Pichi Mahuida celebra 127 años de historia

(NOTI-RIO)  Pichi Mahuida, un encantador paraje del norte de la provincia de Río Negro, se prepara para conmemorar un doble aniversario el próximo 22 de octubre: sus 127 años de historia y el 120° aniversario del icónico puente que conecta Río Negro con La Pampa. En este rincón de la Patagonia argentina, el tiempo parece haberse detenido, pero la comunidad sigue luchando para mantener vivo el espíritu de un lugar cargado de historia. Este año, las celebraciones serán especialmente significativas, destacando tanto el valor histórico del pueblo como el esfuerzo continuo de sus pocos pero comprometidos habitantes.

Redescubriendo sus raíces

Aunque la fundación de Pichi Mahuida data de hace más de un siglo, fue recién en 2018 cuando se estableció oficialmente la fecha de su aniversario, el 22 de octubre, tras estudios históricos que revelaron este dato. Antes de entonces, el pueblo no tenía un “cumpleaños” definido, aunque su historia ya sumaba más de 120 años. Desde ese descubrimiento, cada aniversario se ha convertido en una oportunidad para que los habitantes y antiguos residentes celebren el pasado y miren hacia un futuro esperanzador.

Este año, los festejos se extenderán hasta el domingo 27 de octubre, permitiendo que familiares, amigos y visitantes se sumen a las actividades al aire libre, que incluirán una serie de eventos culturales y recreativos. Músicos locales, relatos históricos y la tradicional bicicleteada desde Río Colorado hasta el paraje prometen convertir la jornada en una verdadera fiesta comunitaria. La idea es que las nuevas generaciones conozcan y valoren la rica herencia cultural de este pequeño pueblo.

Un pueblo con una gran historia y nuevos desafíos

Pichi Mahuida es mucho más que un nombre en el mapa. Nacido al calor del ferrocarril, fue un próspero centro de actividad económica en el siglo XX, gracias a su estación del Ferrocarril Sud. En su apogeo, el pueblo albergó a más de 1.500 habitantes y era un punto de referencia para la actividad ganadera, agrícola y comercial, que conectaba directamente con el Mercado de Liniers en Buenos Aires. El tren no solo traía y llevaba mercancías; también transportaba sueños de progreso y prosperidad para los vecinos del lugar.

Sin embargo, la llegada de los años 90 trajo consigo la suspensión de los servicios ferroviarios, y con ello, un éxodo que redujo la población a unas 35 personas en su zona urbana y unas 20 en la zona rural, principalmente dedicadas a la cría de ganado. A pesar de la reducción de su población, Pichi Mahuida sigue siendo un refugio para quienes buscan una vida más tranquila, lejos del ajetreo de las grandes ciudades.

Manteniendo viva la memoria y el espíritu del lugar

El comisionado de fomento, Rubén Cejas, ha liderado los esfuerzos de revitalización del paraje, con el apoyo de la comunidad y del gobierno provincial. En los últimos años, se han restaurado varios edificios históricos y se han mejorado infraestructuras clave, como la red eléctrica y el acceso a internet, algo que antes parecía un sueño lejano para los habitantes. Además, la instalación de una pequeña proveeduría ha permitido mejorar el acceso a bienes básicos para quienes residen en el lugar.

El objetivo de estas mejoras es no solo preservar la historia, sino también atraer a nuevas familias y visitantes que valoren la tranquilidad del paraje y quieran ser parte de una comunidad que, a pesar de las adversidades, sigue luchando por mantener su identidad. “Queremos que Pichi Mahuida vuelva a ser un lugar donde se pueda vivir con dignidad y tranquilidad, conservando nuestra rica historia”, comenta Cejas.

La nostalgia del tren y un puente que conecta más que provincias

El puente de hierro que une Pichi Mahuida con la provincia de La Pampa, inaugurado hace 120 años, es uno de los símbolos más duraderos de la historia del lugar. Construido con materiales traídos de Europa, este puente fue un testigo silencioso de la época dorada del ferrocarril. Aunque el tiempo ha dejado huellas en su estructura, el puente sigue siendo un símbolo de la conexión no solo física, sino también emocional, entre los habitantes de ambas provincias.

La estación del ferrocarril, que alguna vez fue el corazón económico del pueblo, ha sido preservada gracias al esfuerzo de Miguel Ángel Roca, un ex ferroviario que dedicó su vida a mantener en funcionamiento los equipos originales. Hoy, la estación funciona como un museo a cielo abierto, donde los vagones que reposan sobre las vías evocan la vida de un tiempo pasado. “El puente y la estación nos recuerdan lo que fuimos y nos inspiran a soñar con lo que todavía podemos ser”, dice un antiguo residente con nostalgia.

Festejos y un futuro esperanzador

Este año, el paraje se prepara para la novena edición del “Encuentro entre Amigos de Pichi Mahuida” y la segunda edición de la tradicional bicicleteada que une Río Colorado con el pueblo. Estos eventos, organizados por la Comisión de Fomento y el grupo Amigos de Pichi Mahuida, invitan a la comunidad a participar de un día cargado de actividades. La jornada estará amenizada por artistas locales como Adrián y su Teclado, Los Baguales, y las Primas García, quienes prometen llenar de música y baile el ambiente.

Además de la bicicleteada y los espectáculos, los asistentes podrán disfrutar de la oferta gastronómica local, que incluye la esperada venta de asado, una tradición que siempre logra reunir a los presentes alrededor del fogón. Estos eventos no solo buscan celebrar, sino también unir a la comunidad y a quienes alguna vez tuvieron una conexión con el paraje.

El Puente Carretero: historia y futuro de una región

El Puente Carretero de Pichi Mahuida, inaugurado en 1909, ha sido fundamental para el desarrollo económico y social de la región. Además de conectar a Río Negro con La Pampa, este puente ha sido un punto estratégico para la observación del río Colorado, permitiendo conocer su régimen y potencial. Aunque estuvo cerrado durante varios años por peligro de derrumbe, en 2012 las comunidades locales lograron restaurarlo, y hoy sigue siendo un símbolo de la perseverancia y el ingenio de la gente de la zona.

Mirando hacia el futuro con esperanza

A pesar de la soledad y el aislamiento, Pichi Mahuida sigue mirando hacia el futuro con optimismo. Los habitantes del paraje sueñan con atraer a nuevas familias que valoren la serenidad de este lugar, y con mantener viva la rica historia de un pueblo que, aunque pequeño, tiene mucho que contar. “Queremos que Pichi Mahuida siga siendo un hogar para quienes buscan paz y un sentido de pertenencia”, asegura Rubén Cejas.

La invitación está abierta para todos aquellos que deseen sumarse a este día de celebración el próximo domingo 27 de octubre. Una jornada llena de música, deporte, tradición y el cálido espíritu de amistad que caracteriza a los habitantes de Pichi Mahuida, un paraje donde la historia sigue viva y el futuro aún guarda esperanzas.

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