
(NOTI-RIO) El gobernador Alberto Weretilneck terminó con el misterio. Tras semanas de silencio y análisis puertas adentro, confirmó que el próximo viernes revelará los primeros nombres del recambio en su equipo de trabajo.
No se trata solo de caras nuevas: el mandatario enviará una reforma a la Legislatura para retocar la Ley de Ministerios y buscar una gestión más ágil.
El primer movimiento fuerte está en el Ministerio de Gobierno, Trabajo y Turismo. Su titular, Fabián Gatti, se jubila, y el nombre que suena con más fuerza para sucederlo es el de Agustín Ríos.
Ríos no es un paracaidista: hoy es secretario del área, conoce los pasillos de la Casa de Gobierno y, fundamentalmente, tiene línea directa con los intendentes, un activo clave para el esquema de JSRN.
Pero los cambios no terminan ahí. Weretilneck tiene que tapar baches urgentes:
- Ipross: Se busca reemplazo para Marcela Ávila.
- Cultura y Personas Jurídicas: También tendrán nuevas autoridades.
- Educación: Aunque Patricia Campos sigue al frente, ya hubo una “limpieza” en las segundas líneas para encarar el ciclo lectivo.
La reforma que llegará a la Legislatura en febrero tiene un objetivo claro: que las áreas dejen de pisarse los talones.
- Juventud al frente: Se desdobla la cartera de Desarrollo Humano para crear una Secretaría de Estado de Juventud, Deporte y Cultura. La idea es que las políticas para los pibes no queden perdidas en un ministerio gigante.
- Turismo a Producción: La cartera de Turismo sale de Gobierno y pasa a Desarrollo Económico, bajo el mando de Carlos Banacloy. Es un movimiento natural: hoy el turismo es, sobre todo, una industria que mueve la economía provincial.
- Vuelve el RPI: El Registro de la Propiedad Inmueble retornará a la órbita de Gobierno.
Aunque desde el entorno del gobernador y el propio legislador Facundo López insisten en que esto es parte del “andar natural de la gestión”, es imposible ignorar el calendario.
Los rumores de cambios nacieron el 27 de octubre, justo después de que el oficialismo quedara tercero en las legislativas.
Weretilneck, fiel a su estilo de “tiempista”, niega cualquier urgencia: “Lo vamos a hacer durante enero, sin apuro”, dice. Sin embargo, el mensaje entre líneas es claro: el Estado rionegrino necesita “adaptarse a nuevos desafíos” para recuperar el terreno perdido.
Weretilneck dio a entender que parte de la demora en la definición de los cambios responde a un proceso personal de análisis y evaluación. En ese sentido, sostuvo que se toma el tiempo necesario para adoptar decisiones y que también otorga plazos para que los futuros funcionarios puedan desarrollar una línea de trabajo antes de asumir sus cargos.
En ese sentido, el proceso de reordenamiento del gabinete comenzó a pergeñarse desde hace tiempo y ya sonaba como posibilidad el 27 de octubre, un día después de los comicios legislativos en los que Juntos Somos Río Negro (JSRN) quedó en tercer lugar. Sin embargo, desde la administración provincial buscaron transmitir calma respecto de ese proceso. Lejos de presentar estos movimientos como una reacción a un momento crítico de la gestión —como podría interpretarse tras el resultado adverso—, los enmarcaron como parte de un proceso natural, propio del “andar de la gestión”.
En esa línea se expresó días atrás el legislador Facundo López, uno de los principales alfiles del oficialismo, en declaraciones a Mañana de Noticias: “Que pueda haber algunas modificaciones en el gabinete, en el Poder Ejecutivo, como definición del gobernador, eso siempre está sujeto”, sostuvo, al tiempo que advirtió que la evaluación de los cuadros políticos es permanente.
En el mismo sentido se manifestó Weretilneck tiempo atrás, dejando en claro que no se tratará de un proceso apresurado: “Lo vamos a hacer durante enero, no tenemos ningún apuro ni ninguna urgencia. Pero consideramos que tenemos que adaptar el funcionamiento del Gobierno y del Estado provincial a los nuevos desafíos”.
