
(NOTI-RIO) El próximo lunes se abrirá en Buenos Aires una mesa de discusión clave sobre el futuro de la barrera sanitaria que impide el ingreso de carne con hueso a la región patagónica. La medida, cuya flexibilización fue anunciada por el Senasa el pasado 18 de marzo mediante la Resolución 180/25, permanece en suspenso tras una fuerte reacción política y sectorial.
Nación, inclinada a mantener la flexibilización
Fuentes técnicas del Senasa consultadas por Literal señalaron que, desde el punto de vista sanitario, no existen razones para mantener la prohibición. No obstante, admiten que el componente político del debate hace incierto el desenlace.
Uno de los apoyos más explícitos a la medida vino del abogado Damián Torres, apoderado de La Libertad Avanza en Río Negro y Neuquén, quien subrayó que la reciente declaración de Brasil como país libre de aftosa sin vacunación abre la puerta a la importación de carne con hueso desde ese país al Mercosur, a precios más bajos pero con el mismo estatus sanitario.
“Es incongruente permitir carne con hueso desde Brasil y negarla desde otras regiones de Argentina. Esto genera desigualdad para los productores locales y priva a la población de carne más accesible que proviene de zonas más cercanas”, expresó Torres.
Aspectos técnicos y requisitos de la Resolución
Torres recomendó prestar especial atención al artículo 3 de la Resolución 180, donde se detallan los requisitos que deben cumplir los frigoríficos para garantizar que el ingreso de carne no comprometa el estatus sanitario de la Patagonia.
El abogado recomendó no quedarse sólo con la lectura del artículo 1 de la Resolución 180 de Senasa, que habla de la eliminación de la barrera, sino observar también con detenimiento el artículo 3, que “establece con claridad los requisitos para el ingreso de carne, asegurando que no se afecte el estatus sanitario”.
Allí se indica que Senasa debe autorizar a los frigoríficos del norte y también se requiere que los cortes deben ser “sometidos a un proceso de maduración a una temperatura de más dos grados centígrados (+2 °C) durante al menos veinticuatro (24) horas después del sacrificio, y en las que el valor del Potencial de Hidrógeno (pH) haya sido menos o igual a cinco coma nueve (≤ 5,9), medido electrónicamente en la mitad del músculo dorsal largo previo al cuarteo y/o desposte”.
Por otra parte, hay exigencias en cuanto al fraccionado, al establecer la norma que “los cortes o cuartos primarios enfriados y/o congelados, con/sin hueso, deben contar con un empaque primario y uno secundario, debidamente rotulados cada uno de ellos individualmente”.
Entre ellos destacan:
- La maduración del producto a +2 °C durante al menos 24 horas tras el sacrificio.
- Un pH ≤ 5,9 en el músculo dorsal largo.
- El uso de doble empaque rotulado, tanto para cortes con hueso como sin él.
Según Torres, la aplicación de estos requisitos asegura un proceso seguro, y su implementación “rompería el monopolio comercial”, lo que favorecería una baja en los precios.
Una reunión decisiva
La reunión del lunes contará con la participación de ministros y funcionarios de Agricultura de Río Negro, Neuquén, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego, además de representantes de las principales entidades agropecuarias del país, como la Sociedad Rural Argentina, Confederaciones Rurales Argentinas, Federación Agraria Argentina y Coninagro.
Allí se evaluará la Resolución 180/25, que tuvo apenas 12 horas de vigencia antes de que sus efectos fueran suspendidos por 90 días debido a la presión política ejercida desde las provincias del sur.
