Murillo: El discurso de Weretilneck: muchas promesas, pocas certezas.

(NOTI-RIO) El Gobernador Alberto Weretilneck brindó su discurso en la Apertura de Sesiones Extraordinarias en la Legislatura Provincial.


Sin dudas, han pasado a primer plano los incendios en El Bolsón, pérdidas muy duras de las que costará muchísimo recomponerse. Merecidamente, se ha reconocido a todas aquellas personas que pusieron el cuerpo para combatir el fuego y asistir a los damnificados. Sin embargo, el Gobernador ha equiparado esta “catástrofe de la naturaleza” con otras muy recordadas de las últimas décadas, algo con lo que disentimos. Esto no fue obra de la naturaleza, sino de personas capaces de atentar contra la propiedad y la vida de inocentes por sus propios intereses, quienes deben responder según lo dice la ley.

Pasando a las cuestiones ordinarias en nuestra provincia, da la sensación de que es más de lo mismo. Cada vez que escuchamos a Juntos Somos Río Negro, todos los problemas que existen en la provincia no tienen nada que ver con lo que está haciendo JSRN desde que gobierna.
Se destacó el trabajo de la Legislatura durante el año pasado, dando marco legal para la transformación de Río Negro, pero no recibimos ninguna propuesta de cómo se van a llevar a cabo las políticas a las que brindamos sustento legal.
Se hicieron muchísimas promesas, casi incontables, algo característico de JSRN, que ya no entusiasman. Se habló de muchas escuelas y hospitales nuevos, pero no se habló ni de educación ni de salud. Se habló de innovación en seguridad, pero no se habló de nuestras fuerzas de seguridad. No escuchamos las políticas públicas que guiarán la transformación que promete el Gobernador.

Concordamos en algunos problemas en los que se hizo hincapié. Las leyes que regulan a los empleados de las distintas esferas públicas son algo a lo que se le debería, por lo menos, poner orden. También, la situación de distintos sectores productivos como pesca, ganadería y fruticultura pasa por distintas situaciones que deben atenderse.

En general, escuchamos el deseo del Río Negro que queremos todos, pero no sabemos qué ni cómo harán para que lo alcancemos.

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