
(NOTI-RIO) Carina Bünter, ex pareja del delegado de la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES) de Río Colorado, Hernán Taborda, sigue manifestando su profunda preocupación por la inacción en la causa judicial que involucra al funcionario, quien enfrenta graves acusaciones de violencia de género y amenazas. La situación parece estancada, y Bünter teme que sus denuncias finalmente terminen archivadas, sin llegar a ningún tipo de resolución.
Desde Noti-Río, medios extraoficiales señalan que esta podría ser “la última carta” para que el caso avance, aunque las posibilidades parecen escasas. Según esas mismas fuentes, en los casos donde la política se encuentra involucrada, el desenlace suele ser decepcionante: “Lo más probable es que la causa quede en la nada. Cuando la política está en el medio, no hay vuelta. Se tapa. Se cubre. Se protege. No hay soluciones”, afirman. La frustración de Bünter se acrecienta, pues teme quedar atrapada en una trama de protección institucional y política que termina favoreciendo a los acusados.
Además, Noti-Río destaca el desinterés de gran parte de la sociedad en estos casos, lo que agrava la situación: “A la sociedad estos casos no le interesan. No tienen tanto dramatismo ni son una película de terror donde el morbo es moneda corriente. La sociedad olvida”, apuntan. Este aparente olvido y desinterés generalizado parecen formar parte de una estrategia en la que el propio Taborda podría estar confiando. “A eso se enfoca el Sr. Taborda: en la amnesia generalizada”, concluyen, resaltando la complejidad de que el caso prospere en medio de la indiferencia y las protecciones institucionales.
A pesar de la gravedad de las imputaciones —“Lesiones doblemente calificadas por haber sido cometidas por un hombre contra una mujer y por haber mantenido una relación de pareja con la víctima, en el marco de violencia de género en concurso real con el delito de amenazas”—, Taborda no ha enfrentado medidas concretas más allá de la prohibición de acercarse a Bünter. Mientras tanto, sigue en su cargo en la ANSES de Río Colorado, lo que despierta serios cuestionamientos.
Carina Bünter, quien reside en General Conesa, continúa luchando por que el caso avance y no quede relegado en el olvido. Sus palabras reflejan el temor y la desilusión que experimentan muchas víctimas de violencia de género en el país ante un sistema judicial que parece insuficiente para garantizar su protección. Bünter confía en que su denuncia sea escuchada y que las autoridades respondan a su llamado de justicia, aunque sabe que enfrenta una batalla cuesta arriba en la que la impunidad y el olvido parecen ser obstáculos persistentes.
Ademas la mujer teme que el caso termine archivado y que todas sus denuncias no prosperen. Esto se debe a que Taborda enfrenta serias acusaciones de violencia de género y amenazas contra su persona. “No se aportaron más pruebas en el caso y esto se estancó de una manera increíble. Él ya tiene cuatro denuncias previas de violencia, por eso las pruebas tienen que buscarse ahí”, le comentó a Noticias Net.
La frustración y el miedo son evidentes, ya que la mujer teme que la falta de respuesta del sistema judicial termine por dejarla sin protección efectiva. La clasificación legal de los cargos que enfrenta Taborda es grave: “Lesiones doblemente calificadas por haber sido cometidas por un hombre contra una mujer y por haber mantenido una relación de pareja con la víctima, en el marco de violencia de género en concurso real con el delito de amenazas”. Sin embargo, a pesar de la gravedad, parece que no se han aportado pruebas adicionales, lo que ha contribuido a la parálisis del caso.
“Él ya tiene cuatro denuncias previas de violencia”, señaló la mujer radicada en General Conesa haciendo énfasis en la necesidad de investigar su historial para aportar más pruebas. La sospecha de que el funcionario puede realmente quedar impune, a pesar de las restricciones de acercamiento y prohibiciones que pesan sobre él, es un temor que se cierne sobre la víctima.
Taborda, de 44 años y policía retirado, fue formalmente imputado en una reciente audiencia, en base a las denuncias presentadas por Bünter. Sin embargo, a pesar de la prohibición estricta de contactarse o acercarse a la víctima a menos de 100 metros, sigue manteniendo su cargo como delegado de ANSES en Río Colorado como si nada hubiera sucedido.
Por ahora, las preocupaciones de Bünter sobre la falta de medidas efectivas que garanticen su seguridad y el avance del caso reflejan una problemática que afecta a muchas víctimas de violencia de género en el país. Ante esta situación, continúa buscando apoyo y espera que, al regularizarse la situación judicial, se reanuden las investigaciones y finalmente pueda sentirse segura nuevamente.

