
(NOTI-RIO) Un reciente relevamiento provincial realizado mediante sistemas de ponderación digital dejó al descubierto un escenario político diverso en Río Negro: mientras algunas gestiones locales muestran signos de desgaste, otras mantienen índices de aceptación notoriamente altos. En ese mapa, una figura sobresale por su consistencia: Duilio Minieri, intendente de Río Colorado.
A dos años del inicio de su gestión al frente del municipio, Minieri no solo conserva su respaldo social, sino que además se posiciona entre los tres jefes comunales con mejor imagen de toda la provincia.
El estudio lo ubica con 61,2 por ciento de valoración positiva, un número que no solo destaca por sí mismo, sino por la estabilidad que representa en un contexto donde la mayoría de los intendentes experimenta oscilaciones marcadas.
Esa permanencia del apoyo no es un dato menor. En ciudades de escala media como Río Colorado, el vínculo directo entre el Ejecutivo local y los vecinos suele ser determinante. En ese terreno, Minieri parece haber encontrado un equilibrio entre gestión, presencia territorial y un discurso moderado que calza bien con las demandas cotidianas de la comunidad.
Mientras Rodrigo Buteler, de Cipolletti, encabeza el ranking con 64 por ciento de aprobación, seguido por Enrique Rossi de Cinco Saltos con 63,6, Minieri completa el podio de las mejores valoraciones.
Los tres casos comparten un elemento común: gestiones que han logrado sostener previsibilidad en tiempos donde el humor social es volátil.
Por debajo se ubican Luis Albrieu en Villa Regina con 60,8 por ciento,
Diego Ramello en Choele Choel con 56,9 y María Emilia Soria en General Roca con 53,6.
En el otro extremo del tablero, la radiografía es menos alentadora: Marcos Castro en Viedma registra apenas 31,3 por ciento de aprobación, Marcelo Román en Allen 29,4, y Adrián Casadei en San Antonio Oeste solo 21,3, números que muestran un deterioro sostenido.
En ese contraste, la figura de Minieri se recorta aún más. Su capacidad para conservar la confianza pública en un escenario político provincial fragmentado habla de un liderazgo que, sin grandes estridencias, consiguió mantener cohesión y expectativas.
Con media gestión por delante, el desafío será sostener ese capital político y transformarlo en resultados concretos. Por ahora, los números muestran algo claro: Minieri sigue contando con el acompañamiento mayoritario de los vecinos que lo llevaron al gobierno.
