Crece la venta de carne ilegal: El comercio, en alerta por los decomisos

La prohibición de ingresar carne con hueso y animales al sur del río Colorado generó desde hace años un mercado negro que parece haberse consolidado a pesar de los permanentes operativos de la Policía y el personal de la barrera sanitaria. El asado con hueso de La Pampa o Buenos Aires, el manjar añorado por comerciantes y clientes, antes llegaba hasta un retén de la caminera en los ingresos a Río Negro, pero ahora parece haber encontrado la ruta para llegar directamente a las góndolas cipoleñas.
Desde la Dirección de Comercio advirtieron que en pocas semanas se incautaron 13 mil kilos de carne cuya procedencia se desconoce, así como su estado de transporte y conservación. “Inspectores de la provincia secuestraron ocho toneladas que estaban en diferentes carnicerías”, dijo Roberto Bichara a FM Confluencia, dejando en claro que quienes comercian carne en forma ilegal logran sortear los controles. Los cortes con hueso se venden como si fuesen originados en la Patagonia, aunque atraen más clientes y suelen costar un poco más que el promedio. “Es raro que siga entrando carne ilegal”, manifestó el funcionario local, quien afirmó que hay intenso trabajo del área de Abasto para certificar que todos los productos que llegan a Cipolletti tengan la certificación de su origen y sus transportistas demuestren que no se alteró la cadena de frío correspondiente. “Se detectan anomalías, pero muchas veces entra clandestinamente”, dijo Bichara al confirmar el hallazgo de Provincia en comercios cipoleños.
Las sanciones para los empresarios corren por cuenta del Juzgado de Faltas, que también debe ordenar qué hacer con la mercadería. Como se desconoce dónde se hizo la faena y las condiciones en las que llegó a las góndolas, la medida que ordena el protocolo es la incineración.
El jueves por la madrugada, la Policía descubrió gracias a vecinos de Ferri un llamativo punto de venta. Un camión termo con cinco toneladas de carne estaba apostado en una chacra a la que los habitantes del lugar vieron entrar “camionetas de alta gama”. Los investigadores presumen que la mitad del cargamento fue fraccionada y entregada a comerciantes de la zona. “No se sabe bien de dónde venía, porque no entregaron ningún papel. Los inspectores vieron una calcomanía de un frigorífico de Tigre: si salió de ahí, hizo miles de kilómetros sin que nadie parase el camión para inspeccionarlo”, cuestionó Bichara.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *