
(NOTI-RIO) En un nuevo paso hacia la consolidación de políticas educativas equitativas, el Gobierno nacional y las 24 jurisdicciones educativas del país acordaron que el calendario escolar 2026 contará con un mínimo de 190 días efectivos de clases, tal como quedó definido en la Asamblea Nº 147 del Consejo Federal de Educación (CFE).
El compromiso fue oficializado por el Ministerio de Capital Humano, y encabezado por el secretario de Educación, Carlos Torrendell, quien destacó la importancia de este consenso federal para garantizar una educación de calidad, igualitaria y con estándares uniformes en todas las regiones.
Más horas, mejor calidad educativa
En el marco de este nuevo calendario, se establecieron metas claras:
- 760 horas reloj mínimas para el nivel primario
- 900 horas reloj mínimas para el nivel secundario
Estos parámetros están alineados con lo dispuesto por la resolución 484/24, que será monitoreada para asegurar su cumplimiento efectivo. Se especificó además que un día de clase efectivo deberá incluir al menos cuatro horas reloj de actividades pedagógicas, lo cual apunta a reforzar la calidad del tiempo de enseñanza-aprendizaje.
Planes de recuperación y estándares internacionales
En los casos en los que no se lleguen a cumplir las horas mínimas previstas, se implementarán programaciones de recuperación que permitan alcanzar los objetivos establecidos, tanto en la educación primaria como en la secundaria.
El documento también remarca la necesidad de estandarizar la medición del tiempo escolar en horas reloj. Esta decisión busca facilitar la comparación con los estándares internacionales, y mejorar la medición y análisis del tiempo real destinado al aprendizaje.
Publicación del calendario por jurisdicción
Una de las medidas destacadas del acuerdo es que, a partir de diciembre de 2025, la Secretaría del Consejo Federal de Educación será la responsable de publicar el calendario escolar oficial elaborado por cada jurisdicción. Esta medida busca fomentar la transparencia, la planificación y el seguimiento educativo a nivel federal.
Este acuerdo representa una decisión clave en materia de política pública educativa, que reconoce el valor del tiempo de clase como uno de los pilares para garantizar aprendizajes significativos y resultados duraderos en los estudiantes de todo el país.
