(NOTI-RIO) Horas antes de dejar el sillón de la intendencia, el empresario cárnico Carlos Pilotti dejó “llamativamente” una carpeta con facturas impagas por un monto cercano a los 7 millones de pesos, que no fueron registradas por Contaduría Municipal, carecen de orden de compra y no forman parte de la Ejecución Presupuestaria entregado en el traspaso de mando.
El ex mandatario no cumplió con los requisitos de la ordenanza de contratación, sin la autorización del jefe de compras.
Pilotti personalmente a su propio criterio autorizaba o no el pago de facturas, en una sistema más cercano a la economía de bolsillo que está muy lejos de los formulismos de un estado municipal.
Por su parte, el ex secretario de Economía y Hacienda Julio Calí dejó constancia por escrito de la irregular situación y deslindó responsabilidades al ex intendente, como también directamente al el ex secretario de Obras y Servicios Públicos y ex candidato a intendente Martín Castro.
Este hecho generó rápida intervención del actual Tribunal de Cuentas que hizo un informe sobre el detalle de las facturas mencionadas, puntualizando aquellas que no cumplieron con el procedimiento de una compra o comprobantes cuya imputación presenta dificultades.
Ante el lapidario informe, ahora los actuales tres poderes deberán actuar para decidir los próximos pasos que podría llegar a la Justicia.
Mientras que en el medio, quedan varios comerciantes locales y de la región, con incertidumbre sobre si van a cobrar y cuando, los artículos vendidos al municipio.
ALGUNOS NUMEROS
En la expediente 55400 ingresado por Calí en Mesa de Entradas, deja constancia que “el día 4/12, al finalizar la jornada laboral, el intendente hizo entrega una carpeta que contienen la siguiente documentación: 87 facturas de proveedores municipales, 4 resoluciones de la Presidencia del Concejo Deliberante con 4 facturas adjuntas.”
Agrega “La misma se encontraba en la oficina del intendente, quien tiempo atrás pidió expresamente que se le entregue cada factura de compra, para revisarla y decidir si autorizaba o no el pago. Recién cuando se autorizaba, el comprobante era enviado a contaduría para su registración y posterior pago”.
Vale mencionar que del total de facturas, existen firmas comerciales con sumas importantes cercanas a los 200.000 pesos, una de la empresa ECA S.A. constructora de las 80 viviendas por 6.000.000 de pesos y hasta de la ex funcionaria encargada de Medio Ambiente que presentó una factura por honorarios por 12.000 pesos.
Calí incluso hace referencia a la firma Alonso Ingeniería, por arreglos de equipos de bombas, sobre la cual dice textualmente “Con respecto al caso puntual, el intendente rechazó el pago de las facturas. Desconozco el motivo, ya que el contacto de dicha empresa era mediante la secretaría de Obras y Servicios Públicos (Martín Castro) y ésta con el intendente. Sí me enviaban a mi mail las facturas electrónicas, las cuales luego eran entregadas al intendente”.
Finalmente aclara que estos montos no fueron incluidos en la ejecución presupuestaria entregada al nuevo intendente Gustavo San Román, por lo cual se deduce que la deuda municipal se incrementará sustancialmente con estas novedades.
El contador explica “debido a la cercanía de la recepción de dicha carpeta con la finalización de mi gestión como secretario de Economía y Hacienda, no conté con tiempo suficiente para analizar cada factura (en especial las que no contenían orden de compra del Jefe de Suministro y las de Secretaría de Obras y Servicios Públicos que carecían de proyecto de obra) razón por la cual no se encuentran cargadas en el sistema y no forman parte de los Estados de Ejecución Presupuestaria entregados”.



