
(NOTI-RIO) El gobernador ratificó que la provincia aplicará los descuentos correspondientes a los docentes que adhieran a las dos jornadas de paro convocadas para el lunes 27 y martes 28 de julio, coincidentes con el regreso a clases tras el receso invernal. El mandatario defendió la política salarial del Gobierno y cuestionó el nivel de acatamiento de las últimas medidas de fuerza gremiales.
El gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, confirmó que el Ejecutivo provincial descontará los días no trabajados a los docentes que participen del paro dispuesto por la Unión de Trabajadores de la Educación de Río Negro (UnTER) para los próximos lunes 27 y martes 28 de julio. La medida de fuerza coincide con el primer día de clases posterior a las vacaciones de invierno, por lo que miles de alumnos de escuelas públicas de toda la provincia se verán nuevamente sin actividad escolar durante el arranque del segundo semestre.
“Lamentablemente, las chicas y los chicos rionegrinos se verán privados de recibir clases la semana que viene y, obviamente, los días no trabajados serán descontados como venimos haciendo habitualmente”, sostuvo el mandatario, en línea con el criterio que su gestión aplicó en conflictos gremiales anteriores.
Las definiciones del gobernador se produjeron en Bariloche, en el marco del acto de apertura de sobres para la licitación de la red cloacal del barrio Nuestras Malvinas, un evento originalmente ajeno a la discusión salarial docente pero que terminó marcado por las consultas periodísticas sobre el paro.
Weretilneck defendió el esquema salarial de su administración y remarcó que los ingresos de los empleados públicos vienen siendo actualizados de manera permanente para intentar seguirle el ritmo a la inflación. En ese sentido, afirmó que el salario docente rionegrino se ubica en el tercer puesto del ranking nacional, un dato que el Gobierno suele exhibir como respaldo de su política de ingresos frente al sector.
“Dentro de las limitaciones presupuestarias y financieras que tiene la provincia, la actitud permanente de nuestro Gobierno es que los salarios de los empleados públicos provinciales sean lo mejor posible”, expresó el mandatario.
Entre los argumentos presentados, el gobernador citó el pago unificado de haberes junto con el medio aguinaldo y el incremento del 134 por ciento dispuesto en las asignaciones familiares, como parte del paquete de medidas que la Provincia exhibe para sostener el poder adquisitivo de los trabajadores estatales.
Diálogo abierto, pero sin nueva oferta
Pese al tono de confrontación con el sindicato, Weretilneck aseguró que los canales de diálogo con la UnTER continúan abiertos. Sin embargo, remarcó que la Provincia ya realizó todos los incrementos que las actuales condiciones económicas y financieras permiten, lo que en los hechos descarta —al menos por ahora— una nueva propuesta salarial superadora a la que motivó la convocatoria al paro.
El mandatario también relativizó el eventual impacto de la medida de fuerza, al señalar que las últimas protestas gremiales tuvieron escasa adhesión. “Los últimos acatamientos han sido muy bajos, prácticamente insignificantes”, sostuvo, en un intento por desestimar el alcance real que pueda tener el paro de esta semana.
El reclamo de UnTER
El paro fue resuelto por la UnTER durante su último Congreso Extraordinario, ante la ausencia de una nueva propuesta salarial por parte del Gobierno provincial y en reclamo de respuestas concretas sobre problemáticas laborales, edilicias y educativas que el sindicato viene planteando. La medida de fuerza afectará a la totalidad de las escuelas públicas de la provincia durante las dos primeras jornadas posteriores al receso invernal, es decir, el lunes 27 y el martes 28 de julio.
De esta manera, el conflicto entre el Ejecutivo rionegrino y el gremio docente suma un nuevo capítulo, sin señales de acercamiento inmediato entre las partes y con el esquema de descuentos salariales como política ya asentada por parte del Gobierno provincial ante las medidas de fuerza del sector.
