
(NOTI-RIO) La disputa política y económica entre el Poder Ejecutivo provincial de Río Negro y la Municipalidad de General Roca sumó un nuevo capítulo de alta tensión. Tras las declaraciones formuladas en la capital provincial por la intendenta roquense, María Emilia Soria —quien puso en duda la solvencia financiera de la provincia y cuestionó las obras de riego e infraestructura en marcha—, la respuesta oficial no tardó en llegar.
El ministro de Producción y Desarrollo Económico de Río Negro, Carlos Banacloy, salió al cruce de la jefa comunal. El funcionario atribuyó sus dichos a una “profunda falta de conocimiento del terreno” y enmarcó las críticas de Soria en una matriz ideológica “que atrasa y busca demonizar al campo”.
“Particularmente creo que primero hay un nivel de desconocimiento muy grande. Ya son muchos años que uno tiene de recorrido a lo largo y a lo ancho de la provincia compartiendo con todos los sectores de la economía. Claramente, Soria no conoce ni lo que le pasa a un empresario, a un comerciante o a alguien que está en un Parque Industrial totalmente abandonado como el de Roca, con lo cual imaginemos que muy lejos puede estar de charlar sobre lo que pasa con el sector agropecuario”, disparó Banacloy.
Costos de inversión y el rol de la infraestructura pública
El titular de la cartera productiva rechazó las miradas simplificadas sobre las inversiones estatales en electrificación o desarrollo de redes de agua, e igualó la situación con el acceso a la tierra urbana.
“Llevar adelante un proyecto productivo no es apretar un botón. Pensar en infraestructura pública como una ruta, una electrificación o un canal es el punto de partida de algo, al igual que cuando se piensa en un loteo con servicios: no porque tengas la luz en la esquina tenés la casa construida. Una electrificación lo único que hace es acercarte la luz al predio, pero después el productor tiene que hacer una inversión multimillonaria adentro”, sostuvo el ministro.
Para ejemplificar la magnitud del esfuerzo privado en el sector agrícola, Banacloy precisó que poner en marcha una parcela con tecnología moderna exige un desembolso significativo. “Desarrollar una zona bajo riego implica movimientos de suelo, nivelación con tecnología láser, sistemas de pivote o canales internos que van de 2.000, 3.000 y hasta 5.000 dólares por hectárea“, detalló.
En esa línea, atribuyó la postura de la dirigencia que encabeza la intendenta a una falta de trayectoria en la actividad privada: “Se subestima fuertemente el trabajo porque claramente no tuvieron vida en el sector privado. Es una familia donde ninguno de sus actores ha tenido o desarrolla habitualmente una actividad privada, que es lo que realmente te pone los pies sobre la tierra para saber lo que cuesta llevar un proyecto de esta envergadura adelante”.
| Concepto técnico | Inversión / Costo estimado |
| Acondicionamiento de predio e irrigación | US$ 2.000 a US$ 5.000 por hectárea |
| Sistemas aplicados | Nivelación láser, pivotes y canales internos |
| Afectación por contingencias climáticas (último año) | Más de 3.000 hectáreas alcanzadas por el granizo |
Cuestionamiento al “modelo kirchnerista”
Al ser consultado sobre el fondo político del debate, el funcionario relacionó la retórica de la jefa comunal con los posicionamientos históricos del kirchnerismo nacional frente al sector agroalimentario.
“Es un modelo político histórico que busca tener a la gente de rehén y no que se pueda desarrollar económicamente para ser libre. Es un revival de demonizar la producción en la Argentina, idéntico al mensaje de Cristina Kirchner en su momento cuando trataba a la soja de ‘un yuyo’. De ahí venimos, del único país del mundo que castiga al que exporta reteniéndole parte de su producción para compensar al que no produce”, recriminó Banacloy.
Asimismo, tachó de “irresponsable” el discurso que desestima la complejidad y los riesgos de la producción agrícola primaria. “Instalar que con un dron vas a sembrar o llevar adelante un campo en Río Negro es desconocer la realidad. Es ningunear los riesgos que enfrenta el productor, desde sequías donde una vaca termina valiendo lo mismo que un par de zapatillas, hasta heladas o granizo. Solo el año pasado tuvimos más de 3.000 hectáreas afectadas por granizo, y ahí la única que aparece y responde es la Provincia”, aseveró.
Gestiones financieras ante organismos nacionales
Para concluir, el ministro defendió las gestiones que lleva adelante el Poder Ejecutivo provincial en la búsqueda de líneas de crédito destinadas a resguardar la producción frutícola y ganadera.
“Vuelvo de Buenos Aires de mantener reuniones para conseguir financiamiento en mallas antigranizo, sistemas de riego por goteo y maquinaria. Estamos permanentemente activos para que el sector se pueda desarrollar, algo que dista muchísimo de ese modelo al que no le interesa que esto pase”, afirmó Banacloy. Y cerró: “Es un esquema que atrasa, al que no le daría mayor importancia, porque al final del día los que juzgan son los propios productores, que conocen de memoria quiénes trabajan para ellos y quiénes no”.
