Crisis zoosanitaria y comercial: Chile cierra sus fronteras al ganado patagónico tras cambios en la barrera sanitaria argentina

(NOTI-RIO) El ingreso de carne con hueso desde el norte del río Colorado pone en jaque el estatus sanitario de la Patagonia y desencadena una fuerte respuesta del gobierno chileno, que suspende importaciones de animales vivos y productos de origen animal desde el sur argentino. Productores denuncian decisiones “a espaldas del sector”.

Una reciente decisión del gobierno argentino que autoriza el ingreso de carne bovina con hueso desde el norte del río Colorado hacia la Patagonia provocó un fuerte impacto no solo en la región, sino también en las relaciones sanitarias y comerciales con Chile. Como consecuencia directa, el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) del país vecino suspendió el ingreso de ganado en pie proveniente de la Patagonia argentina, al considerar que esta ya no cumple con el estatus de “zona libre de fiebre aftosa sin vacunación”.

El origen del conflicto se remonta a la controvertida Resolución 180/2025 del SENASA, que flexibilizaba la histórica barrera sanitaria que separa la Patagonia del resto del país. Aunque esta norma fue luego sustituida por la Resolución 460/2025, su implementación permitió finalmente el tránsito de carne con hueso desde zonas donde se vacuna contra la fiebre aftosa hacia el sur patagónico, donde esa práctica está prohibida precisamente para sostener un estatus sanitario diferencial reconocido internacionalmente.

Chile rechaza los cambios

El 4 de junio, el SAG chileno, a través de una misiva firmada por Hugo Alejandro Araya Veliz, expresó su rechazo a la modificación de la normativa sanitaria argentina, advirtiendo que la entrada en vigencia de la Resolución 180/25 implicaría la pérdida automática del reconocimiento sanitario de la Patagonia como zona libre de fiebre aftosa sin vacunación. La carta fue dirigida a Daniel Alejandro Caria, Director Nacional de Sanidad Animal del SENASA.

Pese a la posterior modificación a través de la Resolución 460, desde el organismo chileno insisten en que los cambios afectaron las condiciones que sustentaban el reconocimiento otorgado en 2008. En consecuencia, se suspendieron las importaciones de animales y productos de origen animal desde la Patagonia argentina, decisión que impacta directamente sobre las economías ganaderas regionales, especialmente en Río Negro, Chubut y Santa Cruz.

Indignación entre los productores

El clima en la región patagónica es de profunda bronca e incertidumbre. Productores y dirigentes rurales manifestaron su indignación al conocer la decisión chilena, que consideran una consecuencia directa de una política inconsulta y poco transparente por parte del SENASA.

“Nos genera mucha bronca e impotencia. Tomaron decisiones a espaldas de los productores”, denunció Nora Lavayén, presidenta de la Federación de Sociedades Rurales de Río Negro. “Mienten en las dos resoluciones. Prometieron esperar las respuestas de Chile y la Unión Europea antes de avanzar. Eso no ocurrió”, añadió.

Por su parte, Daniel Lavayén, representante patagónico en Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), fue categórico: “La nota del gobierno chileno deja en claro que también rechazan la resolución 460/25. Esto nos perjudica gravemente”.

Impacto económico y comercial

Las consecuencias no se hicieron esperar. Al menos cinco cabañas patagónicas pierden su mercado de reproductores en Chile, y se ve comprometida también la venta de carne ovina, una actividad estratégica para Santa Cruz.

“En vez de ganar mercados, los estamos perdiendo”, lamentó un asesor ruralista durante las deliberaciones. Además, acusaron al gobierno de “ocultar” las verdaderas respuestas del SAG y la UE respecto a las resoluciones cuestionadas. “Lo más grave es que sacaron la resolución conociendo la opinión desfavorable de Chile, diciendo que tenían conformidad cuando no era así”, expresó una fuente rural.

Una última excepción… y cierre definitivo

En medio del conflicto, el SAG autorizó de forma excepcional el ingreso de cinco toros que se encontraban en cuarentena previa a la vigencia de la nueva resolución. Sin embargo, este permiso fue descrito como “la última exportación de bovinos” desde Patagonia hacia Chile, marcando un antes y un después en la relación comercial binacional.

El documento oficial 5840/2025 del SAG aclara que se trata de una situación aislada, y que las nuevas condiciones sanitarias argentinas no permitirán futuras importaciones, salvo que se recupere el estatus perdido mediante una inspección in situ por parte de técnicos chilenos.

Un conflicto abierto

Desde el gobierno nacional, fuentes de la Secretaría de Agricultura sostienen que “la Resolución 460 se hizo con base en las observaciones del SAG y la UE, y fue aprobada por ambas partes”. Sin embargo, no se ha presentado documentación oficial que respalde esa afirmación, lo que alimenta la sospecha de los productores sobre una gestión inconsistente.

Mientras tanto, la Patagonia vuelve a ser escenario de una disputa donde la salud animal, la política y la economía se cruzan en un terreno cada vez más delicado.

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