas son, si son individuos solitarios, si son madres con cría o grupos de copula”, indicó Chalcobsky.
En ese sentido, Chalcobsky manifestó que en el último vuelo que realizaron hace poco más de una semana, se contaron un total de 26 grupos de copula, que son grupos que tienen más de tres individuos. “En este vuelo hemos contado con grupos de copula relativamente chicos con tres, cuatro o cinco individuos, pero se han visto grupos mucho más grandes”.
“Contamos 344 individuos solitarios, no sabemos el sexo de estas ballenas, y 549 madres con sus 549 crías. Estas ballenas se ubican en una franja costera de aproximadamente a 1.500 metros y sabemos que estamos perdiendo ballenas que están más adentro del Golfo, que por una cuestión de metodología no llegamos a ver y a contabilizar”, detalló Chalcobsky.
Por otro lado, Chalcobsky añadió que normalmente, más hacia inicios de la temporada, las ballenas se ven en la zona de entrada al golfo, por la parte sur del golfo, y a medida que transcurre la temporada van siendo más abundantes en la parte de El Doradillo, en la parte norte del Golfo Nuevo, y en la zona de Pirámides, donde se hacen los avistajes, y hay menos ballenas en la parte externa de la Península Valdés, y después vuelven a contar muchas ballenas adentro del golfo San José.
“Este año es el primer vuelo que realizamos y los demás va a depender del financiamiento que consigamos, y las condiciones climáticas y de la disponibilidad del avión, que contamos con un avión del Aeroclub Puerto Madryn, pero sí, la idea es repetir el censo por lo menos una o dos veces más”, manifestó Chalcobsky.
“EN LOS ULTIMOS AÑOS SE HA CONTADO CASI LA MISMA CANTIDAD”
Por otro lado, la Doctora sostuvo que están en números normales, en los últimos años se ha contado más o menos esta misma cantidad, entre 1.300 y 1.500 individuos y varía ligeramente dependiendo de cuándo se puede hacer el vuelo y año a año hay una variación en la cantidad de ballenas.
“Cuando los censos comenzaron, allá por el 1999-2000, había menos abundancia dentro de los golfos y quizás más abundancia en la parte externa, pero después se fue registrando una migración de las ballenas hacia la parte interna de ambos golfos y hoy por hoy tenemos casi la mayoría de las ballenas adentro de los golfos”, dijo Chalcobsky.
Consultada acerca de si esto tiene una explicación, Chalcobsky aseguró que ellos tienen hipótesis de lo que puede estar pasando, creen que las ballenas se resguardan dentro de los golfos por cuestiones sobre todo climáticas y por las características que tienen los golfos de ser aguas tranquilas, y como últimamente están registrando muchas madres con crías, no tanto individuos solitarios, “creemos que tiene que ver con la tranquilidad de las aguas del golfo, que permiten que las crías se desarrollen de una forma más segura”.
“La parte sur suele tener mucho menos abundancia que la parte del Doradillo y de la zona de Pirámides, particularmente en este último vuelo a mí lo que me llamó la atención fue la continuidad que hubo de ballenas entre la zona del Doradillo y la zona de Pirámides, años anteriores que yo he volado era como más agrupada y este último vuelo fue una continuidad desde que pasamos acá los muelles, en Madryn hasta pasando Pirámides, fue una cantidad de ballenas casi ininterrumpida”, sostuvo.
“LA POBLACIÓN DE BALLENA FRANCA AUSTRAL ESTÁ EN CRECIMIENTO”
En tanto, Chalcobsky dijo que en el caso del Golfo San José también se está incrementando, es un número que se va año a año elevando. “La población de ballena franca austral está en crecimiento, está en recuperación, pero los números que nosotros registramos en los golfos se mantienen relativamente estables, porque creemos que está habiendo un fenómeno de densa dependencia”.
“Es como que las ballenas ya no están cabiendo en los golfos, como que ya no se sienten tan cómodas habiendo tantas ballenas y empiezan a migrar hacia otras zonas, como la zona del Golfo San Matías o alrededor de las playas de Las Grutas”, finalizó Chalcobsky.

