
(NOTI-RIO) El Presidente habló por cadena nacional desde el Salón Blanco y definió la iniciativa como una de las reformas estructurales más importantes de los últimos 91 años. El proyecto prohíbe el financiamiento monetario del Estado, blinda al directorio del BCRA y prevé un shutdown con suspensión de sueldos políticos si no se cumple el equilibrio fiscal. También anticipó cambios en los mercados de capitales y de seguros.
El presidente Javier Milei encabezó este jueves por la noche una cadena nacional desde el Salón Blanco de la Casa Rosada para anunciar el envío al Congreso de un paquete de reformas económicas e institucionales, con la modificación de la Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina como eje principal. El mensaje, grabado durante la tarde y con una duración cercana a los veinte minutos, contó con la presencia de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; el jefe de Gabinete, Diego Santilli; el ministro de Economía, Luis Caputo; el titular del BCRA, Santiago Bausili; el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, y la jefa de la bancada oficialista en el Senado, Patricia Bullrich.
“Estamos aquí para presentarles el conjunto de reformas estructurales más importantes de los últimos 91 años”, afirmó el mandatario al comenzar su exposición. Y agregó que la reforma del Banco Central “viene a poner fin con la estafa de falsificar dinero para financiar a la alta política, cuya manifestación más evidente es la tasa de inflación”.
Durante buena parte de su discurso, Milei construyó una crítica al rol histórico del Banco Central, creado en 1935, y sostuvo que la inflación fue utilizada durante décadas como un mecanismo indirecto de expropiación de los ingresos de los argentinos. “El Banco Central ha sido una herramienta que posibilitó el robo de la alta política”, aseguró. En ese repaso apuntó directamente contra la gestión kirchnerista y contra la extitular de la entidad, Mercedes Marcó del Pont, a quien responsabilizó junto a Cristina Kirchner por el uso discrecional de reservas.
Los cinco ejes de la reforma del BCRA
El Presidente detalló que el proyecto para reemplazar la Carta Orgánica vigente desde 2012 se estructura en cinco puntos. El primero devuelve al Banco Central una misión única: preservar el valor de la moneda, en reemplazo de los cinco objetivos que introdujo la reforma impulsada durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, a los que Milei calificó de “una bestialidad”.
El segundo eje, presentado por el propio mandatario como el más relevante, establece la prohibición absoluta de que la entidad financie al Tesoro nacional, a las provincias y a los municipios, tanto por adelantos transitorios como por la compra de títulos públicos en el mercado primario.
El tercer punto refuerza la independencia del presidente y del directorio del organismo frente a presiones políticas: se mantiene el mecanismo de designación actual, pero la remoción de las autoridades requerirá el respaldo de dos tercios de los votos en Diputados y en el Senado.
El cuarto eje restringe el giro de utilidades derivadas del servicio de liquidez del Banco Central. Los activos se valuarán a partir del 31 de diciembre de 2026 y los resultados por tenencia originados en variaciones de precios pasarán a una reserva técnica no distribuible, un mecanismo que Milei comparó con el llamado revalúo técnico. Los resultados por administración de cartera solo podrán girarse al Tesoro para cancelar deuda.
El quinto punto elimina las Letras Intransferibles, el instrumento contable utilizado durante años para registrar la asistencia del Banco Central al Tesoro, y deroga otros cambios incorporados en la reforma de 2012.
El “grillete fiscal” y la amenaza de un shutdown
Milei no limitó el anuncio a la autoridad monetaria. También presentó un proyecto al que denominó “grillete fiscal”, una regla permanente que buscará impedir que el Estado nacional vote o sostenga un presupuesto deficitario. Según explicó, si durante varios meses consecutivos las cuentas públicas registran déficit, el Congreso dispondrá de un plazo de algunas semanas para restablecer el equilibrio. Si no lo logra, se activará de manera automática un esquema inspirado en el shutdown estadounidense.
En ese escenario se paralizarían las actividades no esenciales de la administración pública, se congelarían nuevas erogaciones y contrataciones, no podrían incorporarse empleados públicos ni adjudicarse nuevos contratos, y quedarían suspendidas las transferencias discrecionales a las provincias. Quedarían exceptuadas las prestaciones esenciales: jubilaciones, pensiones, asignaciones familiares y universales, seguro de desempleo, salud, seguridad, defensa nacional y servicio penitenciario.
La novedad central del mecanismo recae sobre la dirigencia política: mientras dure el “grillete”, el presidente, el vicepresidente, los senadores, los diputados, los ministros, secretarios y subsecretarios dejarán de percibir sus salarios. “Durante lo que dure el grillete, el Presidente, el Vicepresidente, los senadores, los diputados, los ministros, secretarios y subsecretarios no cobrarán un solo peso de sueldo”, afirmó Milei, y remarcó: “Por primera vez en nuestra historia, si la política no hace los deberes, la política pagará el costo, no lo pagará la gente”. El Gobierno prevé además invitar a las provincias a adherir al mismo régimen fiscal, para que los gobernadores puedan aplicar la regla en sus propias jurisdicciones.
[Nota editorial para verificar antes de publicar: algunas coberturas mencionan que el proyecto contemplaría también sanciones penales -asociando el incumplimiento a una figura de asociación ilícita- para funcionarios y legisladores que aprueben presupuestos deficitarios. Ese punto no aparece confirmado de manera uniforme en todas las fuentes consultadas y conviene chequearlo contra el texto oficial del proyecto antes de incluirlo como dato firme.]
Mercado de capitales y seguros
El paquete se completa con dos iniciativas adicionales. “Enviaremos dos proyectos para recuperar la profundidad de nuestro sistema financiero, destruido junto con nuestra moneda por el Banco Central”, señaló Milei. Sobre el mercado de capitales, adelantó una desregulación que apunta a que los ahorros de los argentinos se canalicen hacia la inversión productiva, con cambios que permitirían, entre otros puntos, la emisión de bonos corporativos en moneda extranjera o en unidades de valor. “Vamos a impulsar un proyecto de liberalización profunda de nuestro mercado de capitales”, afirmó. También anticipó el envío de un proyecto de reforma estructural para el mercado de seguros, aunque no precisó detalles.
Cierre y reacciones
Hacia el final de su mensaje, Milei sostuvo que las distintas iniciativas, aunque con tratamientos legislativos separados, responden a una misma estrategia. “Entre todas ellas pondrán fin a 91 años de saqueo, expropiación, impunidad y decadencia y nos permitirán hacer a la Argentina grande nuevamente”, concluyó, antes de pedir el acompañamiento del Congreso.
El anuncio generó reacciones inmediatas en la oposición. Voces de Unión por la Patria cuestionaron el paquete como una promesa más sin correlato en la economía real, mientras distintos legisladores señalaron que un esquema de este tipo no tiene antecedentes de aplicación en otros países. El Gobierno, en tanto, sostiene que la referencia de base para el diseño de la nueva Carta Orgánica es la legislación del Banco Central de Perú.
Reforma de la Carta Orgánica del Banco Central
El objetivo exclusivo del BCRA será preservar el valor de la moneda.
Se elimina el esquema de múltiples objetivos asignados a la entidad.
Se prohíbe de forma absoluta el financiamiento del Estado mediante emisión monetaria.
La prohibición alcanzará al Gobierno nacional, las provincias y los municipios.
El Banco Central no podrá comprar títulos públicos en el mercado primario para financiar al Tesoro.
Se refuerza la independencia de la autoridad monetaria.
La remoción del presidente y directores del BCRA requerirá una mayoría agravada de dos tercios tanto en Diputados como en el Senado.
Se limitan las transferencias de utilidades al Tesoro Nacional.
Se eliminan disposiciones incorporadas en la reforma de la Carta Orgánica de 2012.
Se suprimen las denominadas letras intransferibles.
Creación del “grillete fiscal”
Se enviará al Congreso una ley para impedir presupuestos deficitarios.
Si durante varios meses consecutivos hay déficit fiscal, el Congreso deberá corregir la situación en un plazo determinado.
Si no lo hace, se activará automáticamente un mecanismo similar al shutdown de Estados Unidos.
Se congelarán nuevos gastos, contrataciones y nombramientos.
Se paralizarán las actividades no esenciales del Estado.
Se suspenderán las transferencias discrecionales a las provincias.
El Presidente, Vicepresidente, legisladores, ministros, secretarios y subsecretarios dejarán de cobrar sus salarios mientras dure el incumplimiento fiscal.
Quedarán exceptuadas las jubilaciones, pensiones, asignaciones sociales, salud, seguridad y defensa.
El Gobierno invitará a las provincias a adherir al mismo sistema.
Reforma del mercado de capitales
Se impulsará una desregulación para facilitar la canalización del ahorro hacia la inversión.
Se permitirá la emisión de bonos corporativos en moneda extranjera y otras unidades de valor.
Se modificará la legislación vigente para ampliar las fuentes de financiamiento privado.
Se eliminarán trabas regulatorias al financiamiento colectivo (crowdfunding).
El objetivo es que los ahorros de los argentinos se transformen en inversión, producción y empleo.
Reforma del mercado de seguros
Las compañías podrán diseñar y ofrecer productos sin autorización previa del regulador.
El control estatal se concentrará en la solvencia de las empresas y la protección de los asegurados.
Se buscará aumentar la competencia y la innovación.
El Gobierno promete seguros más simples, rápidos y económicos.
Mensajes políticos del discurso
Milei calificó a la emisión monetaria como una “estafa” y un mecanismo de expropiación de ingresos.
Sostuvo que el Banco Central fue utilizado históricamente para financiar el gasto público.
Acusó a Cristina Fernández de Kirchner y a Mercedes Marcó del Pont de haber perjudicado al BCRA mediante el uso de reservas.
Cuestionó al Congreso por promover, según su visión, el aumento del gasto público.
Pidió apoyo parlamentario para aprobar un paquete de reformas que definió como “las más importantes de los últimos 91 años”.

