
(NOTI-RIO) El pasado domingo, la plaza del barrio de Buena Parada se convirtió en el epicentro de una celebración cargada de sabor, tradición y comunidad. El Primer Concurso de Torta Frita, organizado por la Junta Vecinal de Buena Parada y el grupo Juntos Somos Río Negro (JSRN) de Río Colorado, reunió a familias, amigos y vecinos que se acercaron para disfrutar de una jornada donde la pasión por la cocina y el espíritu festivo fueron protagonistas.
El aire se impregnó del aroma irresistible de las tortas fritas, haciendo que cada rincón de la plaza vibrara con la promesa de una experiencia culinaria inolvidable. Diez parejas de cocineros y cocineras, llenas de entusiasmo y creatividad, desplegaron su talento ante un público expectante. Con masa crujiente, dorada al punto justo, y salsas caseras con secretos familiares, cada plato ofrecía un bocado de historia y tradición.
El público, convertido en jurado, observó, probó y aplaudió. Fue imposible resistirse al encanto de María Catalán, quien sorprendió con una torta frita creativa a base de zapallo, arrancando suspiros y admiración.
Sin embargo, la competencia fue reñida y llena de emociones. Finalmente, con 172 votos, el primer lugar fue para Mary González, quien se ganó el corazón (y el paladar) de todos los presentes.
El podio lo completaron Mirta Contreras, en un merecido segundo puesto, y Mónica Santander, cuya dedicación la llevó a un valioso tercer lugar.
La jornada fue mucho más que un simple concurso: fue un espacio de encuentro donde vecinos de todas las edades compartieron risas, recuerdos y tradiciones que fortalecen la identidad de Buena Parada. Los aplausos se sucedieron para todos los participantes, entre los que destacaron nombres como Luisa Toledo, Daniela Laborda, Fidel González, María Mercedes González Loncomilla, Mirta Contreras, Mónica Santander, Luis Romero, Carmen Guerrero, María Catalán y Fabiana Kossinar. Todos ellos, con manos hábiles y corazones entregados, contribuyeron a hacer de este evento un verdadero éxito.
Este Primer Concurso de Torta Frita dejó en claro que la tradición y la unión comunitaria tienen un sabor único y perdurable. Buena Parada supo celebrar sus raíces de la mejor manera: compartiendo, saboreando y, sobre todo, disfrutando juntos.















































































