(NOTI-RIO) Las importantes roturas del piso construido de hormigón armado justamente en el inicio del principal canal derivador de agua, en la zona de la bocatoma dejó sin el servicio desde el sábado a toda la producción de Río Colorado, a su vez la central hidroeléctrica Salto Andersen se vio obligada a suspender la generación de Energía al sistema nacional.
La gran mole de hormigón armado de unos 150 metros de largo, de tipo regulable con las compuertas metálicas, mostró un deterioro significativo que demandaría al menos 60 días para la reparación y restitución del lugar, con tiempo favorable.
Mientras tanto se deberá encontrar una solución rápida para continuar abasteciendo de agua a la producción frutícola y de la horticultora de toda la comunidad que se encuentra en su punto máximo de la utilización que se destina.
Se espera que en la jornada de hoy miércoles la llegada de técnicos especializados en Riego del DPA, para evaluar la situación, costo, tiempos y finalmente las reparaciones.
Los primeros datos recogidos por “Río Negro” señalan que unos de los principales problemas sería que la estructura existentes desde hace varias décadas, construida por la ex Agua y Energía, no habría soportado la gran presión que genera el agua en el lugar, provocando constantes movimientos del suelo.
Se calcula que los daños comenzaron a producirse en los últimos meses, cuando el lugar comenzó a ceder hasta que la estructura se partió y rompió, como si hubiera ocurrido un sismo en el lugar, dejando grandes moles de cementos deteriorados.
El aprovechamiento del Salto Andersen está ubicado sobre el río Colorado a unos 70 kilómetros al oeste de esa ciudad río arriba y dique derivador de hormigón armado, sobre la margen derecha del río, nace la toma de agua que se continúa por medio del canal de aproximadamente de unos 20 metros cúbicos, para atender las principales necesidades de riego para las diversas producciones.
Los profesionales comenzaran a realizar estudios exhaustivos estudio para verificar si el resto de la estructura se encuentra en condiciones para seguir funcionando.
Lo que se pudo apreciar a simple vista que las primeras seis enormes planchas tendrán que ser sustituidas, lo que demandará un trabajo importante, al igual que la inversión.
A su vez este medio junto a Mario Morbelli (Delegado Regional de Producción en Río Colorado) pudo verificar el estado preocupante en que se encuentran los primeros 500 metros del principal canal de riego, donde parte del sector carece de las correspondientes paredes, producto del paso del tiempo y la fata adecuada de inversiones en el lugar, como vienen reclamado año tras año los sectores productivos de Río Colorado.
Aunque a lo largo de 10 kilómetros son notorias los agujeros o extensas rajaduras, llenos de malezas en el hormigón que provocan importantes perdidas del volumen del agua que se deriva en cada temporada y dejando latente contantes roturas en el sistema.
Por el momento la polémica central Salto Andersen, desde el pasado fin de semana, dejó de generar energía, que se extendería por varios meses más.
El dique Salto Andersen, que nivela y deriva aguas del río Colorado a las distintas colonias frutícolas, se construyó entre 1950 y 1954, durante el gobierno del presidente Juan Domingo Perón bajo la órbita de la empresa estatal Agua y Energía Eléctrica.
El sistema de riego comenzó a funcionar recién en 1985, tras sucesivas demoras en la construcción de los canales y la sistematización de parcelas.