El campo rionegrino respalda el rumbo económico nacional y pide que la estabilidad llegue con financiamiento

(NOTI-RIO) En el acto inaugural de la muestra rural, el gobernador Alberto Weretilneck, el vicepresidente de CRA, Javier Rotondo, y el titular de la Sociedad Rural local, Pablo Castillo, coincidieron en valorar el fin de la inflación descontrolada, aunque reclamaron obras, créditos accesibles y el sostenimiento del estatus sanitario patagónico frente a la apertura comercial que impulsa la Nación.

La 49° Exposición Agropecuaria, Industrial y Comercial de la Sociedad Rural de Río Colorado abrió este fin de semana el circuito ganadero rionegrino con un mensaje que combinó respaldo y condicionamientos hacia la gestión económica nacional.

Tanto la dirigencia rural como las autoridades provinciales celebraron el fin del ciclo hiperinflacionario, pero advirtieron que la desregulación impulsada desde Buenos Aires no puede avanzar sobre las conquistas sanitarias ni sobre la necesidad de obra pública en las economías regionales.

El vicepresidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Javier Rotondo, fue quien situó el debate con mayor claridad en el plano nacional. El dirigente cordobés sostuvo que el sector atraviesa un cambio de paradigma organizativo y que la dirigencia agropecuaria debe dejar atrás la confrontación sistemática para pasar a un rol de propuesta técnica frente al Gobierno central.

En ese marco, valoró la desaceleración inflacionaria como una condición necesaria para planificar inversiones, aunque remarcó que esa previsibilidad macroeconómica debe traducirse en políticas concretas para el productor, no solo en números de superávit fiscal.

Fue en ese mismo eje donde planteó su reclamo más firme: rechazó que, en nombre de la apertura comercial, se flexibilice el ingreso de carne con hueso desde el norte del río Colorado. “Por intereses comerciales o coyunturales no se puede poner en vilo un estatus sanitario que costó décadas conseguir y que se debe igualar siempre hacia arriba”, afirmó.

El gobernador Alberto Weretilneck fue el que más desarrolló la lectura sobre el esquema económico nacional. Consideró que la estabilidad de precios y la previsibilidad de las variables financieras representan una oportunidad concreta para el sector productivo después de años de sobresaltos. “El valor de la estabilidad económica y la certidumbre en los costos es una oportunidad para volver a proyectar inversiones a mediano y largo plazo”, señaló.

Pero el mandatario marcó una diferencia de fondo con el esquema de ajuste que promueve la Casa Rosada: mientras la Nación redujo su participación en obra pública, la provincia decidió salir a buscar financiamiento internacional para no resignar el ritmo de expansión productiva.

En ese sentido, confirmó la aprobación de un crédito del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) por 60 millones de dólares, dentro de un programa que contempla una inversión total de 85 millones de dólares y que apunta a incorporar cerca de 70.000 hectáreas productivas mediante obras de electrificación en la Margen Norte y Negro Muerto, además de la modernización del sistema del IDEVI.

También ratificó que la provincia mantendrá activas sus propias líneas de crédito a través de la Agencia de Desarrollo Económico, Río Negro Fiduciaria y el sistema de garantías de Fogarrío, para compensar lo que definió como una retirada del Estado nacional en materia de infraestructura.

Weretilneck vinculó ese financiamiento con un objetivo productivo de mediano plazo: la integración definitiva entre agricultura y ganadería. Recordó que la superficie sembrada con maíz pasó de 12.000 a 28.000 hectáreas y que la provincia cuenta hoy con 29.000 hectáreas de alfalfa pura bajo riego, a las que se suman 13.000 de pasturas. “Si logramos tener nuestros granos lo más cerca posible y en un volumen importante, vamos a mejorar nuestros rendimientos, estar menos expuestos al secano y consolidar la terminación de nuestros animales”, explicó. El ministro de Desarrollo Económico y Productivo, Carlos Banacloy, reforzó esa idea al sostener que el objetivo oficial es dejar de pensar al agro, la ganadería y la industria como sectores separados. “No es un productor agrícola por un lado, un productor ganadero por otro o una industria. Es un solo complejo, y el Estado tiene que estar permanentemente facilitando para que ese complejo se desarrolle”, indicó.

El presidente de la Sociedad Rural de Río Colorado, Pablo Castillo, aportó la mirada más cercana al productor de a pie. Si bien no profundizó en la macroeconomía nacional, su discurso reflejó el otro lado de esa misma ecuación: la estabilidad de precios no alcanza si no viene acompañada de gestión en el territorio.

Destacó que las lluvias recientes permiten frenar la salida forzada de hacienda y empezar a planificar la retención de vientres, pero advirtió sobre las secuelas que dejó la sequía en el monte natural y pidió un plan de manejo para controlar la arbustización y recuperar la capacidad de las pasturas.

A eso sumó un reclamo concreto de infraestructura: mayor presencia de Vialidad en los caminos rurales y refuerzo de los patrullajes ante el aumento del delito en el campo, dos demandas que, señaló, no dependen del rumbo macroeconómico sino de decisiones de gestión inmediata.

En el terreno normativo, Rotondo y Weretilneck coincidieron en destacar la sanción de la Ley de Carnes en la Legislatura rionegrina y en reafirmar que la propiedad de los bonos de carbono debe quedar en manos de los productores. El titular de CRA fue el que llevó esa idea al plano discursivo más alto, al definir al productor agropecuario como “el ambientalista número uno” del país.

El stock ganadero provincial también quedó expuesto como parte del respaldo a la gestión: desde el inicio del Plan Ganadero Provincial, la cantidad de cabañas de elite pasó de 10 a 25, el rodeo llegó a las 700.000 cabezas, la faena alcanzó un récord cercano a los 170.000 animales anuales y la terminación rondó los 120.000. El stock bovino, según los datos oficiales difundidos en el acto, casi se duplicó desde las 400.000 cabezas iniciales.

Del acto participaron también el intendente de Río Colorado, Duilio Minieri; la secretaria de Estado de Energía y Ambiente, Andrea Confini; el secretario de Ganadería, Tabaré Bassi; el secretario de Medios, Gustavo Glave; el presidente del bloque de legisladores de Juntos Somos Río Negro, Facundo López; los legisladores Gustavo San Román y Juan Murillo, y autoridades de la Federación de Sociedades Rurales de Río Negro, entre otros dirigentes y productores.

La muestra de Río Colorado marca el inicio de un calendario que se extenderá durante septiembre y octubre por Viedma, General Conesa, Choele Choel y el Alto Valle, donde se espera que se repita el mismo doble discurso: acompañamiento al esquema macroeconómico nacional y reclamo de que esa estabilidad no se traduzca en menos obra pública ni en concesiones sobre la barrera sanitaria patagónica.

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