
(NOTI-RIO) Se desarrolló con éxito, la jornada teórica y práctica en Río Colorado a cargo del guardaparque Diego Domínguez que expuso el valor ecológico de la fauna avícola local y la oportunidad de consolidar una nueva oferta de ecoturismo en la región.
Cerca de 50 personas de Río Colorado y La Adela participaron este sábado de la capacitación “Nosotros y las Aves”, una propuesta organizada por la Secretaría de Ambiente y Cambio Climático, para promover el conocimiento, la conservación y el avistaje de la fauna nativa.
La actividad se desarrolló en el Centro Cultural y Biblioteca Popular “Domingo Faustino Sarmiento” y concluyó con un trabajo de campo guiado por la ribera del río.
El taller estuvo a cargo de Diego Domínguez, guardaparque e intendente de la Reserva Provincial Pichi Mahuida, quien abordó el rol ecológico de las aves en los ecosistemas, el uso de herramientas como binoculares y guías de identificación, y las pautas metodológicas para desarrollar la práctica tanto de forma recreativa como científica.
Durante la disertación, Domínguez enfatizó la posición estratégica de la comarca del río Colorado como portal de ingreso a la Patagonia y subrayó las condiciones biológicas de la zona para transformarse en un destino de observación de aves a escala regional e internacional.
“Esta zona es muy particular porque tenemos endemismos, especies que solo se encuentran en Argentina y las podemos ver acá, que no se encuentran en ninguna otra parte del mundo. Al tener el río, tenemos una gran cantidad de aves que se relacionan con el agua y con la tierra”, explicó el especialista.
Entre las especies destacadas de la región, Domínguez mencionó la presencia del águila coronada (el ave rapaz de mayor tamaño de la zona) y el paso de especies migratorias que conectan distintos continentes. “Hay aves que vienen desde Norteamérica y utilizan este punto para descansar y seguir su viaje o para nidificar, y otras que vienen subiendo desde la Patagonia. En la comarca hay aves que recorren el mundo”, señaló.
Respecto del perfil de la actividad, el guardaparque remarcó que el avistaje es una disciplina en marcado crecimiento dentro del país y que no requiere de grandes inversiones para quienes deseen iniciarse. “Originalmente es una metodología de estudio de campo que se empieza a bajar a la gente que no es investigadora. Hoy en día es una actividad que está al alcance de todos: no se necesita presupuesto ni tener mucho conocimiento, sino apreciar la naturaleza, que te gusten las actividades al aire libre y empezar por eso”, sostuvo.
En relación con las oportunidades de desarrollo local, el responsable de la Reserva Pichi Mahuida vinculó el interés de la comunidad con el surgimiento del turismo de naturaleza, una tendencia global con un público especializado en constante movimiento. “Hay mucha gente, tanto aficionados como profesionales y biólogos, que llevan esta actividad como un estilo de vida y viajan por el mundo observando aves. La comarca, al ser el portal a la Patagonia, puede brindar esto como una actividad para ofrecérsela al turismo”, remarcó Domínguez.
Tras el espacio teórico y la ronda de preguntas en el auditorio de la biblioteca, los asistentes formaron parte de una salida de campo con equipamiento óptico en la que ejercitaron la identificación visual, el manejo de binoculares y el reconocimiento de cantos en terreno.
La jornada también sirvió para visibilizar el trabajo de conservación que se realiza a unos 80 kilómetros del casco urbano, en la Reserva Provincial Pichi Mahuida, un área protegida de monte occidental y vestigios de espinal que resguarda 10 kilómetros de costa de río y funciona como refugio estratégico para especies residentes y migratorias.

