Rubén Moyano, “galguero” de profesión, señaló que “queremos que se reglamente la carrera de galgos, que se legalice, no que se prohíba”. Confirmó que hay una campaña a nivel nacional, levantando firmas, contra la iniciativa de la senadora Magdalena Odarda, que ya tuvo media sanción en la Cámara Alta del Congreso de la Nación, de prohibir esta actividad en todo el país. En Río Negro se proponen levantar 30 mil firmas. Dijo a la agencia APP que Odarda seguramente impulsó esa ley sin conocer realmente la actividad, “estoy seguro que no sabe lo que es un cuidar un perro, le dedicamos muchas horas al galgo, lo bañamos todos los días, lo masajeamos, le damos de comer, lo sacamos para que camine y que corra, que está en su naturaleza, es parte de la familia”.
“El que anda con un galgo es gente humilde, por eso seguramente empezaron por nosotros y no con los que están con el turf, con la carrera de caballos”, consignó.
Moyano señaló que “hace 15 años que estamos con los galgos, somos un grupo, hay más de 200 galgueros en Viedma porque hay jóvenes que se están integrando”.
Mencionó que en general “una vez por mes” se hacen carreras, ejemplificando que “el mes pasado se hizo en el autódromo”.
Informó que “todos los galgueros estamos haciendo una campaña levantando firmas en apoyo a la carrera de galgos, para que nos e prohíba, nuestro objetivo es llegar a 30 mil en la provincia”, y se calcula llegar a unas 450 mil en todo el país.
Destacó a la agencia APP que “yo soy de barrio (vive en el Lavalle) y el único entretenimiento que tengo es el galgo; al galgo le dedicamos todo, es un animal que necesita comer bien, es uno más de la familia, por ejemplo, le damos yogurt, leche, alimento especial, nos manejamos con el veterinario siempre, si necesita vitaminas o medicamentos, se los da el veterinario”.
“Nosotros peleamos por el galgo, es el hobby nuestro, yo no viajo a ningún lado, espero las carreras de Viedma para ir con la familia, con los amigos”, consignó.
OTRAS VOCES
Oscar Aguilera, presidente del Centro de Galgueros de Ingeniero Jacobacci, afirmó que “queremos que se legalice, no que se prohíba” la carrera de galgos, especificando que en Jacobacci el municipio acompaña a los “galgueros”.
Indicó que quienes critican “desconocen la actividad, hablan desde el odio y el resentimiento, es de mediocres generalizar sobre los males de las cosas del deporte, porque yo no puedo decir, por ejemplo, que todos los ciclistas consumen sustancias para mejorar su rendimiento”.
“Los galgueros en su gran mayoría no somos delincuentes o mafiosos como dice la senadora; es muy triste que los funcionarios apunten a prohibirnos en lugar de tratar temas más importantes”, dijo a la agencia APP.
Insistió que “el 80% de los galgueros es gente muy humilde que le cuesta defenderse de este ataque”.
Insistió que sí están de acuerdo en que se pongan las condiciones legales para legalizar las carreras de galgos, al igual que con las cuadreras de caballos, que están en la misma situación.
Aseveró que “hay que instruir, no prohibir”, y adelantó que están juntando firmas en la provincia y el país, superar las 500 mil firmas para detener el intento de prohibición y se legalice, con una buena reglamentación, la carrera de galgos.
Dijo a la agencia APP que “vi miles de carreras de galgos y nunca vi morir un galgo en una carrera, y los galgueros cuidan mucho más sus animales que cualquier otra persona que tiene un perro en su casa”.
Expresó que todos se manejan con veterinarios, les dan la mejor alimentación, asumiendo un costo que muestra el cariño que le tienen al galgo.
Rubén Vila, “galguero” de profesión de Viedma , también afirmó que “nos duele mucho lo que ha hecho la senadora Magdalena Odarda”, al criticar su proyecto que ya tuvo medida sanción en la Cámara Alta de prohibir la carrera de galgos a nivel nacional.
Expresó su preocupación por medidas de este tipo en el país, como la promovida en la capital neuquina.
“Acá tenemos el aval del gobernador Alberto Weretilneck y el intendente de Viedma, José Luis Foulkes, para que esto siga, para que siga existiendo la pasión de los galgos”, consignó.
Dijo que el “galguero” ama y cuida a su galgo y la actividad “es igual a la carrera de caballos, nosotros le preguntamos a la senadora por qué caballo sí y galgo no, y no nos supo qué responder”.
Afirmó que a nadie se le ocurriría prohibir las carreras de caballos por algún caso de maltrato, ya están las leyes que prohíben el maltrato animal, de la misma forma no se puede prohibir la carrera de galgos por algún eventual caso en este sentido.
Rubén Vila, “galguero” de profesión, reconoció que en varias jurisdicciones se ha impulsado “cortar con las carreras de galgos”, explicitando que se fundamenta en este sentido con el supuesto maltrato a los animales “que no es verdad”.
Indicó que “Odarda desconoce lo que pasa con las carreras de galgos, ella ha presentado el argumento que se los maltrata, que se los droga, y eso es todo mentira”. Informó además que en todos los canódromos de Río Negro “hay 20 o 30 personas trabajando”.
Señaló la agencia APP que “en Viedma hay entre 200 y 250 personas que se dedican a la carrera de galgos, es decir, hay mucha gente. Y este nivel de participación es proporcionalmente similar en Jacobacci, Los Menucos, Sierra Colorada, San Antonio, Sierra Grande, Villa Regina y otras localidades de la provincia”.
Dijo que en distintos lugares del país se están movilizando para que no se prohíban, si bien “acá en Río Negro no es necesario porque el Gobernador y los Intendentes nos apoyan”.
Enfatizó que está en marcha una campaña nacional para que no se prohíban las carreras, que prevé además levantar más de 450 mil firmas a favor de la actividad, y esto continuará “para evitar que Diputados de la Nación avale el proyecto de Odarda”. Informó que algunos impulsan incluso aprovechar los comicios de las PASO del próximo domingo para colocar en las urnas “boletas” de apoyo a las carreras de galgos.
Dijo que a nadie se le ocurriría prohibir las carreras de caballos por algún caso de maltrato, ya están las leyes que prohíben el maltrato animal, de la misma forma no se puede prohibir la carrera de galgos por algún eventual caso en este sentido.
Afirmó a la agencia APP que en general “el galguero” ama y cuida al galgo, y los propietarios “los alimentan bien y son controlados por veterinarios”.
Dijo que “es igual a la carrera de caballos, nosotros le preguntamos a la senadora por qué caballo sí y galgo no, y no nos supo qué responder”.
Afirmó que “toda la provincia la votó para que fuera senadora y ahora se va tirar a la provincia en contra si se prohíbe esta actividad que en Río Negro se practica desde hace más de 40 años”.
Indicó que las carreras se realizan con todos los requisitos, “se paga los derechos y seguros que corresponden, a la policía para garantizar la seguridad, y a un veterinario que controla la salud de los animales; nunca se murió un galgo en nuestro canódromo, que está atrás del autodrómo. Invitamos a que vean la cantidad de familias que van a un festival galguero”.
LA POSTURA DE ODARDA
A través de un artículo, la senadora Odarda explicó que el proyecto con media sanción, que ahora le corresponde debatir a la Cámara de Diputados, “prohíbe las carreras de galgos y, sin pretenderlo, ha tocado intereses de quienes explotan a los perros, organizan carreras y realizan apuestas clandestinas. Estos intereses no pueden anteponerse a la normativa sobre la crueldad animal, sus antecedentes, su historia y los nuevos paradigmas que emergen con fuerza contra este tipo de violencia”.
Indicó que en la legislación de países como Alemania, Austria, Suiza y Francia, los animales no son considerados “cosas” sino “seres sintientes”. “Nuestro ordenamiento jurídico tiene algunas contradicciones en ese sentido, pero la jurisprudencia y las legislaciones provinciales y locales han evolucionado y los avances científicos y legales internacionales están dando otra visión de los animales como seres sensibles. Este tipo de derecho, afortunadamente, va tomando fuerza”, aseveró.
Concluyó que: “Una sociedad civilizada que condena la violencia en todas sus formas debe prohibir este tipo de violencia hacia seres sintientes como los animales. Quien practica la crueldad hacia los animales debe recibir un castigo por su conducta”.