
En las últimas semanas, la presencia de jabalíes en áreas urbanas de la Patagonia, como los parques del Hotel Llao Llao en Bariloche, ha generado preocupación entre los residentes y autoridades. Estos avistamientos evidencian la expansión de esta especie exótica invasora, que representa un desafío significativo para el ecosistema, la agricultura, la ganadería y la salud pública en la región.
Un problema que se extiende más allá del campo
Originario de Europa y Asia, el jabalí fue introducido en Argentina a principios del siglo XX con fines cinegéticos. Desde entonces, su población ha crecido exponencialmente, adaptándose a diversos hábitats y desplazándose hacia zonas urbanas. Su comportamiento de hozado, que consiste en remover el suelo en busca de alimento, provoca la degradación del suelo y la pérdida de vegetación nativa, afectando la biodiversidad local .
Impacto económico y en la producción agropecuaria
El jabalí causa daños significativos en cultivos, pasturas e infraestructuras rurales como alambrados. En la ganadería, especialmente en la ovina, los ataques a corderos recién nacidos durante la parición generan pérdidas considerables. A nivel nacional, se estima que las especies exóticas invasoras, incluido el jabalí, provocan pérdidas económicas de hasta 1.380 millones de dólares anuales .
Riesgos para la salud pública
Además de los impactos económicos y ecológicos, el jabalí es portador de diversas enfermedades zoonóticas que pueden transmitirse a los humanos y al ganado. Entre ellas se encuentran la brucelosis, la leptospirosis, la tuberculosis y la triquinosis. Esta última es especialmente preocupante, ya que puede contraerse por el consumo de carne de jabalí mal cocida o productos derivados sin el debido control sanitario .
Estrategias de control y manejo
En respuesta a esta problemática, se han implementado diversas estrategias de control en diferentes regiones del país. En Carmen de Patagones, Buenos Aires, se combinan métodos no letales, como el uso de perros protectores y cercados eléctricos, con la caza nocturna y trampas. En el Parque Nacional El Palmar, Entre Ríos, se ha involucrado a cazadores deportivos para el control poblacional. En la Patagonia, se están evaluando la instalación de trampas para la captura de ejemplares vivos y su posterior extracción del parque .
A nivel nacional, Argentina cuenta con la “Estrategia Nacional sobre Especies Exóticas Invasoras”, que establece un marco para el desarrollo de políticas y programas destinados a la conservación de la biodiversidad y la mitigación de los efectos negativos causados por estas especies . Sin embargo, los expertos señalan la necesidad de una estrategia específica para el manejo del jabalí, que incluya medidas de prevención, control y educación pública.
Conclusión
La expansión del jabalí en la Patagonia representa un desafío multifacético que requiere una respuesta coordinada entre autoridades, científicos y la comunidad. La implementación de estrategias integrales y específicas es fundamental para mitigar los impactos negativos de esta especie invasora y proteger la salud pública, la economía y el medio ambiente de la región.

