
(NOTI-RIO) El radicalismo rionegrino recalibró su estrategia. Luego de semanas de tensión interna alimentadas por la “rebelión de los intendentes” —quienes exigían mayor peso específico y rechazaban posiciones rupturistas—, la cúpula del Comité Central de la UCR convocó a la tropa en Guardia Mitre. El resultado del encuentro balanceó dos necesidades urgentes: calmar las aguas con el gobernador Alberto Weretilneck y blindar la estructura partidaria de cara al futuro.
El cambio más evidente estuvo en la música de los discursos. La UCR pasó de un tono imperativo a uno marcadamente colaborativo. Se ratificó de forma unánime la pertenencia y continuidad en la alianza oficialista “Juntos Defendemos Río Negro”. Sin embargo, el guante lanzado por los jefes comunales no fue ignorado: el partido ahora insiste formalmente en su “vocación” de aportar funcionarios y cuadros técnicos a la administración provincial.
«Las coaliciones se fortalecen cuando todos sus integrantes participan activamente en la construcción de políticas públicas, sobre la base del diálogo y el respeto mutuo», advirtió el documento final, en un sutil recordatorio a Viedma de que el radicalismo quiere ser socio pleno, no solo un aliado electoral.
Modernización y blindaje de la Carta Orgánica
Más allá de la rosca coyuntural, la cumbre en Guardia Mitre —que reunió a legisladores, intendentes, concejales y referentes territoriales— activó el debate para reescribir las reglas del juego interno. El partido busca aggiornarse tecnológicamente y blindarse legalmente ante escenarios de crisis.
Los cinco ejes de reforma que empezaron a delinearse son:
- Paridad de género: Adecuación formal de la Carta Orgánica a las leyes vigentes.
- Voto virtual: Incorporación de herramientas digitales para que las sesiones y votaciones de la Convención Provincial puedan realizarse a distancia.
- Oxigenación de comités: Revisión de requisitos para integrar listas locales, buscando facilitar la entrada de nuevos dirigentes.
- Prórroga de mandatos: Creación de un mecanismo excepcional para extender mandatos partidarios en situaciones de emergencia.
- La llave de las alianzas: Definición de un método legal para que la Convención delegue en el Comité Central la potestad de negociar frentes electorales, siempre atados a un programa previo.
La mirada puesta en 2027
El diseño de estos mecanismos institucionales tiene un objetivo claro: que la conducción concentre el control de la ingeniería electoral para 2027 sin que el partido estalle en mil pedazos en el proceso.
Al enfriar el conflicto con el Gran Acuerdo que lidera Weretilneck, la UCR rionegrina apuesta a un juego de largo aliento. Busca consolidar su territorialidad a través de la gestión de sus intendentes y legisladores, engordar su presencia en el Ejecutivo actual y llegar con una identidad fortalecida a las próximas elecciones gubernamentales. La unidad, al menos por ahora, quedó sellada en suelo seco.

