En su estrategia de convalidar sólo aquellos aumentos salariales que no se escapen más allá de un 27% anual, el gobierno rechazó un incremento de hasta el 36% que el gremio de la Federación Aceitera, que desde hace 18 días realiza un paro en el Gran Rosario, pactó para las categorías más bajas con las empresas agrupadas en la Cámara de la Industria Aceitera (Ciara).
Ambas partes habían llegado la semana a un entendimiento en el Ministerio de Trabajo luego de que negociaran durante más de diez horas. Rechazado el acuerdo, el gremio continuará con la medida de fuerza hasta que mañana martes se concrete una nueva reunión en esa cartera.
“Arreglamos un 36 por ciento con las patronales y el Gobierno lo rechazó. No nos dejó firmar el acta”, se quejó Daniel Yofra, secretario general de la Federación de Trabajadores del Complejo Industrial Oleaginoso, Desmotadores de Algodón y Afines de la República Argentina (Ftciodyara), que afirma contar con 20.000 afiliados.
En rigor, el aumento convenido para el salario básico fue de un 28%, que llegaba hasta el 36% con los adicionales.
Mientras tanto, como consecuencia de la protesta, la entrega de aceite al mercado ya se redujo un 40% y hay riesgo de desabastecimiento sobre fines de mes si la medida de fuerza no se levanta.
La cantidad de aceite que se consume mensualmente ronda los 42 millones de litros En una de las empresas destacaron que la molienda de materia prima disminuyó en las últimas dos semanas entre un 30 y 40 por ciento, cifras que coinciden con la merma en el suministro de aceite. Hasta antes del paro, las plantas estaban trabajando por encima del 80% de su capacidad instalada.