
(NOTI-RIO) En Río Negro, la salud de cada persona es una prioridad. Por eso, el sistema público de salud trabaja a diario para acercar las vacunas del Calendario Nacional a cada rincón de la provincia. Ya se han aplicado más de 502.000 dosis en lo que va del 2024, y todas ellas son gratuitas y accesibles en los 36 hospitales y 189 centros de salud distribuidos por todo el territorio.
Vacunarse es un acto de cuidado colectivo
Cada vacuna aplicada es una barrera más contra enfermedades que hoy son prevenibles, pero que pueden tener consecuencias graves. Cuando una persona no se vacuna, no solo pone en riesgo su propia salud, sino también la de quienes le rodean, especialmente a los más vulnerables: bebés, personas gestantes, mayores y personas inmunodeprimidas.
El Ministerio de Salud de Río Negro recuerda que en cualquier momento del año es recomendable revisar y completar el calendario de vacunación, tanto en niños como en adolescentes y adultos.
Etapas de vacunación clave
Desde los primeros meses de vida, las vacunas son fundamentales. A los dos, tres, cuatro y seis meses, los más pequeños reciben dosis que los protegen contra enfermedades como poliomielitis, coqueluche (tos convulsa), neumonías, diarreas por rotavirus y meningitis. También, a partir de los seis meses, es importante recibir la vacuna antigripal.
Al cumplir el año, los niños reciben el refuerzo contra el neumococo, la vacuna triple viral (sarampión, rubéola y paperas) y la vacuna contra la hepatitis A. Más adelante, a los 15 meses, se aplica la dosis contra la varicela y un refuerzo contra el meningococo.
En la edad escolar, a los 5 años, se refuerzan las defensas con nuevas dosis contra la poliomielitis, el sarampión, la rubéola, la varicela, el tétanos y la difteria. Y a los 11 años, tanto chicos como chicas deben recibir el refuerzo contra el meningococo, la vacuna contra el VPH (Virus del Papiloma Humano) y otra dosis de la triple bacteriana acelular.
¿Qué necesito para vacunarme?
Solo hace falta acercarse al centro de salud más cercano con el DNI y el carnet de vacunación, si se tiene. Allí, el personal sanitario podrá orientar sobre qué dosis corresponden según la edad y el historial de vacunas.