Después del ruido… Postales justicialistas

Después de crisis, renuncias, arribos y despidos, en el Frente para la Victoria, primero, y luego por el salto al Frente Renovador del gobernador, Alberto Weretilneck, en el oficialismo el apego a la “gestión”, que en realidad es gobernar, es el primer punto en la carrera a las elecciones del año que viene.

El gobierno provincial tiene apenas unos pocos meses, para crear una percepción en sectores importantes del electorado, de que todo ha mejorado en diversas áreas claves, como, para darle al oficialismo un voto de confianza. Esta es la base de cualquier proyecto como gobierno que aspira a continuar cuatro años más, más que la remanida culpa que se pone en las desgracias que han causado, entre otras cuestiones, la muerte por asesinato del ex gobernador Carlos Soria o las crisis con el senador, Miguel Pichetto, y Martín Soria, intendente de General Roca.

Como para terminar de ratificar que se presagia un diciembre movido, el gobierno tomó como primera prioridad, canalizar el descontento policial en una mesa de diálogo, sabiendo que en el frente sindical el flanco está cubierto con los gremios UPCN y la UNTER, que aparece aislada de ATE, que sigue siendo la oposición frontal en el gremialismo rionegrino. Sí el gobierno logra canalizar la discusión salarial con estos actores de manera satisfactoria para las partes, y tiene a la Policía pensando únicamente en su función de hacer cumplir la ley, aún con situaciones sociales tensas, tendría posibilidades de liderar políticamente hablando el fin del año.

El gobierno también por el propio desarrollo de los hechos, como en el caso de la construcción de “nuevas mayorías” en la Legislatura, la mejora en áreas muy criticadas como Salud, Policía y el Servicio Penitenciario Provincial, las apelaciones a los intendentes radicales, no tiene todo en sus manos. Legisladores del mail siguen despegándose, intendentes desentendiéndose, básicamente también, porque la UCR está en pleno proceso interno.

Por debajo de la inclusión de la UCR en títulos periodísticos, los presagios de una supuesta ventaja amplia de Horacio Massaccessi, se han desvanecido, y emergió otro escenario. En la propia comuna de Viedma reconocen que nada será un paseo, porque una cosa es una elección donde votan exclusivamente los afiliados, que en otra donde también los independientes emiten su voto. En la última interna en el radicalismo viedmense, la elección para intendente del año pasado el 10 de febrero, José Luis Foulkes se la ganó a Mario De Rege con el acompañamiento masivo de los no afiliados. Los alineamientos en la UCR local, son los mismos, a excepción por el salto de De Rege a la CC/ARI de Magdalena Odarda. Los interrogantes que se plantean en Viedma, donde habrá un comicio por el propio Comité local, se han trasladado a otras tierras y han impactado en la sensación térmica de cómo marcha la campaña interna del radicalismo. El gobierno puso en un acercamiento con sectores de la UCR, mucha expectativa, pero todo depende de sí gana Massaccessi o Leonardo Ballester. El rumbo del legislador para el 2015 está claro, UNEN, mientras que en el caso del ex gobernador la cuestión se nubla y aparecen casi todas las opciones en las evaluaciones donde alinearse, menos el FpV. La interna radical, determinará si Alberto Weretilneck logra expandir sus apoyos reeleccionistas por fuera de funcionarios, un bloque legislativo diezmado, algunos pocos intendentes y un enigma cómo funcionará en términos electorales el encuadramiento con el Frente Renovador de Sergio Massa.

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Como el oficialismo está ocupado en gobernar, los radicales de internas con las urnas a la vista, el Frente Progresista atraviesa una sangría en Roca después de que Mario Alvarez, candidato a diputado por el Socialismo en la alianza en las elecciones del año pasado lanzara un espacio local autónomo, el espacio lo ha empezado a ocupar Miguel Pichetto, que también es candidato a gobernador el año que viene. El senador ha logrado después de las internas partidarias de comienzos de septiembre, trazar un horizonte común con Martín Soria, que convocó a la Liga de Intendentes a Ingeniero Jacobacci.

En el acto del 17 de octubre que se realizó en Roca, pichettistas creyeron observar un gesto del intendente para con Pichetto, al haber organizado el encuentro y dar un espacio de protagonismo al senador en la ciudad. Se viene escuchando hace algún tiempo en ámbitos del PJ, la posibilidad de que Soria convoque en Roca a elecciones locales a comienzos de año, separándolas de las provinciales y nacionales. Un triunfo contundente, especulan los que ven otras intenciones en el aislamiento, es que generaría la presión de una candidatura provincial. A los frenos constitucionales que existen para que un Soria, Martín o María Emilia, puedan ser parte de la fórmula en el 2015, Pichetto ha respondido que no cree en proscripciones, dejando en claro que ese es su norte, no la negativa legal que existe para esas hipotéticas candidaturas.

Desde hace algunos meses, y lo dejó en claro a partir de un paso por la convulsionada El Bolsón, Pichetto construye su propuesta electoral como el candidato del “orden” por sobre otras cuestiones. El salto de Weretilneck al Frente Renovador le ha dejado a Pichetto casi la primera plana total de la relación con el gobierno nacional, lo cual se canaliza en el territorio como una suerte de ruta de campaña, y además le permite mostrar posicionamientos violentamente anti piquetes, cuando más allá que siempre los criticó, al menos en la provincia no los había convertido en caballito de batalla. A la hora de votaciones en el Senador cuando defendía un proyecto, muchas veces polémico del gobierno nacional, Pichetto dejó clara su lejanía ideológica con el oficialismo. Encolumnado a rajatabla con el gobernador de Buenos Aires, Daniel Scioli, el senador sí finalmente el gobierno reglamenta las PASO, deberá enfrentar por la candidatura a gobernador a Osvaldo Nemirovsci, y posiblemente al legislador, Martín Doñate, que así lo ha explicitado y así también actúa. Ante la proliferación de rivales, también Pichetto se ha visto obligado a cerrar filas con Martín Soria, y todos aquellos que se presentaron en la lista oficialista del PJ. Si hay un candidato que tiene mucho más para ganar que para perder, al enfrentar una hipotéticas PASO rionegrinas, es Pichetto. En principio nadie cree que alguno de los otros dos candidatos podrían derrotarlo, pero lo obligan a involucrarse de una manera mucho más decidida en una campaña PASO que sí fuera el único postulante del FpV-PJ, lo cual en definitiva a Pichetto le es rentable pensando en la elección provincial.

La discusión final en torno a las candidaturas del 2015 sigue estando en manos del gobierno provincial, ya que en las palabras de apoyo al proyecto PASO votado por unanimidad y consensuado con distintos actores en la Legislatura existe, pero sin embargo se acerca noviembre, y es pescado está sin vender.

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