El FpV se impuso con comodidad en la provincia

En el tramo de Presidente sacó 19 puntos de diferencia, mientras que en el de Diputados rozó el 60 por ciento de las adhesiones.

Buena elección de Massa.

La ratificación de que ya no hay “dueños” de los votos y de que se viven momentos propicios para los oficialismos son las conclusiones de la elección Primaria, Abierta, Simultánea y Obligatoria que se celebró ayer en todo el país.

La lectura en Río Negro es particular, pues los comicios más relevantes ya se dieron cuando entre el 3 de mayo y el 14 de junio se eligieron gobernador, vice, legisladores y gran cantidad de intendentes a lo largo y a lo ancho de la provincia.

Tres resultados electorales que apoyaron a distintas fuerzas políticas se dieron en grandes ciudades, entre ellas la capital provincial.

En Viedma, el 3 de mayo ganó la UCR, el 14 de junio Juntos Somos Río Negro y ayer el Frente para la Victoria. Los tres triunfos, por diferencias considerables.

Ayer fueron 19 los puntos que el candidato presidencial del FpV, Daniel Scioli, le sacó a la alianza Cambiemos, que tuvo en Mauricio Macri a su amplio ganador. El FpV, que cosechó importantes derrotas el 14 de junio, se impuso en todos los departamentos, alcanzando más del 43 por ciento de los sufragios contra el 24 del macrismo-UCR-Carrió.

Sí hubo una muy buena performance de UNA, cuyos pre candidatos presidenciales fueron Sergio Massa y José Manuel De la Sota, logrando el 22 por ciento.

Las diferencias con el resto fueron siderales. Tanto los partidos de izquierda como los de centro izquierda sólo cosecharon entre apenas unas décimas y el 3 por ciento de los sufragios.

Todo eso con una participación del orden del 72 por ciento, un porcentaje habitual para los rionegrinos.

Diputados
En la provincia se dio un fenómeno particular. Los porcentajes del FpV en el tramo de diputados nacionales y Parlasur regionales ascendieron desde el 43 al 58 por ciento y los de Cambiemos también lo hicieron: del 24 al 34 por ciento.

La explicación de la diferencia de guarismos está dada en que UNA, que había logrado un importante 22 por ciento en la presidencial, no llevaba candidatos a diputados, por lo que las adhesiones se repartieron entre ambas opciones.

De esta manera, el binomio Martín Doñate-Silvia Horne del Frente para la Victoria entabló importantes diferencias ante el candidato de Cambiemos, Sergio Wisky.

Por otra parte, el Socialismo logró meterse en las generales de octubre rozando el 4 por ciento de los sufragios.
El Partido Obrero hizo lo propio con el 2,64 por ciento.

Fuera de la competencia quedaron los candidatos a diputados nacionales de Movimiento al Socialismo (MAS) yel Movimiento Socialista de los Trabajadores (MST).

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