
(NOTI-RIO) La violencia de género y familiar sigue golpeando con fuerza en la localidad, y lo hace desde edades cada vez más tempranas. En los primeros cuatro meses de 2025, la Comisaría de la Familia ha intervenido en 46 casos, la mayoría vinculados a violencia emocional y psicológica, aunque muchos terminan derivando en agresiones físicas. Además de atender un promedio mensual de entre 10 y 15 denuncias, el equipo que lidera Mirian Ñancucheo, Oficial Inspector, designada hace un mes por la Jefatura como jefa de la dependencia, denuncia una realidad creciente: los adolescentes están replicando patrones de violencia en sus primeras relaciones afectivas.
“Estamos viendo mucha violencia en noviazgos de edades muy tempranas. Por eso, estamos llevando charlas y talleres a las escuelas secundarias, para prevenir a tiempo y evitar que esas conductas escalen”, explicó Ñancucheo. La falta de referencias positivas en el entorno familiar y la naturalización de conductas violentas figuran entre las causas más preocupantes. “Los chicos y chicas normalizan lo que ven en casa. Reproducen patrones sin saber que ya están dentro de un círculo de violencia emocional o psicológica”, subrayó.
La Comisaría de la Familia: contención, orientación y trabajo constante
Ubicada en el Barrio Unión, en la intersección de Paula Albarracini y Manuel Tizón, la Comisaría de la Familia de Río Colorado funciona las 24 horas y se ha convertido en un espacio clave para el acompañamiento de víctimas. A pesar del compromiso del equipo y el trabajo interdisciplinario con distintas instituciones, la oficial Ñancucheo reconoce que aún quedan recursos por incorporar.
“Nos falta contar con un abogado o abogada en el equipo interdisciplinario para dar un asesoramiento legal integral. Muchas víctimas se van con dudas sobre cuota alimentaria, régimen de comunicación o procesos judiciales que necesitan orientación”, señaló.
Ante cada denuncia, se activan medidas cautelares dictadas por el Juzgado de Paz, como la prohibición de acercamiento o el cese de actos violentos. Sin embargo, el dato que más preocupa es el de la reincidencia: se estima que el 50 por ciento de los casos corresponde a agresores que ya habían sido denunciados previamente. “Cuando hay reincidencia ya interviene fiscalía, porque son situaciones más graves”, explicó la jefa de la dependencia.
La Comisaría de la Familia no trabaja de forma aislada. Existe una coordinación activa con el hospital local, la Fiscalía, el Juzgado de Paz, la Oficina de Género y Desarrollo Social. Sin embargo, ante situaciones de urgencia, la intervención directa corresponde a la Comisaría 11, que aporta recursos y personal operativo. “Nosotros no hacemos allanamientos ni vamos a llamados de urgencia. Nuestro trabajo es la contención, la recepción de denuncias y la canalización institucional”, aclara Ñancucheo.
Acceso, contacto y un mensaje directo a la comunidad
La comisaría ofrece atención permanente, tanto de forma presencial como telefónica, además de contar con redes sociales para facilitar el acceso a la información. Desde la institución hacen hincapié en que cualquier persona puede acercarse a consultar, recibir orientación o denunciar. “Es muy importante que la gente sepa que puede venir, que no hace falta llegar con todo claro. A veces, el primer paso es simplemente venir a hablar”, expresó la oficial.
Para cerrar, Ñancucheo dejó un mensaje claro y directo: “Es fundamental que dejemos de normalizar la violencia. Solo así podremos empezar a erradicarla”.
Datos clave sobre la violencia familiar y de género en Río Colorado (enero – abril 2025)
Durante los primeros meses de 2025, la Comisaría de la Familia atendió un total de 46 casos relacionados con violencia familiar y de género. El promedio mensual de denuncias se ubica entre 10 y 15, aunque se sabe que muchas personas se acercan solo a consultar sin concretar la denuncia formal.
El tipo de violencia más frecuente es la emocional y psicológica, aunque en numerosos casos estas situaciones derivan en violencia física. En todos los casos donde se radica una denuncia, se aplican medidas cautelares dictadas por el Juzgado de Paz, como prohibiciones de acercamiento o ceses de actos perturbadores.
La reincidencia de agresores representa una gran preocupación: aproximadamente el 50 por ciento de las denuncias corresponde a personas que ya habían sido señaladas anteriormente por conductas similares. Además, se ha registrado un aumento de casos en adolescentes, especialmente en relaciones de noviazgo.
Por último, si bien la mayoría de las víctimas siguen siendo mujeres, la participación masculina en las denuncias ha comenzado a crecer, aunque todavía en menor proporción.