
(NOTI-RIO) Un significativo avance para la identificación y el control de animales en tránsito fue concretado en los últimos días gracias a la iniciativa del Distrito de Veterinarios del Valle Medio, que donó equipos lectores de microchips a las brigadas rurales de Río Colorado y Choele Choel.
La entrega forma parte de una acción financiada con fondos propios del distrito veterinario, que incorporó una serie de dispositivos con el objetivo de optimizar los controles sanitarios y legales de animales, especialmente equinos y caninos que hoy es obligatorio. Uno de estos lectores fue entregado directamente a la Patrulla Rural de Río Colorado, organismo clave en el control de circulación de animales en la zona.
¿Qué es un microchip y para qué sirve?
Los microchips son pequeños dispositivos que se implantan de forma subcutánea en animales para su identificación. Su uso es especialmente común en perros y caballos, permitiendo una trazabilidad segura, rápida y no invasiva.
Esta tecnología es mucho más inocua que métodos tradicionales como el tatuaje o las caravanas, ya que la aplicación es similar a la de una vacuna: indolora, rápida y sin efectos secundarios.
El microchip contiene un número único que puede leerse con un escáner o lector portátil. Esta numeración se corresponde con los datos registrados en la libreta sanitaria del animal, permitiendo confirmar que los documentos concuerdan efectivamente con el ejemplar revisado.
Hasta ahora, las brigadas rurales no contaban con estos dispositivos, lo que el trabajo era tradicional a la hora de verificacion de los animales en tránsito, especialmente en situaciones donde se requiere identificar a perros utilizados para caza de jabalí o caballos destinados a traslado interjurisdiccional.
Gracias a esta donación, la Patrulla Rural podrá efectuar controles mas eficiente en el momento y en el lugar, ya que el lector es portátil, recargable y de uso inmediato.
“Cada vez que se intervenga con un equino o canino, se podrá escanear el chip y cotejarlo con la libreta sanitaria. Si los datos no coinciden, se labrará el acta correspondiente y se seguirá el protocolo habitual de intervención”, explicaron desde la fuerza.
La incorporación de esta tecnología fortalece el vínculo entre la comunidad veterinaria, la policía y los ciudadanos rurales. Permite mejorar la trazabilidad de los animales, prevenir el robo o el traslado ilegal, y garantizar un trato más humanitario y profesional a las especies involucradas.
Desde el Distrito de Veterinarios destacaron la importancia de trabajar de forma articulada y recordaron que, en muchos casos, el uso del microchip es obligatorio: tanto para caninos que viajan al exterior como para aquellos que participan en actividades de caza, además del traslado de equinos.




