
(NOTI-RIO) La Legislatura de Río Negro se prepara para discutir un proyecto de ley que podría transformar la dinámica cotidiana en las aulas de nivel primario y secundario. La propuesta, impulsada por el legislador Luis Ivancich (PJ – Nuevo Encuentro), busca regular el uso de teléfonos móviles y otros dispositivos tecnológicos dentro de los establecimientos educativos, tanto públicos como privados.
La iniciativa establece la prohibición del uso de celulares durante toda la jornada escolar, no solo en el aula, sino también en todos los espacios del establecimiento. No obstante, contempla excepciones. El uso podrá autorizarse exclusivamente con fines pedagógicos justificados, o bien en situaciones donde se requiera una comunicación inmediata por razones de salud o discapacidad, debidamente acreditadas.
Según Ivancich, la propuesta tiene como objetivo central mejorar el rendimiento académico, fortalecer la concentración de los estudiantes y fomentar una socialización más activa dentro del aula. El legislador sostiene que el uso constante de pantallas puede afectar negativamente el desarrollo físico, cognitivo y emocional de niños y adolescentes, así como su capacidad para regular emociones y desarrollar habilidades sociales.
“No buscamos prohibir el uso del celular como en Finlandia ni obligar a dejarlo en casa como en algunas escuelas rurales. Se trata de una regulación razonable, que otorgue a los docentes una herramienta clara para intervenir y poner límites cuando sea necesario”, explicó el legislador.
El proyecto ingresó a la Legislatura el pasado 13 de agosto y será debatido en la Comisión de Cultura, Educación y Comunicación Social el lunes 18. Ivancich aseguró haber recibido un respaldo importante por parte de docentes que ven en esta medida una forma de recuperar el orden pedagógico en las aulas.
La propuesta no es aislada. En la provincia de Neuquén ya se implementó una norma similar, impulsada por la diputada Gisselle Stillger del bloque Arriba Neuquén. Al igual que en Río Negro, el fundamento principal es reducir las distracciones y proteger la salud mental de niños y niñas. Por otra parte, Francia aplicó desde 2018 una prohibición casi total del uso de celulares en las escuelas primarias y secundarias, salvo excepciones médicas. En Finlandia, si bien no existe una ley, muchas escuelas limitan su uso dentro del aula salvo para fines estrictamente pedagógicos.
Distintos estudios avalan la necesidad de un marco regulador. Una investigación de la London School of Economics demostró que en los centros educativos británicos donde se prohibió el uso del móvil, el rendimiento académico mejoró, especialmente en alumnos con bajo rendimiento. A su vez, la Organización Mundial de la Salud ha advertido sobre los efectos adversos del uso excesivo de pantallas en menores, tales como problemas de sueño, ansiedad y dificultades para desarrollar habilidades sociales.
Ivancich sostiene que esta medida no pretende enfrentar a las familias ni a los estudiantes, sino ofrecer un marco de referencia que permita equilibrar el acceso a la tecnología con el respeto por los espacios de aprendizaje. “Queremos que los chicos puedan tener su celular en la mochila, usarlo en los recreos si hace falta, pero sobre todo fomentar el juego, el intercambio y la atención en clase”, agregó.
En tiempos donde la escuela debe convivir con múltiples estímulos externos, el desafío de recuperar la atención plena en el aula se vuelve prioritario. El debate que se abre en Río Negro no solo interpela a docentes y legisladores, sino también a las familias y a toda la comunidad educativa, en busca de respuestas que equilibren la tecnología con la pedagogía.
Este proyecto, de avanzar, podría marcar un punto de inflexión en la forma en que las escuelas rionegrinas gestionan la convivencia digital. Lo que está en juego no es solo el uso de un dispositivo, sino la construcción de un entorno educativo más sano, más humano y más eficaz.
La medida propone que los dispositivos estén apagados, guardados y fuera de alcance durante toda la jornada, salvo en casos específicos como:
- Fines pedagógicos justificados por el docente.
- Situaciones de salud o discapacidad con respaldo médico.
- Casos excepcionales de comunicación urgente.
Objetivos del proyecto
- Mejorar el rendimiento académico.
- Favorecer la atención y comprensión de contenidos.
- Promover la interacción social real.
- Prevenir problemas de salud mental infantil.
- Dotar a los docentes de mayor autoridad para intervenir.
🟩 Beneficios esperados de la regulación
| Área educativa | Mejora esperada |
|---|---|
| Rendimiento académico | Mayor concentración y retención de temas |
| Dinámica en el aula | Disminución de interrupciones constantes |
| Salud mental | Reducción de ansiedad, estrés y aislamiento |
| Interacción social | Mayor participación y vínculo entre pares |
| Respeto a la autoridad | Empoderamiento de los docentes |
Riesgos del uso indiscriminado de celulares
| Problema identificado | Consecuencias educativas |
|---|---|
| Distracción por redes sociales y mensajes | Baja comprensión de los temas tratados |
| Uso de auriculares durante clase | Desconexión del entorno y del docente |
| Fotografiar el pizarrón en lugar de copiar | Menor retención y comprensión de la información |
| Acceso a contenido inapropiado | Riesgos de ciberacoso o sobreexposición |
Qué hacen otras provincias y países
Neuquén
Implementó en 2024 una norma similar a la rionegrina. Solo permite el uso del celular con fines pedagógicos específicos. Fue bien recibida por docentes.
Francia
Desde 2018, prohíbe el uso de móviles en escuelas primarias y secundarias, salvo excepciones médicas. El objetivo: reducir distracciones y mejorar el ambiente escolar.
Finlandia
No existe una prohibición legal, pero muchas escuelas limitan su uso. El enfoque se centra en crear entornos de concentración plena, sin dependencia digital.
Qué dice la evidencia
- London School of Economics: en escuelas del Reino Unido donde se prohibió el celular, el rendimiento mejoró notablemente, sobre todo en estudiantes con dificultades previas.
- Organización Mundial de la Salud (OMS): el uso excesivo de pantallas se asocia a trastornos del sueño, ansiedad infantil, problemas de atención y dificultades en habilidades sociales.
La mirada docente
Según Ivancich, la propuesta ha sido muy bien recibida por gran parte del cuerpo docente. “No se trata de quitar el celular, sino de tener herramientas para decirles que lo guarden cuando interfiere. Muchos profesores necesitan este respaldo para establecer límites sin que los padres los cuestionen”, explicó.
Un enfoque equilibrado
A diferencia de otras experiencias más restrictivas, la propuesta rionegrina no busca imponer una prohibición total. Ivancich destaca la necesidad de un marco flexible, donde el uso de tecnología se oriente exclusivamente al aprendizaje, sin invadir la dinámica pedagógica ni reemplazar el vínculo humano que debe primar en el aula.

