
(NOTI-RIO) Uno de los primeros contingentes programados para trasladar estudiantes desde Bahía Blanca hasta Río Colorado arribó hoy domingo a las 14 horas frente al edificio municipal, donde los esperaban ansiosos sus familiares, quienes vivieron horas de incertidumbre ante la falta de comunicación o por la situación que estaban viviendo los adolescentes. El reencuentro estuvo marcado por abrazos cargados de emoción y lágrimas de alivio.
Este contingente fue el primero de varios que llegarán a lo largo del día, en un operativo coordinado con la comuna de Río Colorado. La combi utilizada para el traslado pertenece a una empresa local, lo que permitió agilizar la logística y garantizar un regreso seguro para los estudiantes.
A lo largo de la jornada, se conoció que, además de los traslados organizados por las autoridades, numerosos familiares y amigos decidieron viajar por su cuenta para traer de regreso a estudiantes y otros seres queridos desde Bahía Blanca. La solidaridad y el esfuerzo de la comunidad quedaron reflejados en estos viajes particulares, donde muchos se organizaron para brindar ayuda a quienes aún permanecían en la ciudad afectada.
El regreso masivo de personas generó una alta congestión en la Ruta Nacional 22, que volvió a estar habilitada al tránsito luego de haber permanecido varias horas cerrada debido a un derrumbe que cortó la conexión con Bahía Blanca. Tras una reparación provisoria, la circulación se restableció, permitiendo el paso de vehículos, aunque con demoras debido al intenso tráfico.
Los jóvenes, aún conmovidos por la experiencia, relataron las situaciones aterradoras que vivieron durante la tormenta. Aunque muchos coincidieron en que su situación personal no fue tan grave como la de otras familias que residen en Bahía Blanca, destacaron la desesperación de ver cómo el agua arrasaba con hogares y pertenencias.
Por el momento, permanecerán en Río Colorado hasta que la situación en Bahía Blanca comience a normalizarse. La ciudad aún enfrenta serios problemas con el suministro de energía eléctrica y las comunicaciones siguen siendo inestables, dificultando el contacto entre los afectados y sus seres queridos.




