
(NOTI-RIO) Un informe de Zentrix Consultora revela que el 63% pide cambios en el plan económico de Milei, el 85% siente que su salario pierde contra la inflación y la imagen presidencial se estabiliza en terreno negativo con 59,6% de rechazo.
El ajuste dejó de ser una abstracción. Para más de la mitad de los argentinos, la economía no se evalúa mirando índices oficiales sino calculando cuánto dura el sueldo. Y ese termómetro, según el último Monitor de Opinión Pública (MOP) de Zentrix Consultora, marca fiebre.
“El 64,4% de los encuestados llega como máximo hasta el día 20 del mes con sus ingresos. No es un problema de fin de mes: es una restricción que se instala en la primera quincena.”
El informe, basado en 1.315 casos con cobertura nacional y un margen de error de ±2,70%, pinta un cuadro de desgaste creciente. El 59,5% considera que la situación económica del país es mala o muy mala. Pero el dato que más preocupa al oficialismo es otro: el 42,4% ya evalúa negativamente su propia situación económica, la del hogar, la de todos los días.
Termómetro económico · Mayo 2026
85,1%siente que su salario pierde contra la inflación
64,4%no llega al día 20 del mes con sus ingresos
70,6%desconfía del dato de inflación del INDEC
La desconfianza en el INDEC no es nueva, pero el informe marca una tendencia que inquieta: en enero era del 56,4%; en abril llegó al 70,3%; en mayo se mantiene en 70,6%. La desaceleración estadística que el Gobierno celebra no logra ser reconocida socialmente. Siete de cada diez personas no validan el índice como reflejo de su realidad.
El voto del bolsillo ya tiene fecha: 2027
La presión económica empieza a traducirse en intención electoral. El MOP preguntó qué factores definirán el voto presidencial en 2027 y el resultado es contundente: sumados, los criterios económicos (situación del país, cambio de rumbo y economía del hogar) reúnen al 60,4% del electorado. La continuidad del Gobierno, en cambio, aparece apenas en el 15,8%.
¿Qué definirá su voto en 2027?
Situación económica del país
28,3%
Cambio de rumbo económico
17,9%
Economía del hogar
14,2%
Continuidad del Gobierno
15,8%
El 63% pide que el Gobierno cambie el plan económico actual. Solo el 34,8% quiere que lo mantenga. La mayoría social ya demanda corrección.
Incluso entre votantes oficialistas, el malestar está presente: el 66,2% de quienes votaron a La Libertad Avanza en 2025 reconoce que su salario no le gana a la inflación. La diferencia no está en la existencia del problema, sino en cómo se interpreta: en el oficialismo convive con apoyo político, aunque cada vez más condicionado.
Las imágenes: Bregman arriba, Adorni por el piso
Imagen positiva / negativa · Principales figuras · Mayo 2026
| Figura | Positiva | Negativa | Diferencial |
|---|---|---|---|
| Myriam Bregman | 44,6% | 43,4% | +1,2 pts |
| Patricia Bullrich | 40,6% | 54,2% | −13,6 pts |
| Axel Kicillof | ~40% | 53% | −13 pts |
| Diego Santilli | 36,7% | 50,6% | −13,9 pts |
| Javier Milei | 35,6% | 59,6% | −24 pts |
| Manuel Adorni | 17,9% | 73,6% | −55,7 pts |
El dato más llamativo del tablero político es la figura de Myriam Bregman: es la única medida con diferencial positivo. Su imagen de 44,6% positiva frente a 43,4% negativa no representa centralidad electoral, pero sí señala un corrimiento: el malestar también está siendo capitalizado por una oposición más frontal, no solo por quienes plantean correcciones moderadas al rumbo.
Kicillof, por su parte, recupera terreno después de su piso de febrero y aparece como el principal referente opositor con el 32,3% de preferencia. Su mejora parece apoyarse más en el desgaste del Gobierno que en adhesión propia, porque el diferencial sigue siendo negativo.
En el oficialismo, la situación más crítica la atraviesa Manuel Adorni: 73,6% de imagen negativa y apenas 17,9% positiva. Los escándalos patrimoniales y la ausencia de su declaración jurada potenciaron el impacto. Para una fuerza que construyó su legitimidad sobre el discurso anticasta, el daño excede a la figura individual.
PASO: mayoría abierta a cambios
El 46,1% de los encuestados considera que las primarias deberían eliminarse, y un 14,6% adicional propone mantenerlas pero sin carácter obligatorio. La división es política: entre oficialistas crece la adhesión a eliminarlas; entre opositores, la resistencia, que las ven como garantía de participación y herramienta para ordenar candidaturas. El debate técnico esconde una disputa profunda sobre las reglas del juego para 2027.
El panorama que emerge del MOP de mayo no es el de un Gobierno en colapso, pero sí el de una gestión que va perdiendo el margen de maniobra que le daba la expectativa. El ajuste se aceptaba como costo transitorio; hoy, para una mayoría que no llega al 20 del mes, empieza a parecerse demasiado a la normalidad.


