El “reto viral” llegó a Río Colorado: tres colegios secundarios registraron escritos amenazantes

(NOTI-RIO) Las instituciones afectadas son el CET 10, la ESRN 3 y el Instituto Gustavo Martínez Zuviría. Intervienen policía, fiscalía y criminalística.

Río Colorado no fue la excepción. El llamado “desafío viral”, que en las últimas semanas sembró alarma en distintas ciudades del país con mensajes intimidatorios en establecimientos educativos, se instaló en la localidad con la aparición de escritos amenazantes en tres colegios secundarios, lo que obligó a activar los protocolos de seguridad establecidos para este tipo de situaciones.

El episodio más reciente se registró en la ESRN 3 y en IGMZ, donde personal policial, de fiscalía y de criminalística trabajó durante varias horas para relevar la situación.

De manera extraoficial, se supo que el escrito del mismo tenor que los detectados en otras ciudades del país.

En estas institusiones educativas de la ciudad en radicar una denuncia formal por hechos de estas características, tras el antecedente registrado en el Centro de Educación Técnica N° 10 (CET 10).

A estas dos instituciones se suma el Instituto Gustavo Martínez Zuviría, que también habría sido alcanzado por el fenómeno.

Hasta el momento, las investigaciones en curso no arrojaron detenciones ni aprehensiones en la ciudad.

Las autoridades continúan trabajando para identificar a los responsables de los mensajes, en el marco del protocolo de actuación vigente ante este tipo de desafíos virales que circulan en redes sociales y que, aunque no han derivado en hechos concretos de violencia, generan un clima de inquietud en las comunidades educativas.

En las redes sociales Iñaki Villalba Albarracin escribió “Lo que está pasando con las amenazas de tiroteos en escuelas no es una “chiste”, ni una moda más. Es grave. Muy grave. Y sobre todo, es un síntoma.

Cuando aparecen mensajes que dicen “no vengan tal día, los voy a matar a todos”, no estamos frente a una travesura: estamos viendo cómo la violencia empieza a volverse un lenguaje posible. Y eso no nace de la nada.

Sí, hay un problema enorme de salud mental. Las escuelas están llenas de pibes atravesados por angustia, ansiedad, bronca, sin espacios reales de escucha. Se habla mucho de contenidos, poco de lo que les pasa. Y cuando falta palabra, sobra violencia.

Pero quedarse solo en eso es cómodo. Porque evita mirar todo el contexto.

Vivimos en un momento donde la violencia se volvió cotidiana. Donde insultar, humillar y degradar al otro ya no escandaliza, sino que suma likes. Y eso no baja solo desde redes o desde márgenes extremos: baja desde el poder.

Cuando el presidente —la máxima autoridad del país— y quien dice “defender la vida como primer derecho” se expresa públicamente y en nombre de la Argentina a favor de un país que literalmente MASACRA NIÑOS. Cuando estalla en los discursos con agresividad, con desprecio, con un nivel de violencia verbal propio de un nene enojado, no es un detalle. Es un mensaje político. Es una habilitación.

Habilita a que todo valga. A que el otro no sea un interlocutor, sino un enemigo. A que la palabra deje de construir y pase a ser un arma.

Y en ese clima crecen los chicos. No en una burbuja. Ven, escuchan, absorben. Entonces después nos sorprendemos cuando la violencia aparece en las escuelas, como si fuera un fenómeno aislado.

No lo es.

No es casualidad que en un contexto donde avanza la ultraderecha, donde se naturaliza el odio al diferente, donde se desprecia lo colectivo, empiecen a aparecer estas formas de violencia más crudas.

La respuesta no puede ser solo policía en la puerta o sanciones. Eso llega tarde.

Lo urgente es otra cosa: salud mental en serio en las escuelas, adultos que escuchen, y sobre todo, un freno a esta lógica de violencia que se legitima desde arriba.

Porque si desde el poder se grita, se insulta y se humilla y hasta se apoyan genocidios, no podemos pretender que abajo haya diálogo y cuidado.

Pero bueno! Por lo menos estamos más cerca de ser lo que muchos quieren.. EL GRAN SUEÑO AMERICANO

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