
(NOTI-RIO) Lo que debió haber sido una jornada de absoluto respeto, duelo y asistencia ante una tragedia vial inexcusable, terminó convirtiéndose en un escenario de miseria humana e indignación. Tras el fatal accidente ocurrido dias atrás en la rotonda de acceso a Choele Choel (kilómetro 995 de la Ruta Nacional 22), donde perdió la vida el joven camionero de Río Colorado, Álvaro Sprenger (23 años), una ola de versiones cruzadas puso el foco sobre el comportamiento de la multitud que se agolpó en el lugar y el rol de las fuerzas de seguridad.
En las últimas horas, el Jefe del Cuerpo de Seguridad Vial de Choele Choel, el Oficial Principal Damián Soto, intentó aminorar el impacto social del hecho asegurando públicamente que el retiro masivo de la mercadería (gaseosas) no constituyó un saqueo, bajo el argumento de que el propietario del camión lo había “autorizado”.
Sin embargo, los testimonios directos en redes sociales del propietario del camión y de la propia viuda del chofer desmoronaron categóricamente la versión policial, calificando el hecho de robo y acusando a los uniformados de verse superados por la situación.
La polémica versión de la Policía de Choele Choel
En declaraciones radiales, el Oficial Principal Damián Soto intentó justificar el accionar de la gente de la siguiente manera, minimizando la sustracción de los elementos del camión siniestrado:
“… Lo que vino después del accidente que los medios lo titulan como saqueo en la mercadería,?”
Oficial Damián Soto: “No fue saqueo porque en realidad eh el transportista que tenía a cargo la carga, una vez que se terminó con el trabajo policial, eh para evitar que sea un saqueo él le dio autorización a la gente que estaba ahí en la zona que se llevara la mercadería. El transportista, el dueño del camión que es el responsable de la carga, no se iba a poder evitar por más que hiciéramos los cosos, pero bueno, él autorizó a que la gente que estaba amontonándose, una vez terminadas las labores policiales, procediera a retirar la carga”.
La contundente desmentida: “Absolutamente NADIE autorizó nada”
La respuesta de los allegados y familiares de Álvaro no se hizo esperar, y apunta directamente contra la inacción y la falsedad del reporte oficial.
Graciano Occhipinti, representante vinculado a la empresa de transporte, expresó con profundo pesar la dolorosa realidad que se vivió en el lugar del vuelco:
“NO QUERÍA ACLARAR NADA POR RESPETO A UN AMIGO Y UNA PERSONA BUENA QUE ERA ALVARO. Nadie autorizó absolutamente a nada, en el lugar de los hechos estuvieron muchísimas personas viendo como una persona tuvo un accidente que provocó su muerte, nadie fue por ayuda a él, solo estaban viendo qué llevarse y así fue, la policía no pudo con tanta gente. Para que no pase a mayores dejaron que la gente se lleve toda la carga. A su vez aprovecharon, se robaron la lona y gente de la empresa logró ver que también se llevaban las baterías, donde eso sí logramos recuperar. A nosotros no nos interesaba absolutamente nada en ese momento más que Álvaro y su familia. NUNCA VAMOS A ENTENDER CÓMO LA GENTE NO TIENE EMPATÍA DE LO QUE PASÓ. RESPETEMOS LA MEMORIA DE ALVARO”.
Por su parte, Cotii Magnanelli, viuda del joven fallecido, alzó la voz a través de las redes sociales para esclarecer con crudeza los hechos, destrozando cualquier intento oficial por encubrir el delito bajo un manto de supuesta “colaboración”:
“Si fuiste parte del saqueo después del vuelco, o conocés a alguien que lo fue, quiero dejar una sola cosa bien en claro: absolutamente NADIE autorizó a retirar la carga del lugar. Nadie dio permiso para llevarse nada. La policía no podía controlar a los 300 MONCHOS que llegaron y comenzaron a llevarse las gaseosas. Fue tan triste e indignante llegar al lugar del accidente y verlos desesperados por llevarse dos gaseosas. Incluso hubo quienes intentaron llevarse hasta las baterías. Eso no tiene otro nombre: es un robo. Muchos intentan justificarse diciendo que ‘la carga estaba asegurada’ y sinceramente, eso no cambia absolutamente nada. Aunque la empresa recuperara cada peso de esa mercadería, ninguna empresa puede devolvernos a quien ya no está. Otra justificación nefasta que leí fue que ‘era mejor llevarse todo antes de que las botellas quedaran tiradas’. La verdad, me sorprendieron con ese nivel de ‘consideración’ por mantener limpia la rotonda. Lo que parece que no notaron, porque estaban demasiado ocupados llevándose las gaseosas, es que en el lugar ya había maquinaria y personal encargado de realizar la limpieza. No hacía falta que nadie se llevara absolutamente nada. Intentar disfrazar un saqueo de un acto de colaboración o de limpieza no cambia los hechos. Lo que más duele no son las gaseosas. Lo que duele es la falta de empatía, de respeto y de valores. Ojalá esa misma energía que tuvieron para correr detrás de una gaseosa la pusieran para educar a sus hijos, para exigir justicia cuando realmente hace falta o para construir una sociedad mejor. Quiero dejarlo bien remarcado porque hay mucha desinformación y personas intentando justificar lo injustificable: la carga NO estaba autorizada para ser retirada y Nadie dio permiso para llevarse absolutamente nada. ¡Qué triste es ver hasta dónde puede llegar la falta de humanidad frente al dolor ajeno!”.
