
(NOTI-RIO) La vida interna de la Unión Cívica Radical de Río Negro se reconfigura en medio de tensiones y denuncias, pero todo parece indicar que la renovación de autoridades se producirá sin elecciones internas competitivas.
La Junta Electoral partidaria decidió no oficializar la lista encabezada por la exconcejal Genoveva Molinari, tras detectar irregularidades graves en los avales presentados. De esta manera, el oficialismo liderado por Ariel Bernatene quedó como la única fuerza habilitada para la elección prevista el próximo 18 de mayo, aunque aún existe la posibilidad de apelaciones que podrían alterar el escenario.
El trasfondo de esta resolución es más profundo que una simple cuestión administrativa. De fondo late la discusión estratégica sobre el futuro político de la UCR provincial: mientras Bernatene y su sector impulsan la continuidad del acuerdo con Juntos Somos Río Negro, la oposición de Molinari proponía romper esa alianza y tender puentes hacia el oficialismo nacional y sectores de la derecha libertaria.
Irregularidades y exclusión
La resolución firmada por Fabiana Malpeli, Jorge Testore y Adrián Torres sostiene que la lista opositora no cumplió con los requisitos de avales exigidos, tanto a nivel provincial como nacional. Según la fundamentación de la Junta Electoral, los incumplimientos detectados en los principales cargos fueron suficientes para rechazar la lista en su conjunto, sin necesidad de revisar individualmente cada candidatura.
La controversia escaló la semana pasada, cuando el apoderado de la lista oficialista Rojo y Blanco, Alejandro Assis, presentó una impugnación formal. Allí denunció la existencia de avales repetidos, firmas sin la correspondiente acreditación documental, trazos de firmas sospechosamente idénticos y la ausencia de certificaciones ante autoridades partidarias, violaciones expresas al artículo 75 de la carta orgánica radical.
Estos señalamientos derivaron en la decisión de excluir a la lista Rosa, Blanca y Roja, dejando a Bernatene con el camino allanado hacia la presidencia partidaria.
Consecuencias políticas
La exclusión de la oposición de la interna radical tiene implicancias políticas significativas. Si se confirma el rechazo de la lista de Molinari, Bernatene asumirá la conducción sin necesidad de someterse a las urnas, consolidando la línea de continuidad con Juntos Somos Río Negro.
De esta forma, la UCR provincial se mantendría dentro de la estrategia de alianzas locales que le ha permitido conservar cierta cuota de poder, aunque a costa de críticas internas que reclaman una recuperación de la autonomía partidaria.
La imposibilidad de dirimir estas diferencias en una interna abierta no sólo podría profundizar el malestar de las bases opositoras, sino que también corre el riesgo de debilitar la legitimidad del futuro liderazgo.
Un escenario aún abierto
Referentes de la lista de Genoveva Molinari anticiparon que evaluarán presentar apelaciones ante los órganos internos de la UCR y, de ser necesario, recurrir a la Justicia Electoral. Los plazos son breves y las posibilidades de revertir la situación, aunque difíciles, no están completamente descartadas.
De persistir el escenario actual, la interna radical que prometía ser un espacio de debate estratégico sobre el futuro del partido se resolverá, en los hechos, sin elección y con un ganador único.
Este desenlace vuelve a poner en evidencia una de las principales debilidades de la UCR no solo en Río Negro sino a nivel nacional: su dificultad para procesar democráticamente sus diferencias internas y su tendencia a priorizar acuerdos de cúpula sobre la competencia abierta.
Habrá que ver si la eventual presidencia de Ariel Bernatene logra estabilizar al radicalismo rionegrino o si, por el contrario, profundiza la fractura que hoy, a la luz de estos acontecimientos, ya parece inevitable.