
(NOTI-RIO) La vacuna antineumocócica 20 valente (VCN20), diseñada para combatir 20 serotipos del neumococo, comenzará a producirse en Argentina tras un acuerdo estratégico entre los laboratorios Pfizer y Sinergium Biotech. Este desarrollo marca un hito para la industria farmacéutica nacional y para la salud pública en el país y la región, al posicionar a Argentina como uno de los pocos países capaces de producir esta innovadora vacuna.
Una vacuna más completa y eficaz
La VCN20 amplía la cobertura frente al neumococo al incluir siete serotipos adicionales (8, 10A, 11A, 12F, 15B, 22F y 33F) a los 13 de la versión anterior. Estos serotipos adicionales están asociados con resistencia a los antibióticos, mayor gravedad de las infecciones y prevalencia en casos pediátricos de enfermedad neumocócica invasiva (IPD). Estudios recientes estiman que estos serotipos representan hasta el 37% de los casos de IPD en niños menores de cinco años en países como Estados Unidos.
En Argentina, la vacuna ya forma parte del Calendario Nacional de Vacunación gratuito y obligatorio, con un esquema de dos dosis y un refuerzo para la población infantil. Además, reemplazará el esquema secuencial para adultos y personas con factores de riesgo, simplificando la logística y mejorando la cobertura.
Producción local: una alianza estratégica
El acuerdo entre Pfizer y Sinergium Biotech, que incluye una inversión de 20 millones de dólares, permitirá la fabricación local de la vacuna a través de transferencia tecnológica. Este proyecto no solo garantiza el suministro para el mercado argentino, sino que también habilita la exportación de las dosis a otros países de América Latina.
Desde 2012, Sinergium y Pfizer han trabajado en conjunto mediante el consorcio PECC (Consorcio de Cooperación), abasteciendo al Ministerio de Salud con más de 33 millones de dosis de vacunas. La VCN20 se suma ahora a este esfuerzo, destacándose por su presentación en jeringa prellenada, lo que optimiza su uso y reduce costos logísticos.
Impacto económico y sanitario
Además de los beneficios para la salud, la producción local de la VCN20 generará efectos positivos en la economía argentina. La iniciativa incrementará la recaudación fiscal en concepto de IVA, impuestos a las ganancias, ingresos brutos y derechos de importación, al tiempo que reducirá la necesidad de divisas para adquirir vacunas en el exterior. Asimismo, fomentará la generación de empleo calificado y el desarrollo tecnológico en el país.
Agustina Ruiz Villamil, Country Manager de Pfizer South Cluster, destacó la importancia del proyecto: “Argentina se convierte en el primer país de América Latina, y uno de los pocos en el mundo, con la capacidad técnica para producir esta vacuna, fortaleciendo su posición en el mercado internacional”. Por su parte, Alejandro Gil, CEO de Sinergium Biotech, subrayó el compromiso de la empresa con la salud pública regional: “Este hito refleja nuestra apuesta por el avance sanitario en las Américas”.
Cooperación internacional
El proyecto también contempla la participación de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), que distribuirá la VCN20 en países de la región a través del Fondo Rotatorio. Este mecanismo de cooperación permite el acceso a vacunas y medicamentos esenciales a precios asequibles, ampliando el alcance de esta innovadora vacuna.
La enfermedad neumocócica y su impacto global
El neumococo (Streptococcus pneumoniae) es una de las principales causas de enfermedades graves como neumonía, meningitis y septicemia, especialmente en niños menores de cinco años y adultos mayores. Antes de la introducción de las vacunas conjugadas, se reportaban más de 820.000 muertes anuales en niños menores de cinco años. En 2019, las cifras globales aún eran alarmantes, con 740.000 muertes en niños y 500.000 fallecimientos en adultos mayores de 70 años.
Un paso hacia el futuro
Con este acuerdo, Argentina no solo fortalece su capacidad productiva en el ámbito farmacéutico, sino que también contribuye a mejorar el acceso a la salud en América Latina. Este avance sitúa al país como un actor clave en la lucha contra la enfermedad neumocócica, promoviendo la cooperación regional y el desarrollo sostenible. La producción local de la VCN20 representa un modelo exitoso de cómo la colaboración público-privada puede generar impacto positivo en la sociedad, la economía y la salud global.
