
(NOTI-RIO) Mientras las provincias patagónicas se preparan para un nuevo encuentro con autoridades nacionales por la polémica Resolución 460/2025 del SENASA, un informe oficial encendió nuevas alarmas: la faena de ganado bovino cayó un 8% en Río Negro y Neuquén durante el primer semestre del año. Dos señales preocupantes que reflejan el momento crítico que atraviesa el sector ganadero en la región.
Nación y provincias se enfrentan nuevamente por la barrera sanitaria
El próximo miércoles 23 de julio, en Buenos Aires, se celebrará una reunión clave entre autoridades nacionales, las provincias patagónicas y entidades rurales, con el foco puesto en el futuro del estatus sanitario de la Patagonia. La cita llega tras la aprobación de la Resolución 460/2025 del SENASA, que permite el ingreso de carne vacuna con hueso desde el norte del país a una región históricamente libre de fiebre aftosa sin vacunación.
Las provincias del sur mantienen una postura firme: preservar el estatus sanitario diferencial que ha permitido durante años exportar carne a mercados exigentes como la Unión Europea y Chile. La ministra de Producción de Chubut, Laura Mirantes, confirmó su presencia en la reunión con el objetivo de “defender el trabajo y la sanidad animal” que distingue a la región.
La polémica medida ya ha tenido consecuencias: Chile suspendió la compra de carne patagónica, lo que encendió las alarmas en los gobiernos provinciales y generó advertencias sobre una posible pérdida del reconocimiento internacional del estatus sanitario.
Entidades rurales piden la nulidad de la resolución e incluso la intervención del Poder Judicial. Argumentan que la flexibilización representa no solo un riesgo sanitario, sino un grave perjuicio económico para los productores ya afectados por la caída de la faena y el aumento de los costos.
La reunión contará con la participación del secretario de Agricultura de la Nación, Sergio Iraeta, y de representantes de las cinco federaciones rurales patagónicas, en lo que se anticipa como una discusión intensa en defensa de la sanidad regional.
Preocupación por la caída de la faena bovina en Río Negro y Neuquén
Un informe reciente de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación reveló que la faena bovina en las provincias de Río Negro y Neuquén cayó un 8% durante el primer semestre de 2025, consolidando una tendencia descendente que genera inquietud en el sector.
El dato oficial señala que se faenaron poco más de 99.000 cabezas, un número similar al de 2019, el peor año de la última media década. Esta caída está relacionada con varios factores: baja en los precios minoristas, descenso en el consumo interno, impacto de la sequía y un contexto general de incertidumbre económica.
En Río Negro, la situación es más crítica. Con 77.147 cabezas faenadas, la provincia sufrió una caída interanual del 11% y se acerca a los niveles mínimos registrados en 2019. Por contraste, Neuquén registró un leve repunte del 7% respecto al año pasado, aunque sigue por debajo del promedio del quinquenio.
Algunos analistas consideran que parte de la producción rionegrina se estaría trasladando a frigoríficos neuquinos, como una estrategia para optimizar costos o esquivar nuevas restricciones sanitarias.
Este panorama se ve agravado por el cambio normativo del SENASA, que permite el ingreso de carne con hueso a través de la barrera del río Colorado. El sector ganadero regional advierte que estas medidas, sumadas a la baja faena, podrían desencadenar una crisis estructural si no se toman decisiones correctivas en el corto plazo.
