
(NOTI-RIO) Eran cerca de las 17:30 cuando la emoción desbordó las calles de La Adela. Unas 25 personas, entre estudiantes y particulares, regresaron a su hogar tras vivir en carne propia la furia del temporal que azotó Bahía Blanca el viernes y sábado pasados. La imagen fue conmovedora: familiares entrelazados en interminables abrazos, lágrimas rodando por mejillas marcadas por la angustia de la espera, miradas que hablaban sin necesidad de palabras.
La comitiva, integrada por dos camionetas y una combi de la comuna de La Adela y encabezada por el intendente Federico Moro, partió a las 9 de la mañana con un doble propósito: traer de vuelta a sus vecinos y llevar esperanza a los damnificados. Cargados con mercadería donada por la comunidad, recorrieron cientos de kilómetros para ofrecer su apoyo a las familias afectadas en Bahía Blanca, dejando en claro que la solidaridad no conoce distancias.
Lo vivido en Río Colorado horas antes se replicó en La Adela: la emoción del reencuentro, el alivio de saber que, a pesar de la adversidad, estaban nuevamente en casa. Los rostros reflejaban el impacto de la tragedia, pero también la fortaleza de un pueblo unido por el amor y la resiliencia.
El viento todavía susurraba los ecos de la tormenta, pero en La Adela, en ese instante, solo importaba el latido acelerado de los corazones reencontrados.




