
(NOTI-RIO) Un camión proveniente de Mendoza intentó ingresar a la Patagonia con 2.747 kilos de productos sin documentación ni tratamiento cuarentenario. El chofer se negó al procedimiento y debió intervenir la policía.
El operativo de rutina en el puesto de control de acceso a la Patagonia se transformó en un tenso procedimiento de seguridad que culminó con el decomiso de 2.747 kilogramos de productos de origen vegetal. El hecho ocurrió en la Barrera Zoofitosanitaria de Río Colorado, Río Negro, un punto neurálgico para la protección del estatus sanitario de la región.
El transporte, que había partido desde la localidad mendocina de Guaymallén con destino final a General Conesa, fue interceptado por agentes del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA). Sin embargo, lo que debía ser una revisión de rutina derivó rápidamente en una situación de alerta.
Al iniciar la inspección, los fiscalizadores constataron múltiples faltas graves a la normativa vigente: la carga no disponía de la documentación sanitaria obligatoria, carecía de rotulado identificatorio en parte de los productos y no había sido sometida al tratamiento cuarentenario indispensable para el traslado de vegetales hacia la zona protegida.
Las sospechas aumentaron al observar que el precinto de seguridad —la soga destinada a certificar la inviolabilidad del transporte— presentaba claras señales de haber sido manipulada antes de llegar al puesto.
La tensión escaló cuando el conductor del vehículo se negó rotundamente a permitir la revisión de la carga. Ante la resistencia, los inspectores solicitaron el auxilio de personal policial, cuya intervención permitió destrabar la situación, garantizar el procedimiento y formalizar la revisión completa del transporte. Tras confirmar la gravedad de las infracciones, el SENASA procedió al incautamiento inmediato de la totalidad de la mercadería y al labrado de las actas correspondientes.
Este tipo de operativos pone de relieve que los controles en la Barrera Sanitaria Patagónica distan de ser un mero trámite formal. La región patagónica goza de un estatus sanitario diferencial y privilegiado, al estar reconocida internacionalmente como área libre de plagas destructivas como la mosca de los frutos, presentes en otras zonas del país.
Mantener esta condición exige un trabajo coordinado e ininterrumpido entre el SENASA, los gobiernos provinciales y la Fundación Barrera Patagónica (Funbapa). Bajo la premisa “Patagonia, región única, sanidad diferenciada”, se llevan a cabo inspecciones continuas sobre transportes comerciales, vehículos particulares y equipajes en rutas, pasos fronterizos y aeropuertos.
Proteger este patrimonio sanitario, construido a lo largo de décadas, no solo resguarda la producción frutícola y agropecuaria de los valles patagónicos, sino que resulta determinante para mantener abiertos los mercados de exportación más exigentes del mundo. El episodio registrado en Río Colorado vuelve a demostrar que la vigilancia permanente es la única garantía para evitar que una negligencia o un delito pongan en riesgo la economía de toda una región.

