¿Vuelven los años secos? El Río Colorado en alerta por un alarmante bajo caudal

(NOTI-RIO) La calma del invierno no logra disimular una realidad preocupante que vuelve a encender las alarmas en la comarca: el río Colorado experimenta un marcado descenso en sus caudales y las proyecciones oficiales confirman el regreso de un ciclo seco que amenaza la próxima temporada productiva.

Según los datos oficiales del Comité Interjurisdiccional del Río Colorado (COIRCO) correspondientes al lunes 6 y martes 7 de este mes, la estación de referencia de Buta Ranquil registra un caudal de apenas $40 \text{ m}^3/\text{s}$. Esta cifra representa tan solo un 27% o 28% del caudal medio histórico para la época, exponiendo la crítica situación de la alta cuenca.

Casa de Piedra en mínimos: prioridad el consumo humano

Ante este escenario adverso, la Gerencia Técnica de COIRCO implementó un drástico plan de contingencia. Desde mediados de junio, la presa Casa de Piedra redujo su erogación a un mínimo de $15 \text{ m}^3/\text{s}$.

Esta medida extrema busca preservar las reservas del embalse con un triple objetivo inmediato: garantizar el consumo humano de las localidades ribereñas, mantener el equilibrio ambiental mínimo y sostener algo de la producción invernal activa. Sin embargo, el propósito de fondo y el más complejo, es acumular agua de cara a la temporada alta de riego que comenzará en agosto/septiembre.

El panorama para los productores locales es difícil. Actualmente, el embalse se encuentra en una cota cercana a los 278 metros sobre el nivel del mar (msnm). Para alcanzar un nivel óptimo de cara a la primavera, a la represa le están faltando unos 5 metros, una meta que los técnicos ven difícil de concretar si las condiciones no cambian drásticamente.

Un río que se achica en el camino

La brecha entre lo que nace en la cordillera y lo que finalmente ingresa a Casa de Piedra es cada vez más estrecha. Al bajísimo caudal de origen hay que restarle el consumo de las poblaciones ribereñas, las pérdidas por evaporación e infiltración natural del propio cauce, y un factor de creciente tensión en la región: el volumen de agua utilizado aguas arriba por la provincia de Neuquén para las operaciones de fracking (hidrofracturación) en el yacimiento de Vaca Muerta.

El fantasma de la escasez

Las miradas de los especialistas y de los habitantes de Río Colorado y La Adela están puestas en las alturas. Tras dos años de relativo alivio (los ciclos 2023/24 y 2024/25, que trajeron importantes nevadas y crecidas), el Pronóstico de Escurrimiento oficial de COIRCO clasificó formalmente al ciclo actual como un “año seco”, estimando un volumen total anual de apenas 2.600 hectómetros cúbicos (hm³), casi la mitad de lo registrado el año anterior.

Hasta el momento, los reportes meteorológicos no muestran el registro de nevadas lo suficientemente importantes o consistentes en la alta cuenca que permitan asegurar la normalidad para el ciclo venidero. La comarca productiva se enfrenta nuevamente a una pregunta incómoda pero necesaria: ¿Se terminó la tregua y vuelven los años de extrema sequía?

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