
(NOTI-RIO) En medio de un clima político cada vez más denso en Río Negro, a menos de tres semanas de las elecciones legislativas del 26 de octubre, el gobernador Alberto Weretilneck eligió hablar. Y no solo habló: contraatacó con fuerza. Tras semanas de acusaciones por su presunto vínculo con el empresario detenido Federico “Fred” Machado y su primo Claudio Ciccarelli, el mandatario provincial dio su versión, negó cualquier relación política o financiera con ambos, y redobló la apuesta con una acusación directa: vinculó a la familia Soria con el clan narco Montecino, condenado por tráfico de drogas y homicidios en Cipolletti.
El encuentro con Machado: una charla “protocolar” de hace una década
Weretilneck confirmó que se reunió con Fred Machado, actualmente detenido en Viedma con pedido de extradición de los Estados Unidos por narcotráfico y lavado de dinero. Sin embargo, dejó claro que fue un encuentro aislado, breve y de carácter institucional, solicitado hace más de ocho años por el club Deportivo Viedma, que buscaba apoyo empresarial.
“Fue una reunión de no más de media hora, hace muchísimos años. Fue la única conversación que hubo, en el marco del acompañamiento que Machado le estaba dando al Deportivo Viedma con sponsoreo y sueldos de jugadores extranjeros”, expresó el gobernador. Aclaró que Machado mostró interés en posibles inversiones en la provincia, pero que nunca más hubo contacto ni avances.
Weretilneck negó de forma tajante que su espacio político, Juntos Somos Río Negro (JSRN), haya recibido aportes de Machado, Ciccarelli o de cualquier empresa privada. “Nuestra contabilidad es clara y pública. Jamás tuvimos observaciones por parte de la Justicia Federal”, sentenció.
Ciccarelli y la minería: “Menos del 1% de la producción provincial”
En relación a Claudio Ciccarelli, señalado como posible nexo entre el gobierno y Machado, el mandatario fue detallado: explicó que fue empleado de la Secretaría de Deportes desde 2003, y que su paso al Deportivo Viedma se debió a un pedido del club, en el marco de un convenio institucional con la Legislatura. “Nunca hubo una relación personal o política con él”, afirmó.
Sobre las actividades mineras del ahora empresario, Weretilneck especificó que posee tres permisos de explotación y tiene otros dos en trámite, todos bajo el estricto cumplimiento del Código Procesal Minero. Además, minimizó su relevancia en el sector: “Produce menos del 1% de las arenas que se extraen en Río Negro”, dijo, en alusión a la creciente industria de arenas silíceas utilizadas para fracking.
El contraataque: el vínculo entre los Soria y el clan Montecino
Pero sin duda, el momento más potente de la conferencia fue cuando Weretilneck sacó dos fotos de su bolsillo y las mostró a los medios. En las imágenes se ve a Martín y María Emilia Soria junto a Pablo Montecino, líder de una organización narco desarticulada en 2011 en Cipolletti y condenada en 2013 por tráfico de drogas, con una estructura que movía más de siete millones de pesos al mes.
“Se ha hablado mucho de política y narcotráfico en Río Negro. Esta es la verdadera vinculación: Soria y Montecino. Una banda narco con innumerables asesinatos en Cipolletti. Esa es la verdadera relación entre la política y el narcotráfico en esta provincia”, lanzó el gobernador, con un tono firme y decidido.
Esta acusación llega justo cuando Martín Soria, actual diputado nacional y candidato a senador por Fuerza Patria, intenta capitalizar el escándalo de Machado para erosionar al oficialismo provincial. Irónicamente, fue el propio Soria quien tiempo atrás acusó a la diputada de La Libertad Avanza, Lorena Villaverde —también vinculada a Ciccarelli— de estar envuelta en causas penales. Ahora, el gobernador parece haber devuelto la jugada.

