Manzanas de Oro: El municipio de Roca debió cubrir un déficit de $2.300 millones por la Fiesta Nacional

(NOTI-RIO) Mientras el Ejecutivo local destaca un movimiento económico récord de $10.000 millones, las arcas públicas sintieron el impacto: por cada peso que ingresó a la organización, se gastaron casi cinco. El cachet de los artistas, en el ojo de la tormenta.

La edición 2026 de la Fiesta Nacional de la Manzana (FNM) bajó el telón dejando un sabor agridulce. Si bien el brillo de las luces y el aplauso del público en el predio de la Ruta 22 sugieren un éxito rotundo, el balance contable presentado recientemente por la Comisión Organizadora revela la cruda realidad de los eventos masivos financiados por el Estado en tiempos de ajuste.

El Municipio de General Roca, comandado por María Emilia Soria, invirtió un total de $3.019 millones para poner en marcha el evento.

Sin embargo, la recaudación propia (entradas, stands y auspicios) apenas alcanzó los $647 millones. El resultado es un déficit operativo de $2.372.052.361, que debió ser cubierto con recursos municipales.

El rubro que más suspicacias despierta es el de la contratación de artistas. Con una erogación de $1.211 millones, el pago a las figuras centrales representó el 40% del gasto total de la fiesta.

En un contexto donde la inflación y la caída del poder adquisitivo han erosionado los presupuestos públicos, la cifra parece, para muchos sectores de la oposición, “desconectada de la urgencia social”.

Radiografía de un balance en rojo

ConceptoMonto (en pesos)% del Gasto Total
Contratación de Artistas$1.211.991.46040,1%
Escenario, Sonido y Pantallas$859.887.91628,5%
Preparación del Predio y Seguridad$930.401.22430,8%
Alojamiento y Varios$17.438.3410,6%
TOTAL INVERSIÓN$3.019.718.941100%

¿Inversión o Gasto?

Desde el municipio defienden la gestión. El argumento central es el “efecto multiplicador”: aseguran que los $10.000 millones que circularon en la ciudad -en hoteles, estaciones de servicio, restaurantes y comercios minoristas- justifican el aporte estatal.

Según la Intendenta Soria, la fiesta no debe leerse como un balance contable lineal, sino como un motor de reactivación para un sector privado golpeado por la “retracción económica general”.

Sin embargo, la realidad económica de los vecinos de Roca muestra otra cara. Mientras el predio vibraba con shows de primer nivel, los ingresos por venta de entradas (apenas $172 millones) reflejan que el público local y regional cuidó el bolsillo como nunca antes.

La mayor parte del ingreso genuino provino de los puesteros y artesanos ($303 millones), quienes apostaron sus ahorros para estar presentes, esperando que el derrame económico prometido fuera real.

“La fiesta es un orgullo, pero el déficit equivale a varios meses de obras de bacheo o iluminación que la ciudad necesita”, señalan voces críticas desde el Concejo Deliberante.

El desafío de la sostenibilidad

La Fiesta de la Manzana 2026 deja una lección clara: el modelo de “grandes festivales gratuitos o subsidiados” está en tensión directa con la escasez de recursos.

Con un costo de seguridad policial que superó los $113 millones y una logística de escenario que rozó los $860 millones, el debate sobre la sostenibilidad de estos eventos queda abierto.

¿Podrá General Roca seguir financiando un déficit de más de $2.000 millones en las ediciones venideras? Por ahora, la música se apagó, las luces se desarmaron y lo único que queda firme en el escritorio de la Secretaría de Hacienda son las facturas por pagar.

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