La puja por el segundo lugar en las candidaturas al Senado de este año parece haberse desatado en el Frente para la Victoria. Ese lugar, reservado a una mujer, tiene hasta ahora dos manifiestas postulantes.
Al impulso dado por Martín Soria a la candidatura de Anahí Tappatá, se agrega la de Silvia Horne, candidatura de la que se hablaba hasta ahora como posible, y quien viene con el aval del Movimiento Evita como agrupación dentro del Frente para la Victoria. Horne se ha encargado de “marcar la cancha” señalando su pertenencia al ideario kirchnerista desde la primera hora.
“En las antípodas” de esa línea ubicó a Tappatá, por lo que luego sostuvo que en definitiva será la presidenta Cristina Fernandez la que terminaría de definir esta cuestión en cuanto a determinar quién generaría más confianza a la hora del trabajo legislativo de cara a los próximos dos años de gestión.
En declaraciones a radio Versión de Roca no dudó en admitir que ubica a Anahí Tappatá en una vereda diferente a la del movimiento “nacional y popular”, en tanto se recordó su pasado como integrante de la Fundación Mediterránea, cuyo máximo exponente era el por entonces ministro de Economía Domingo Cavallo en buena parte de la etapa de gobierno menemista.
Tappatá fue impulsada por Soria, en lo que sería una estrategia por ganar espacio a fuerza de “primerear” candidatura. Este postulado, referido a que “quien se lanza primero golpea dos veces” fue relativizado por Horne, quien en definitiva sostuvo que serán los máximos órganos de decisión dentro del Frente para la Victoria a nivel nacional los que tomen la decisión final. O sea, la presidenta.
En cuanto a candidaturas a diputados nacionales, hasta ahora se sabe de la intención de Oscar Albrieu de ir por una reelección en su banca. Pero por el otro lado ya plantaron bandera algunos intendentes justicialistas. Es el caso de Juan Reggioni, que desde Fernandez Oro viene insistiendo en que los jefes comunales quieren tener lugar a la hora de las decisiones y proponer su propio candidato.
Tras las recientes señales dadas por la presidenta en cuanto a su relación con las provincias, los cambios en el gabinete y la estrategia a desplegarse en cada distrito con el fin de asegurarse mantener la mayoría parlamentaria, las definiciones en Río Negro llegarán vía Buenos Aires.
Hasta ahora, el número puesto, único, es el de Miguel Pichetto. Lo demás, sólo nombres dando vueltas y esperando algún guiño desde la Casa Rosada
