Nacho Malcorra: “El Mago que Transformó el Clásico en Locura”

(NOTI-RIO) Tenía que ser él. Con su fútbol de alta clase, su zurda mágica y su habilidad para simplificar el juego con elegancia. el Riocoloradense Ignacio Malcorra ingresó al campo y, en apenas 35 minutos, cambió el destino de un clásico que parecía condenado al 0-0. Transformó los bostezos en locura. Aunque Mallo fue quien empujó el balón a la red para hacer estallar al Gigante de Arroyito, el verdadero artífice fue Nacho, cuyo preciso tiro libre forzó al arquero Macagno a conceder un rebote. Una vez más, Malcorra se coronó como el amo de Rosario, reafirmando su dominio tras haber anotado los goles decisivos en los dos clásicos anteriores, ambos ganados por el Canalla por 1-0. Un equipo que, en los últimos tiempos, ha roto la paridad en el derbi, al imponerse en cuatro de los últimos cinco encuentros, todos por la mínima diferencia.

En el tramo final del partido, emergió la intensidad que había brillado por su ausencia en un primer tiempo marcado por el miedo a perder. Ninguno de los equipos se atrevió a soltarse, y los primeros 45 minutos transcurrieron con una gran economía de emociones. El Canalla merodeó un poco más el área rival, pero sin profundidad. Jonatan Gómez, O’Connor y Campaz no lograron generar juego ante un rival que se mostró ordenado, con un 4-4-2 firme y compacto, plantado con escasa distancia entre líneas. El equipo local, presionado por la necesidad de lucirse ante su afición, ejerció presión, pero careció de creatividad. Nadie se atrevió a arriesgar con un pase profundo, y mucho menos con una gambeta. La Lepra apenas se asomó al área contraria: no logró progresar en el campo, pero tampoco sufrió, cubriendo bien los espacios. Así, la primera parte transcurrió en una monotonía absoluta, sin situaciones claras de gol. Lo que se vio en el campo no estuvo a la altura de la euforia que vibraba en las tribunas repletas del Gigante. El momento de mayor tensión llegó cuando Marco Ruben tuvo que ser sustituido por una molestia en la parte posterior del muslo derecho.

Newell’s mostró más coraje al inicio del complemento, soltándose un poco más y tomando la iniciativa. Tras un tiro libre, Martino centró y Ibarra empujó el balón a la red, silenciando el estadio entero. Sin embargo, la acción fue anulada tras la revisión del VAR por un claro fuera de juego de Martino. Poco después, Martino cometió un grave error que condicionó a la Lepra: fue expulsado por una dura entrada sobre Kevin Ortiz, lo que frenó su impulso. Central aprovechó la ventaja numérica y, conducido por Malcorra, mostró una determinación que había faltado durante todo el partido. Y fue de un tiro libre de Nacho, con su exquisita zurda, que nació el gol del triunfo: Macagno dio rebote y Mallo no perdonó. Central resistió los embates finales y celebró a lo grande, mientras que Newell’s, que venía de ser goleado por Estudiantes, quedó sumido en la crisis.

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